{"id":7800,"date":"2015-04-24T11:34:01","date_gmt":"2015-04-24T14:34:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=4966"},"modified":"2015-04-24T11:34:01","modified_gmt":"2015-04-24T14:34:01","slug":"castellanos-moya-en-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/2015\/04\/24\/castellanos-moya-en-chile\/","title":{"rendered":"Castellanos Moya en Chile"},"content":{"rendered":"<div class=\"content clearfix\" style=\"text-align: justify;\">\n<address><strong>La entrega por la Presidenta Bachelet del <em>Premio Manuel Rojas \/ 2014<\/em> al escritor Horacio Castellanos Moya estuvo acompa\u00f1ada de una serie de actividades del autor salvadore\u00f1o en Santiago: particip\u00f3 al di\u00e1logo \u201cUna voz provocadora de la literatura centroamericana\u201d con el periodista y editor \u00c1lvaro Matus en la FILSA, convers\u00f3 con el joven autor Diego Z\u00fa\u00f1iga en la Universidad de Chile y tuvo diversos encuentros con estudiantes y lectores en general.<\/strong><\/address>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4>Ceremonia en la Moneda<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de Octubre, la Presidenta Michelle Bachelet encabez\u00f3 la entrega del <a title=\"Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=85\"><i>Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas \/ 2014<\/i><\/a>, reconocimiento anual que entrega el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y que en esta versi\u00f3n recay\u00f3 en el escritor y periodista salvadore\u00f1o Horacio Castellanos Moya. El narrador recibi\u00f3 el galard\u00f3n de manos de la Presidenta Bachelet, en una ceremonia que se desarroll\u00f3 en el Sal\u00f3n Montt\u2013Varas de La Moneda y a la que asistieron numerosas personalidades, familiares y miembros de la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong>, representantes del mundo literario y pol\u00edtico chileno, entre ellos Delfina Guzm\u00e1n, Miguel Litt\u00edn, Pablo Simonetti, Gonzalo Contreras y Arturo Fontaine, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ocasi\u00f3n, la Presidenta Bachelet sostuvo que le produc\u00eda una gran emoci\u00f3n entregar el premio Manuel Rojas, por varias razones. \u201cPorque para m\u00ed el autor de <a title=\"Novelas - Hijo de Ladr\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5245\/&amp;lang=es\">Hijo de Ladr\u00f3n<\/a>, <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117&amp;lang=es\">Lanchas en la Bah\u00eda<\/a> o <a title=\"Novelas - La Oscura Vida Radiante\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5296\/&amp;lang=es\">La Oscura Vida Radiante<\/a>, por mencionar s\u00f3lo algunas de sus grandes obras, fue siempre, antes que nada, \u2018el t\u00edo Manuel\u2019. Y recordarlo hoy aqu\u00ed es especialmente emocionante. Ver c\u00f3mo su obra y su legado permanecen, c\u00f3mo su mensaje perdura a trav\u00e9s de este premio, a trav\u00e9s de la Fundaci\u00f3n que lleva su nombre, es especialmente significativo\u2026 Y porque reconoce a un narrador de un pa\u00eds con el que Chile tiene antiguos y profundos lazos\u201d. Lo que hace este premio \u201ces renovar este antiguo v\u00ednculo y darle una proyecci\u00f3n al futuro. Agradezco la hermandad entre Chile y El Salvador, entre Chile y Centro Am\u00e9rica, y agradezco especialmente la ficci\u00f3n y la contundencia de su pluma a Horacio Castellanos Moya\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, la Ministra de la Cultura Barattini, se\u00f1al\u00f3 que \u201cel autor al que celebramos hoy nunca ha dejado indiferente a la cr\u00edtica. Algunos de sus libros hasta le han significado amenazas de muerte, pero eso no debiera extra\u00f1ar, ya que su biograf\u00eda y literatura han estado vinculadas \u00edntimamente a la violencia y desamparo que azotaron Centro Am\u00e9rica y cuyos efectos a\u00fan perduran. Esperamos que este premio nos sirva a todos para conocernos m\u00e1s en Am\u00e9rica Latina y generar puentes entre historias, vivencias y lectores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la ceremonia, Horacio Castellanos Moya, dijo que recib\u00eda con profundo agradecimiento este homenaje. \u201cEs para m\u00ed un honor y lo recibo con perplejidad y cautela. Como un regalo que la diosa fortuna ha puesto en mi camino sin que yo lo buscara, y por lo mismo produce un cierto temor. Procedo de un pa\u00eds donde el oficio de escritor de ficciones significa casi nada. He escrito mis libros en medio de la indiferencia y de la franca animadversi\u00f3n. Me acostumbr\u00e9 a que se me denostara por ello. No a recibir premios. Y de ah\u00ed la perplejidad. Pero de ah\u00ed una de las pocas virtudes que les puedo atribuir a mis libros. Han sido escritos con libertad, sin cortapisas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a Manuel Rojas se\u00f1al\u00f3 \u201c\u2026tiene para m\u00ed un especial significado el hecho de que este premio lleve el nombre de Manuel Rojas. Un escritor hecho a s\u00ed mismo, un sobreviviente a su aventura vital, quien logr\u00f3 convertir sus propias experiencias y las de los hombres con quienes comparti\u00f3 su tiempo, en materia narrativa para sus espl\u00e9ndidas ficciones. A eso he dedicado tambi\u00e9n yo mis mejores energ\u00edas. Me identifico plenamente con esa forma de entender la simbiosis de la vida y la creaci\u00f3n literaria\u201d.<\/p>\n<h4>Conversaci\u00f3n con Diego Z\u00fa\u00f1iga<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> en conjunto con el Departamento de Literatura de la Universidad de Chile y el Consejo Nacional del Libro y la Lectura, co-organizaron una conversaci\u00f3n del escritor centroamericano con su par chileno Diego Z\u00fa\u00f1iga sobre violencia, humor y literatura. Al final de este apasionante di\u00e1logo la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> hizo entrega al galardonado de la primera edici\u00f3n del poema <a title=\"Poes\u00eda - Deshecha Rosa\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5009\/&amp;lang=es\">Deshecha Rosa <\/a>y de un ejemplar de la \u00faltima novela de Manuel Rojas:\u00a0<a title=\"Novelas - La Oscura Vida Radiante\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5296\/&amp;lang=es\">La Oscura Vida Radiante<\/a>\u2026<\/p>\n<div class=\"box-content\">\n<h5>Entrevista a Castellanos Moya \/ Fundaci\u00f3n Manuel Rojas (2014)<\/h5>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/\/player.vimeo.com\/video\/111914199?title=0&amp;byline=0\" width=\"500\" height=\"281\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<\/div>\n<h4>Discurso de la Presidenta Michelle Bachelet<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigas y amigos: Quiero decir que es una gran emoci\u00f3n, y habl\u00e1bamos algo de eso con Horacio, entregar hoy esta tercera versi\u00f3n del <a title=\"Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/sobre-su-obra\/premios\/\"><i>Premio Iberoamericano de narrativa Manuel Rojas<\/i><\/a> a Horacio Castellanos Moya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/castellanos-moya-en-chile\/la-moneda-bachelet\/\" rel=\"attachment wp-att-4971\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4971\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/La-Moneda-Bachelet.jpg\" alt=\"La-Moneda-Bachelet\" width=\"381\" height=\"509\" \/><\/a>Y lo es por varias razones. \u00c9ste es un premio joven, que en su tercera versi\u00f3n reconoce a un narrador y periodista de un pa\u00eds con el que Chile tiene antiguos y profundos lazos. Y es tambi\u00e9n un premio que preserva la memoria de un hombre excepcional, un narrador chileno como ha habido pocos en nuestra Am\u00e9rica y en nuestra lengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante mi primer mandato como Presidenta, pr\u00e1cticamente reci\u00e9n asumida, me toc\u00f3 participar en una lectura p\u00fablica para celebrar el D\u00eda del Libro, el 23 de Abril del a\u00f1o 2006, y escog\u00ed entonces un fragmento de uno de los cuentos m\u00e1s entra\u00f1ables de Manuel Rojas, <a title=\"Cuentos - El Vaso de Leche\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5038\/&amp;lang=es\">El Vaso de Leche<\/a>. Un cuento que evoca valores tan sustantivos en la vida y en la obra de Manuel Rojas, como la solidaridad, la dignidad de la pobreza, la hermandad que une a los menos favorecidos de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Record\u00e9 entonces, tambi\u00e9n, que seg\u00fan la leyenda familiar, este relato estaba basado en una an\u00e9cdota que le ocurri\u00f3 a mi abuelo materno, que fue el mejor amigo de Manuel Rojas. Por eso para m\u00ed el autor de Hijo de ladr\u00f3n, Lanchas en la bah\u00eda o La oscura vida radiante, por mencionar s\u00f3lo algunas de sus grandes obras, fue siempre, antes que nada, \u201cel t\u00edo Manuel\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y recordarlo hoy aqu\u00ed es especialmente emocionante. Ver c\u00f3mo su obra y su legado permanecen, c\u00f3mo su mensaje perdura a trav\u00e9s de este premio, a trav\u00e9s de la Fundaci\u00f3n que lleva su nombre, es especialmente significativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas, ustedes lo saben, desempe\u00f1\u00f3 pr\u00e1cticamente todos los oficios: trabaj\u00f3 en el Ferrocarril Trasandino, fue pe\u00f3n agr\u00edcola, linotipista, electricista, pintor de brocha gorda, bibliotecario, pas\u00f3 por compa\u00f1\u00edas de teatro, escribi\u00f3 poes\u00eda y colabor\u00f3 en la prensa anarquista de la \u00e9poca. Deambulando entre Chile y Argentina, fue poco a poco haciendo sus armas de escritor, publicando cuentos y novelas aqu\u00ed y all\u00e1. Hasta que, en 1951, <a title=\"Novelas - Hijo de Ladr\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5245\/&amp;lang=es\">Hijo de Ladr\u00f3n<\/a> cambi\u00f3 la novela chilena para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese es el hombre, el escritor, el chileno universal cuyo nombre perpet\u00faa este premio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo hace, en su tercera versi\u00f3n, reconociendo a un autor que viene de El Salvador, ese pa\u00eds tan entra\u00f1able que Gabriela Mistral llam\u00f3 \u201cel Pulgarcito de Am\u00e9rica\u201d, un nombre que es un poco una leyenda desde que fue recogido por el poeta tambi\u00e9n salvadore\u00f1o, Roque Dalton, para sus \u201cHistorias prohibidas del Pulgarcito\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este premio, ustedes lo saben, fue adjudicado en Mayo de este a\u00f1o, y en ese momento, Horacio Castellanos Moya dijo que lo sent\u00eda como \u201cun reconocimiento a la literatura centroamericana que es tan poco conocida y nos toca vivir en situaciones duras, que no son las mejores para construir una obra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Castellanos Moya, como dec\u00eda la ministra, que naci\u00f3 en Tegucigalpa, creci\u00f3 en El Salvador, ha hecho justamente de esa historia violenta de Centroam\u00e9rica, la sustancia de sus ficciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para que no nos queden dudas sobre de d\u00f3nde viene su obra, su desgarro, sus narraciones que no moralizan, no predican ni conf\u00edan demasiado en la condici\u00f3n humana, perm\u00edtanme citarlo cuando dice que \u201csomos producto de una carnicer\u00eda. Por eso a veces re\u00edmos tanto y nos ponemos chistositos, para atajar la locura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigas y amigos: Quiz\u00e1s es cierto que la literatura centroamericana no es todo lo conocida que debiera, pero quiero recordar que Chile fue, tradicionalmente, tierra de acogida para muchos centroamericanos que buscaban aqu\u00ed asilo, que ven\u00edan a estudiar, que hicieron grandes contribuciones a la cultura chilena. Entre ellos, por cierto, muchos escritores: el propio Roque Dalton, el guatemalteco Augusto Monterroso, el costarricense Joaqu\u00edn Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y quiz\u00e1 lo que hacemos hoy d\u00eda, al entregar este <i>Premio Manuel Rojas<\/i> a Horacio Castellanos Moya, es renovar ese antiguo v\u00ednculo y darle una proyecci\u00f3n al futuro. Porque la literatura es, tambi\u00e9n, una conversaci\u00f3n, entre el autor y sus lectores, entre los propios escritores, entre los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa es, me parece, la funci\u00f3n principal de premios como \u00e9ste, incorporar a nuestro mapa mental nuevos territorios, nuevas provincias de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agradezco por eso al jurado del premio Manuel Rojas, agradezco la hermandad entre Chile y El Salvador, entre Chile y Centroam\u00e9rica. Y, por cierto, especialmente, agradezco la ficci\u00f3n y la contundencia de su pluma, a Horacio Castellanos Moya. Muchas gracias.