{"id":7802,"date":"2015-06-08T16:34:58","date_gmt":"2015-06-08T19:34:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=6142"},"modified":"2015-06-08T16:34:58","modified_gmt":"2015-06-08T19:34:58","slug":"lanchas-en-la-bahia_noticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/2015\/06\/08\/lanchas-en-la-bahia_noticia\/","title":{"rendered":"Lanchas en la bah\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"content clearfix\">\n<address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, 8 de junio de 2015<\/address>\n<hr \/>\n<div class=\"content clearfix\">\n<address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La editorial chilena Tajamar, nacida hace 13 a\u00f1os, acaba de publicar <em>Lanchas en la bah\u00eda<\/em>, la primera novela de Manuel Rojas. Su creador, el periodista y editor Alejandro Kandora, responde aqu\u00ed a algunas preguntas sobre el variado cat\u00e1logo de Tajamar y su particular inter\u00e9s por la obra de Manuel Rojas. Al final de la entrevista se reproduce el pr\u00f3logo con el que el famoso cr\u00edtico &#8220;Alone&#8221; introdujera al mundo literario al autor de <em>Lanchas en la bah\u00eda<\/em>: el joven Manuel Rojas de 36 a\u00f1os; pr\u00f3logo que conserva toda su actualidad.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<\/address>\n<h4>Entrevista a Alejandro Kandora<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, a Alejandro Kandora \u2013gerente general de Tajamar Editores y de la distribuidora Caj\u00f3n de Sastre\u2013 no le gusta dar entrevistas, pues dice que &#8220;los protagonistas son los autores y sus libros&#8221;, lo que queda demostrado por la gran diversidad del cat\u00e1logo de Tajamar y la publicaci\u00f3n de m\u00e1s de 150 t\u00edtulos. &#8220;Tajamar&#8221;, el nombre de la editorial, hace referencia a los tajamares del rio Mapocho: &#8220;reflejo del esp\u00edritu del \u2018hombre moderno\u2019, pues la famosa construcci\u00f3n se hizo en una \u00e9poca de grandes obras p\u00fablicas y modernizaciones&#8230;&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alejandro-Kandora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6145\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alejandro-Kandora.jpg\" alt=\"15.06 Alejandro Kandora\" width=\"268\" height=\"162\" \/><\/a>\u00bfPodr\u00edas contarnos como naci\u00f3 y qu\u00e9 lugar quiere ocupar Tajamar Editores en el mundo de la edici\u00f3n chilena?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 La verdad es que naci\u00f3 de un cierto aburrimiento laboral m\u00edo como periodista y de la pretensi\u00f3n de trabajar como editor, una \u201ctincada\u201d que tuve ya en un fallido y atribulado tiempo como estudiante de derecho, una madrugada en que \u201ccalentaba\u201d alg\u00fan c\u00f3digo de procedimiento y me dec\u00eda que en esto yo no iba a trabajar ni loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pretensi\u00f3n cultural fue desde un inicio bastante similar a la que se tiene hoy, aunque esta se ha ido ampliando con las traducciones y los libros infantiles. B\u00e1sicamente esta es la de publicar buenos libros en ediciones cuidadas y construir un cat\u00e1logo en que los libros dialoguen entre s\u00ed y con nuestra realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El cat\u00e1logo de