<\/p>\n<h4>Palabras de Horacio Castellanos Moya<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excelent\u00edsima Se\u00f1ora Presidenta Michelle Bachelet. Distinguida Se\u00f1ora Ministra de la Cultura y las Artes, Claudia Barattini. Distinguidos directivos de la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong>. Se\u00f1oras, Se\u00f1ores. Much\u00edsimas gracias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/castellanos-moya-en-chile\/la-moneda-castellanos\/\" rel=\"attachment wp-att-4972\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4972 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/La-Moneda-Castellanos.jpg\" alt=\"La-Moneda-Castellanos\" width=\"381\" height=\"509\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recibo con profundo agradecimiento el <a title=\"Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=85&amp;lang=es\"><i>Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas<\/i><\/a>. Es para m\u00ed un honor y motivo de regocijo. Lo recibo, adem\u00e1s, con perplejidad y cautela, como un regalo que la Diosa Fortuna ha puesto en mi camino sin que yo lo pidiera o esperara, y que por lo mismo me produce un cierto temblor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procedo de un pa\u00eds donde el oficio de escritor de ficciones significa casi nada. He escrito mis libros en medio de la indiferencia, sino de la franca animadversi\u00f3n de muchos de mis coterr\u00e1neos. Me acostumbr\u00e9 a que se me denostara por ellos y no a recibir premios. De ah\u00ed la perplejidad, pero de ah\u00ed tambi\u00e9n una de las pocas virtudes que les puedo atribuir sin sonrojarme: han sido escritos con la mayor de las libertades, sin cortapisas, sin querer endulzar el o\u00eddo del poder pol\u00edtico, de la opini\u00f3n p\u00fablica, o del mercado. En ese sentido expresan mi mayor y m\u00e1s preciada libertad personal, un coto a\u00fan inexpugnable. Escribir literatura, para m\u00ed, s\u00f3lo tiene sentido si lo que quiero contar responde a una intensa e inevitable necesidad de expresi\u00f3n, s\u00f3lo si una historia me est\u00e1 quemando por dentro me dedico a deshacerme de ella, a retorcerla, a reinventarla de acuerdo con mi propia imaginaci\u00f3n, rabia, burla, compasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi forma de asumir la literatura procede por supuesto de una ruta muy particular; otros escritores transitan caminos diferentes. Aunque todos, ya sea que lo asumamos o no, estamos atados a nuestro tiempo, a nuestras circunstancias, a nuestra historia. No importa que se escriba con la ilusi\u00f3n de romper esa atadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo me form\u00e9 en un pa\u00eds desgarrado luego de 50 a\u00f1os de r\u00e9gimen militar, un r\u00e9gimen que se caracteriz\u00f3 por una brutalidad en todos en todos los \u00e1mbitos, y que condujo al pa\u00eds a una guerra civil. Mi generaci\u00f3n, quiz\u00e1 la \u00faltima formada al calor de la Guerra Fr\u00eda (valga la paradoja), se fue a la guerra, a la guerra de verdad durante una d\u00e9cada. Escribir literatura de ficci\u00f3n en tales circunstancias, apelar a la imaginaci\u00f3n para escribir un cuento o una novela, parec\u00eda un desprop\u00f3sito, un desatino. El peso de la historia inmediata era tir\u00e1nico; el establecimiento de una verdad hist\u00f3rica era la demanda de esos tiempos; a los g\u00e9neros testimoniales y period\u00edsticos se les atribu\u00eda toda la vigencia. En esas circunstancias escrib\u00ed mis primeros cuentos, sin expectativas de que fueran publicados, de que fueran le\u00eddos por un p\u00fablico m\u00e1s all\u00e1 de mis pocos amigos. Por eso digo que s\u00f3lo escribo ficciones si el impulso responde a una profundad necesidad interna, personal; por eso nunca entend\u00ed esa idea del compromiso como algo impuesto por leyes externas, sino como algo intr\u00ednseco al oficio, a lo que Canetti llamaba la conciencia de las palabras; por eso me acostumbr\u00e9 a escribir sin pensar en el lector ni en el precio que luego tendr\u00eda que pagar por lo escrito, que siempre se paga un precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe d\u00f3nde procede esa necesidad de expresi\u00f3n? Me parece que de la violencia que ha herido mi aparato perceptivo, quiz\u00e1 de un sentido de la justicia, o de una intensa pulsi\u00f3n de rebeld\u00eda, o del rencor ante la impunidad y de las ganas de cobrarle cuentas a la historia. Podr\u00eda decir, como Cioran, que todo lo que he escrito ha sido un ajuste de cuentas, conmigo mismo y con el mundo que me rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero que mi memoria no me permita ser ingrato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un solo premio hab\u00eda recibido en mi vida antes de este con el que hoy se me honra. Fue en mi pa\u00eds por mi primera novela. Contar\u00e9 la an\u00e9cdota porque me parece ilustrativa de las condiciones que ayudan a explicar lo que escribo y porqu\u00e9 lo escribo. Corr\u00eda el a\u00f1o 1988, en el fragor de la guerra civil. La Universidad Centroamericana (UCA) \u201cJos\u00e9 Sime\u00f3n Ca\u00f1as\u201d, dirigida por sacerdotes jesuitas, convoc\u00f3 a un premio nacional de novela. Envi\u00e9 mi manuscrito desde M\u00e9xico, donde yo viv\u00eda exiliado. Meses despu\u00e9s supe que hab\u00eda resultado ganador. Me preguntaron si me atrever\u00eda, en medio de la carnicer\u00eda, a visitar San Salvador para recibir la presea. Dije que s\u00ed; mi vanidad fue entonces m\u00e1s fuerte que mi miedo. Yo hab\u00eda trabajado en M\u00e9xico durante cuatro a\u00f1os como periodista de una agencia de prensa vinculada a un grupo guerrillero, y aunque hab\u00eda salido de esa empresa asqueado por las purgas internas en ese grupo, mi probable expediente en los archivos del ej\u00e9rcito no era como para hacerme ilusiones. Viaj\u00e9 a San Salvador en mayo de 1989, cuando la guerra arreciaba en la ciudad y en las zonas circundantes. Pero les hab\u00eda puesto una condici\u00f3n a los organizadores del premio: que no se distribuyera un solo ejemplar de la novela sino hasta en la ceremonia de premiaci\u00f3n. Porque la novela trataba precisamente sobre c\u00f3mo el asesinato y el suicidio de los dos m\u00e1ximos dirigentes guerrilleros en medio de un pugna interna hab\u00eda resquebrajado la moral de un grupo de j\u00f3venes militantes en el extranjero. Por eso no quer\u00eda que el libro se leyera antes de mi llegada, porque entonces yo no hubiera estado en la mira de un bando sino de los dos, tal como luego sucedi\u00f3. Regres\u00e9 a M\u00e9xico de inmediato. Nada se public\u00f3 en El Salvador sobre el libro y nunca m\u00e1s se volvi\u00f3 a convocar a ese premio. A los sacerdotes jesuitas que dirig\u00edan esa universidad los asesin\u00f3 cobardemente el ej\u00e9rcito seis meses despu\u00e9s de mi visita, en los estertores de la guerra civil. Enseguida vinieron las negociaciones de paz, la firma de los acuerdos y la construcci\u00f3n de la democracia. Pero no se incomoden, no hablar\u00e9 de pol\u00edtica. S\u00f3lo afirmar\u00e9 que esa fue una guerra inevitable, justa, si se ve desde un pueblo que fue reprimido y excluido hasta los peores extremos, al que no se le dej\u00f3 salida pol\u00edtica. Sin esa guerra no existir\u00eda la democracia que ahora existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en esas condiciones en las que varios escritores centroamericanos fuimos escribiendo nuestra obra; fueron esas lacerantes heridas en la memoria las que segregaron la materia narrativa de muchos de nuestros libros. Aunque algunos autores, como su servidor, seamos sarc\u00e1sticos, apelemos a la s\u00e1tira, al humor, a la duda constante, no se debe perder de vista que lo que yace muy adentro es el dolor del hombre-escritor y de la sociedad que lo produjo, y tambi\u00e9n su sentido de la sobrevivencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esos fueron los tiempos idos, donde me hice escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quiero parecer tr\u00e1gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura es gozo, asombro, aventura, la mejor aventura, creo yo, para sumergirse en las sinuosidades del esp\u00edritu humano, en las pasiones que lo atormentan y lo exaltan, en el misterio que palpita en el coraz\u00f3n de la vida y que es la esencia de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos nuevos tiempos muchos se preguntan qu\u00e9 papel juega el escritor en sociedades democr\u00e1ticas, acicateadas por la tiran\u00eda del mercado, embobadas por el encanto de la tecnolog\u00eda, hipnotizadas por la tonter\u00eda de la celebridad. \u00bfMorir\u00e1 la novela, languidecer\u00e1 la literatura en medio del culto a la imagen y los cambios de soporte provocados por el Internet?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca en su historia el ser humano hab\u00eda vivido una \u00e9poca de tanta autocomplacencia, de tanta auto celebraci\u00f3n, de tanto auto bombo, como se vive ahora gracias a la tecnolog\u00eda y sus redes: todos debemos parecer guapos, felices, exitosos, lejos del fracaso, la enfermedad y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva mentira de la \u00e9poca, la nueva ilusi\u00f3n: la felicidad obligatoria. Pero basta consultar el otro lado de esas mismas redes para constatar que la matanza, el saqueo, la injusticia y el dolor persisten por doquier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser humano sigue siendo el mismo: enraizado en la mentira, empecinado en negarse sus lados oscuros, en achacar al otro la culpa de lo que no vemos ni asumimos en nosotros mismos; pero tambi\u00e9n capaz de las mejores virtudes. Somos la contradicci\u00f3n andante. Por eso creo que la literatura no desaparecer\u00e1. Mientras las pasiones permanezcan en el coraz\u00f3n del hombre, la literatura seguir\u00e1 viva, hurg\u00e1ndolas, apoder\u00e1ndose de ellas para contar historias. El uno somos todos, la especie que se interroga sobre su raz\u00f3n de ser en este planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero terminar estas palabras diciendo que tiene para m\u00ed un especial significado el hecho de que este premio lleve el nombre de Manuel Rojas. Un escritor hecho a s\u00ed mismo, un sobreviviente a su aventura vital, quien logr\u00f3 convertir sus propias experiencias y las de los hombres con quienes comparti\u00f3 su tiempo, en materia narrativa para sus espl\u00e9ndidas ficciones. A eso he dedicado tambi\u00e9n yo mis mejores energ\u00edas. Me identifico plenamente con esa forma de entender la simbiosis de la vida y la creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente quiero dedicar este premio a mis hijos Luana, Pablo y Mariana. A mi madre. A las compa\u00f1eras con las que compartimos largos trechos de vida y que tuvieron la paciencia de tolerarme: Eli, Liza, Tania, Silvia. A mis amigos que desinteresadamente me ayudaron y me dieron cobijo en varios pa\u00edses cuando tuve que vivir a salto de mata, entre ellos mi hermano Roque. A mis amigos escritores centroamericanos que hacen su obra en dif\u00edciles condiciones, sin est\u00edmulos ni apoyos. A mis editores. A aquellos de mis traductores que con su entusiasmo han llevado mi obra m\u00e1s all\u00e1 de la lengua castellana. Y a los lectores que se han identificado con mis libros y que gracias al boca a boca han contribuido a su difusi\u00f3n. A todos, muchas gracias.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Documentos relacionados<\/h3>\n<hr \/>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&gt; Art\u00edculos de prensa<\/h4>\n<ul>\n<li><strong>Diego Z\u00fa\u00f1iga<\/strong>: <a href=\"http:\/\/revistaliterariaazularte.blogspot.ch\/2010\/07\/diego-zunigaentrevista-castellanos-moya.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cCastellanos Moya: Siempre cargar\u00e9 con la violencia\u201d. Revista Azul@rte \u2013 Santiago de Chile, 3 de julio de 2010.<\/a><\/li>\n<li><strong>Javier Garc\u00eda<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/Noticias\/2014PDF\/Javier-Garcia-Castellanos-23.10.14.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> \u201cCastellanos Mota: Estoy siguiendo la ruta de Roque Dalton\u201d. Diario La Tercera \u2013 Santiago de Chile, 23 de octubre de 2014.<\/a><\/li>\n<li><strong>R\u00f3ger Lindo<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.caratula.net\/ediciones\/61\/opinion-rlindo.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cSe llama Horacio Castellanos Moya\u201d. Revista Caratula \u2013 Agosto \u2013 Septiembre 2014.<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"content clearfix\" style=\"text-align: justify;\"><strong>The <i>2014 \/ Manuel Rojas Award<\/i> was handover to Horacio Castellanos Moya by President Bachelet, after the ceremony in &#8220;La Moneda&#8221;, the Salvadoran author was invited to a series of activities: he participated in the dialogue \u201cA provocative voice of Central American literature\u201d with the journalist and editor \u00c1lvaro Matus at the FILSA, he spoke with the young writer Diego Z\u00fa\u00f1iga at the University of Chile and had several meetings with students and general readers.<br \/>\n<\/strong><!--more--><\/p>\n<h4>Ceremonia en la Moneda<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de Octubre, la Presidenta Michelle Bachelet encabez\u00f3 la entrega del <a title=\"Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=85\"><i>Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas \/ 2014<\/i><\/a>, reconocimiento anual que entrega el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y que en esta versi\u00f3n recay\u00f3 en el escritor y periodista salvadore\u00f1o Horacio Castellanos Moya. El narrador recibi\u00f3 el galard\u00f3n de manos de la Presidenta Bachelet, en una ceremonia que se desarroll\u00f3 en el Sal\u00f3n Montt\u2013Varas de La Moneda y a la que asistieron numerosas personalidades, familiares y miembros de la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong>, representantes del mundo literario y pol\u00edtico chileno, entre ellos Delfina Guzm\u00e1n, Miguel Litt\u00edn, Pablo Simonetti, Gonzalo Contreras y Arturo Fontaine, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ocasi\u00f3n, la Presidenta Bachelet sostuvo que le produc\u00eda una gran emoci\u00f3n entregar el premio Manuel Rojas, por varias razones. \u201cPorque para m\u00ed el autor de <a title=\"Novelas - Hijo de Ladr\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5245\/&#038;lang=es\">Hijo de Ladr\u00f3n<\/a>, <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117&#038;lang=es\">Lanchas en la Bah\u00eda<\/a> o <a title=\"Novelas - La Oscura Vida Radiante\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5296\/&#038;lang=es\">La Oscura Vida Radiante<\/a>, por mencionar s\u00f3lo algunas de sus grandes obras, fue siempre, antes que nada, \u2018el t\u00edo Manuel\u2019. Y recordarlo hoy aqu\u00ed es especialmente emocionante. Ver c\u00f3mo su obra y su legado permanecen, c\u00f3mo su mensaje perdura a trav\u00e9s de este premio, a trav\u00e9s de la Fundaci\u00f3n que lleva su nombre, es especialmente significativo\u2026 Y porque reconoce a un narrador de un pa\u00eds con el que Chile tiene antiguos y profundos lazos\u201d. Lo que hace este premio \u201ces renovar este antiguo v\u00ednculo y darle una proyecci\u00f3n al futuro. Agradezco la hermandad entre Chile y El Salvador, entre Chile y Centro Am\u00e9rica, y agradezco especialmente la ficci\u00f3n y la contundencia de su pluma a Horacio Castellanos Moya\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, la Ministra de la Cultura Barattini, se\u00f1al\u00f3 que \u201cel autor al que celebramos hoy nunca ha dejado indiferente a la cr\u00edtica. Algunos de sus libros hasta le han significado amenazas de muerte, pero eso no debiera extra\u00f1ar, ya que su biograf\u00eda y literatura han estado vinculadas \u00edntimamente a la violencia y desamparo que azotaron Centro Am\u00e9rica y cuyos efectos a\u00fan perduran. Esperamos que este premio nos sirva a todos para conocernos m\u00e1s en Am\u00e9rica Latina y generar puentes entre historias, vivencias y lectores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la ceremonia, Horacio Castellanos Moya, dijo que recib\u00eda con profundo agradecimiento este homenaje. \u201cEs para m\u00ed un honor y lo recibo con perplejidad y cautela. Como un regalo que la diosa fortuna ha puesto en mi camino sin que yo lo buscara, y por lo mismo produce un cierto temor. Procedo de un pa\u00eds donde el oficio de escritor de ficciones significa casi nada. He escrito mis libros en medio de la indiferencia y de la franca animadversi\u00f3n. Me acostumbr\u00e9 a que se me denostara por ello. No a recibir premios. Y de ah\u00ed la perplejidad. Pero de ah\u00ed una de las pocas virtudes que les puedo atribuir a mis libros. Han sido escritos con libertad, sin cortapisas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a Manuel Rojas se\u00f1al\u00f3 \u201c\u2026tiene para m\u00ed un especial significado el hecho de que este premio lleve el nombre de Manuel Rojas. Un escritor hecho a s\u00ed mismo, un sobreviviente a su aventura vital, quien logr\u00f3 convertir sus propias experiencias y las de los hombres con quienes comparti\u00f3 su tiempo, en materia narrativa para sus espl\u00e9ndidas ficciones. A eso he dedicado tambi\u00e9n yo mis mejores energ\u00edas. Me identifico plenamente con esa forma de entender la simbiosis de la vida y la creaci\u00f3n literaria\u201d.<\/p>\n<h4>Conversaci\u00f3n con Diego Z\u00fa\u00f1iga<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> en conjunto con el Departamento de Literatura de la Universidad de Chile y el Consejo Nacional del Libro y la Lectura, co-organizaron una conversaci\u00f3n del escritor centroamericano con su par chileno Diego Z\u00fa\u00f1iga sobre violencia, humor y literatura. Al final de este apasionante di\u00e1logo la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> hizo entrega al galardonado de la primera edici\u00f3n del poema <a title=\"Poes\u00eda - Deshecha Rosa\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5009\/&#038;lang=es\">Deshecha Rosa <\/a>y de un ejemplar de la \u00faltima novela de Manuel Rojas: <a title=\"Novelas - La Oscura Vida Radiante\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5296\/&#038;lang=es\">La Oscura Vida Radiante<\/a>\u2026<\/p>\n<div class=\"box-content\">\n<h5>Entrevista a Castellanos Moya \/ Fundaci\u00f3n Manuel Rojas (2014)<\/h5>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/\/player.vimeo.com\/video\/111914199?title=0&amp;byline=0\" width=\"500\" height=\"281\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<\/div>\n<h4>Discurso de la Presidenta Michelle Bachelet<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigas y amigos: Quiero decir que es una gran emoci\u00f3n, y habl\u00e1bamos algo de eso con Horacio, entregar hoy esta tercera versi\u00f3n del <a title=\"Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/sobre-su-obra\/premios\/\"><i>Premio Iberoamericano de narrativa Manuel Rojas<\/i><\/a> a Horacio Castellanos Moya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/castellanos-moya-en-chile\/la-moneda-bachelet\/\" rel=\"attachment wp-att-4971\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4971\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/La-Moneda-Bachelet.jpg\" alt=\"La-Moneda-Bachelet\" width=\"381\" height=\"509\" \/><\/a>Y lo es por varias razones. \u00c9ste es un premio joven, que en su tercera versi\u00f3n reconoce a un narrador y periodista de un pa\u00eds con el que Chile tiene antiguos y profundos lazos. Y es tambi\u00e9n un premio que preserva la memoria de un hombre excepcional, un narrador chileno como ha habido pocos en nuestra Am\u00e9rica y en nuestra lengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante mi primer mandato como Presidenta, pr\u00e1cticamente reci\u00e9n asumida, me toc\u00f3 participar en una lectura p\u00fablica para celebrar el D\u00eda del Libro, el 23 de Abril del a\u00f1o 2006, y escog\u00ed entonces un fragmento de uno de los cuentos m\u00e1s entra\u00f1ables de Manuel Rojas, <a title=\"Cuentos - El Vaso de Leche\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5038\/&#038;lang=es\">El Vaso de Leche<\/a>. Un cuento que evoca valores tan sustantivos en la vida y en la obra de Manuel Rojas, como la solidaridad, la dignidad de la pobreza, la hermandad que une a los menos favorecidos de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Record\u00e9 entonces, tambi\u00e9n, que seg\u00fan la leyenda familiar, este relato estaba basado en una an\u00e9cdota que le ocurri\u00f3 a mi abuelo materno, que fue el mejor amigo de Manuel Rojas. Por eso para m\u00ed el autor de Hijo de ladr\u00f3n, Lanchas en la bah\u00eda o La oscura vida radiante, por mencionar s\u00f3lo algunas de sus grandes obras, fue siempre, antes que nada, \u201cel t\u00edo Manuel\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y recordarlo hoy aqu\u00ed es especialmente emocionante. Ver c\u00f3mo su obra y su legado permanecen, c\u00f3mo su mensaje perdura a trav\u00e9s de este premio, a trav\u00e9s de la Fundaci\u00f3n que lleva su nombre, es especialmente significativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas, ustedes lo saben, desempe\u00f1\u00f3 pr\u00e1cticamente todos los oficios: trabaj\u00f3 en el Ferrocarril Trasandino, fue pe\u00f3n agr\u00edcola, linotipista, electricista, pintor de brocha gorda, bibliotecario, pas\u00f3 por compa\u00f1\u00edas de teatro, escribi\u00f3 poes\u00eda y colabor\u00f3 en la prensa anarquista de la \u00e9poca. Deambulando entre Chile y Argentina, fue poco a poco haciendo sus armas de escritor, publicando cuentos y novelas aqu\u00ed y all\u00e1. Hasta que, en 1951, <a title=\"Novelas - Hijo de Ladr\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5245\/&#038;lang=es\">Hijo de Ladr\u00f3n<\/a> cambi\u00f3 la novela chilena para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese es el hombre, el escritor, el chileno universal cuyo nombre perpet\u00faa este premio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo hace, en su tercera versi\u00f3n, reconociendo a un autor que viene de El Salvador, ese pa\u00eds tan entra\u00f1able que Gabriela Mistral llam\u00f3 \u201cel Pulgarcito de Am\u00e9rica\u201d, un nombre que es un poco una leyenda desde que fue recogido por el poeta tambi\u00e9n salvadore\u00f1o, Roque Dalton, para sus \u201cHistorias prohibidas del Pulgarcito\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este premio, ustedes lo saben, fue adjudicado en Mayo de este a\u00f1o, y en ese momento, Horacio Castellanos Moya dijo que lo sent\u00eda como \u201cun reconocimiento a la literatura centroamericana que es tan poco conocida y nos toca vivir en situaciones duras, que no son las mejores para construir una obra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Castellanos Moya, como dec\u00eda la ministra, que naci\u00f3 en Tegucigalpa, creci\u00f3 en El Salvador, ha hecho justamente de esa historia violenta de Centroam\u00e9rica, la sustancia de sus ficciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para que no nos queden dudas sobre de d\u00f3nde viene su obra, su desgarro, sus narraciones que no moralizan, no predican ni conf\u00edan demasiado en la condici\u00f3n humana, perm\u00edtanme citarlo cuando dice que \u201csomos producto de una carnicer\u00eda. Por eso a veces re\u00edmos tanto y nos ponemos chistositos, para atajar la locura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigas y amigos: Quiz\u00e1s es cierto que la literatura centroamericana no es todo lo conocida que debiera, pero quiero recordar que Chile fue, tradicionalmente, tierra de acogida para muchos centroamericanos que buscaban aqu\u00ed asilo, que ven\u00edan a estudiar, que hicieron grandes contribuciones a la cultura chilena. Entre ellos, por cierto, muchos escritores: el propio Roque Dalton, el guatemalteco Augusto Monterroso, el costarricense Joaqu\u00edn Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y quiz\u00e1 lo que hacemos hoy d\u00eda, al entregar este <i>Premio Manuel Rojas<\/i> a Horacio Castellanos Moya, es renovar ese antiguo v\u00ednculo y darle una proyecci\u00f3n al futuro. Porque la literatura es, tambi\u00e9n, una conversaci\u00f3n, entre el autor y sus lectores, entre los propios escritores, entre los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa es, me parece, la funci\u00f3n principal de premios como \u00e9ste, incorporar a nuestro mapa mental nuevos territorios, nuevas provincias de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agradezco por eso al jurado del premio Manuel Rojas, agradezco la hermandad entre Chile y El Salvador, entre Chile y Centroam\u00e9rica. Y, por cierto, especialmente, agradezco la ficci\u00f3n y la contundencia de su pluma, a Horacio Castellanos Moya. Muchas gracias.<\/p>\n<h4>Palabras de Horacio Castellanos Moya<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excelent\u00edsima Se\u00f1ora Presidenta Michelle Bachelet. Distinguida Se\u00f1ora Ministra de la Cultura y las Artes, Claudia Barattini. Distinguidos directivos de la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong>. Se\u00f1oras, Se\u00f1ores. Much\u00edsimas gracias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/castellanos-moya-en-chile\/la-moneda-castellanos\/\" rel=\"attachment wp-att-4972\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4972 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/La-Moneda-Castellanos.jpg\" alt=\"La-Moneda-Castellanos\" width=\"381\" height=\"509\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recibo con profundo agradecimiento el <a title=\"Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=85&#038;lang=es\"><i>Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas<\/i><\/a>. Es para m\u00ed un honor y motivo de regocijo. Lo recibo, adem\u00e1s, con perplejidad y cautela, como un regalo que la Diosa Fortuna ha puesto en mi camino sin que yo lo pidiera o esperara, y que por lo mismo me produce un cierto temblor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procedo de un pa\u00eds donde el oficio de escritor de ficciones significa casi nada. He escrito mis libros en medio de la indiferencia, sino de la franca animadversi\u00f3n de muchos de mis coterr\u00e1neos. Me acostumbr\u00e9 a que se me denostara por ellos y no a recibir premios. De ah\u00ed la perplejidad, pero de ah\u00ed tambi\u00e9n una de las pocas virtudes que les puedo atribuir sin sonrojarme: han sido escritos con la mayor de las libertades, sin cortapisas, sin querer endulzar el o\u00eddo del poder pol\u00edtico, de la opini\u00f3n p\u00fablica, o del mercado. En ese sentido expresan mi mayor y m\u00e1s preciada libertad personal, un coto a\u00fan inexpugnable. Escribir literatura, para m\u00ed, s\u00f3lo tiene sentido si lo que quiero contar responde a una intensa e inevitable necesidad de expresi\u00f3n, s\u00f3lo si una historia me est\u00e1 quemando por dentro me dedico a deshacerme de ella, a retorcerla, a reinventarla de acuerdo con mi propia imaginaci\u00f3n, rabia, burla, compasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi forma de asumir la literatura procede por supuesto de una ruta muy particular; otros escritores transitan caminos diferentes. Aunque todos, ya sea que lo asumamos o no, estamos atados a nuestro tiempo, a nuestras circunstancias, a nuestra historia. No importa que se escriba con la ilusi\u00f3n de romper esa atadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo me form\u00e9 en un pa\u00eds desgarrado luego de 50 a\u00f1os de r\u00e9gimen militar, un r\u00e9gimen que se caracteriz\u00f3 por una brutalidad en todos en todos los \u00e1mbitos, y que condujo al pa\u00eds a una guerra civil. Mi generaci\u00f3n, quiz\u00e1 la \u00faltima formada al calor de la Guerra Fr\u00eda (valga la paradoja), se fue a la guerra, a la guerra de verdad durante una d\u00e9cada. Escribir literatura de ficci\u00f3n en tales circunstancias, apelar a la imaginaci\u00f3n para escribir un cuento o una novela, parec\u00eda un desprop\u00f3sito, un desatino. El peso de la historia inmediata era tir\u00e1nico; el establecimiento de una verdad hist\u00f3rica era la demanda de esos tiempos; a los g\u00e9neros testimoniales y period\u00edsticos se les atribu\u00eda toda la vigencia. En esas circunstancias escrib\u00ed mis primeros cuentos, sin expectativas de que fueran publicados, de que fueran le\u00eddos por un p\u00fablico m\u00e1s all\u00e1 de mis pocos amigos. Por eso digo que s\u00f3lo escribo ficciones si el impulso responde a una profundad necesidad interna, personal; por eso nunca entend\u00ed esa idea del compromiso como algo impuesto por leyes externas, sino como algo intr\u00ednseco al oficio, a lo que Canetti llamaba la conciencia de las palabras; por eso me acostumbr\u00e9 a escribir sin pensar en el lector ni en el precio que luego tendr\u00eda que pagar por lo escrito, que siempre se paga un precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe d\u00f3nde procede esa necesidad de expresi\u00f3n? Me parece que de la violencia que ha herido mi aparato perceptivo, quiz\u00e1 de un sentido de la justicia, o de una intensa pulsi\u00f3n de rebeld\u00eda, o del rencor ante la impunidad y de las ganas de cobrarle cuentas a la historia. Podr\u00eda decir, como Cioran, que todo lo que he escrito ha sido un ajuste de cuentas, conmigo mismo y con el mundo que me rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero que mi memoria no me permita ser ingrato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un solo premio hab\u00eda recibido en mi vida antes de este con el que hoy se me honra. Fue en mi pa\u00eds por mi primera novela. Contar\u00e9 la an\u00e9cdota porque me parece ilustrativa de las condiciones que ayudan a explicar lo que escribo y porqu\u00e9 lo escribo. Corr\u00eda el a\u00f1o 1988, en el fragor de la guerra civil. La Universidad Centroamericana (UCA) \u201cJos\u00e9 Sime\u00f3n Ca\u00f1as\u201d, dirigida por sacerdotes jesuitas, convoc\u00f3 a un premio nacional de novela. Envi\u00e9 mi manuscrito desde M\u00e9xico, donde yo viv\u00eda exiliado. Meses despu\u00e9s supe que hab\u00eda resultado ganador. Me preguntaron si me atrever\u00eda, en medio de la carnicer\u00eda, a visitar San Salvador para recibir la presea. Dije que s\u00ed; mi vanidad fue entonces m\u00e1s fuerte que mi miedo. Yo hab\u00eda trabajado en M\u00e9xico durante cuatro a\u00f1os como periodista de una agencia de prensa vinculada a un grupo guerrillero, y aunque hab\u00eda salido de esa empresa asqueado por las purgas internas en ese grupo, mi probable expediente en los archivos del ej\u00e9rcito no era como para hacerme ilusiones. Viaj\u00e9 a San Salvador en mayo de 1989, cuando la guerra arreciaba en la ciudad y en las zonas circundantes. Pero les hab\u00eda puesto una condici\u00f3n a los organizadores del premio: que no se distribuyera un solo ejemplar de la novela sino hasta en la ceremonia de premiaci\u00f3n. Porque la novela trataba precisamente sobre c\u00f3mo el asesinato y el suicidio de los dos m\u00e1ximos dirigentes guerrilleros en medio de un pugna interna hab\u00eda resquebrajado la moral de un grupo de j\u00f3venes militantes en el extranjero. Por eso no quer\u00eda que el libro se leyera antes de mi llegada, porque entonces yo no hubiera estado en la mira de un bando sino de los dos, tal como luego sucedi\u00f3. Regres\u00e9 a M\u00e9xico de inmediato. Nada se public\u00f3 en El Salvador sobre el libro y nunca m\u00e1s se volvi\u00f3 a convocar a ese premio. A los sacerdotes jesuitas que dirig\u00edan esa universidad los asesin\u00f3 cobardemente el ej\u00e9rcito seis meses despu\u00e9s de mi visita, en los estertores de la guerra civil. Enseguida vinieron las negociaciones de paz, la firma de los acuerdos y la construcci\u00f3n de la democracia. Pero no se incomoden, no hablar\u00e9 de pol\u00edtica. S\u00f3lo afirmar\u00e9 que esa fue una guerra inevitable, justa, si se ve desde un pueblo que fue reprimido y excluido hasta los peores extremos, al que no se le dej\u00f3 salida pol\u00edtica. Sin esa guerra no existir\u00eda la democracia que ahora existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en esas condiciones en las que varios escritores centroamericanos fuimos escribiendo nuestra obra; fueron esas lacerantes heridas en la memoria las que segregaron la materia narrativa de muchos de nuestros libros. Aunque algunos autores, como su servidor, seamos sarc\u00e1sticos, apelemos a la s\u00e1tira, al humor, a la duda constante, no se debe perder de vista que lo que yace muy adentro es el dolor del hombre-escritor y de la sociedad que lo produjo, y tambi\u00e9n su sentido de la sobrevivencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esos fueron los tiempos idos, donde me hice escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quiero parecer tr\u00e1gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura es gozo, asombro, aventura, la mejor aventura, creo yo, para sumergirse en las sinuosidades del esp\u00edritu humano, en las pasiones que lo atormentan y lo exaltan, en el misterio que palpita en el coraz\u00f3n de la vida y que es la esencia de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos nuevos tiempos muchos se preguntan qu\u00e9 papel juega el escritor en sociedades democr\u00e1ticas, acicateadas por la tiran\u00eda del mercado, embobadas por el encanto de la tecnolog\u00eda, hipnotizadas por la tonter\u00eda de la celebridad. \u00bfMorir\u00e1 la novela, languidecer\u00e1 la literatura en medio del culto a la imagen y los cambios de soporte provocados por el Internet?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca en su historia el ser humano hab\u00eda vivido una \u00e9poca de tanta autocomplacencia, de tanta auto celebraci\u00f3n, de tanto auto bombo, como se vive ahora gracias a la tecnolog\u00eda y sus redes: todos debemos parecer guapos, felices, exitosos, lejos del fracaso, la enfermedad y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva mentira de la \u00e9poca, la nueva ilusi\u00f3n: la felicidad obligatoria. Pero basta consultar el otro lado de esas mismas redes para constatar que la matanza, el saqueo, la injusticia y el dolor persisten por doquier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser humano sigue siendo el mismo: enraizado en la mentira, empecinado en negarse sus lados oscuros, en achacar al otro la culpa de lo que no vemos ni asumimos en nosotros mismos; pero tambi\u00e9n capaz de las mejores virtudes. Somos la contradicci\u00f3n andante. Por eso creo que la literatura no desaparecer\u00e1. Mientras las pasiones permanezcan en el coraz\u00f3n del hombre, la literatura seguir\u00e1 viva, hurg\u00e1ndolas, apoder\u00e1ndose de ellas para contar historias. El uno somos todos, la especie que se interroga sobre su raz\u00f3n de ser en este planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero terminar estas palabras diciendo que tiene para m\u00ed un especial significado el hecho de que este premio lleve el nombre de Manuel Rojas. Un escritor hecho a s\u00ed mismo, un sobreviviente a su aventura vital, quien logr\u00f3 convertir sus propias experiencias y las de los hombres con quienes comparti\u00f3 su tiempo, en materia narrativa para sus espl\u00e9ndidas ficciones. A eso he dedicado tambi\u00e9n yo mis mejores energ\u00edas. Me identifico plenamente con esa forma de entender la simbiosis de la vida y la creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente quiero dedicar este premio a mis hijos Luana, Pablo y Mariana. A mi madre. A las compa\u00f1eras con las que compartimos largos trechos de vida y que tuvieron la paciencia de tolerarme: Eli, Liza, Tania, Silvia. A mis amigos que desinteresadamente me ayudaron y me dieron cobijo en varios pa\u00edses cuando tuve que vivir a salto de mata, entre ellos mi hermano Roque. A mis amigos escritores centroamericanos que hacen su obra en dif\u00edciles condiciones, sin est\u00edmulos ni apoyos. A mis editores. A aquellos de mis traductores que con su entusiasmo han llevado mi obra m\u00e1s all\u00e1 de la lengua castellana. Y a los lectores que se han identificado con mis libros y que gracias al boca a boca han contribuido a su difusi\u00f3n. A todos, muchas gracias.<\/p>\n<p>[shareaholic app=&#8221;share_buttons&#8221; id=&#8221;5732944&#8243;]<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Documentos relacionados<\/h3>\n<hr \/>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&gt; Art\u00edculos de prensa<\/h4>\n<ul>\n<li><strong>Diego Z\u00fa\u00f1iga<\/strong>: <a href=\"http:\/\/revistaliterariaazularte.blogspot.ch\/2010\/07\/diego-zunigaentrevista-castellanos-moya.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cCastellanos Moya: Siempre cargar\u00e9 con la violencia\u201d. Revista Azul@rte \u2013 Santiago de Chile, 3 de julio de 2010.<\/a><\/li>\n<li><strong>Javier Garc\u00eda<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/Noticias\/2014PDF\/Javier-Garcia-Castellanos-23.10.14.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> \u201cCastellanos Mota: Estoy siguiendo la ruta de Roque Dalton\u201d. Diario La Tercera \u2013 Santiago de Chile, 23 de octubre de 2014.<\/a><\/li>\n<li><strong>R\u00f3ger Lindo<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.caratula.net\/ediciones\/61\/opinion-rlindo.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cSe llama Horacio Castellanos Moya\u201d. Revista Caratula \u2013 Agosto \u2013 Septiembre 2014.<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La entrega por la Presidenta Bachelet del Premio Manuel Rojas \/ 2014 al escritor Horacio Castellanos Moya estuvo acompa\u00f1ada de una serie de actividades del autor salvadore\u00f1o en Santiago&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4970,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[42,35],"tags":[],"class_list":["post-7800","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-42","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7800\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}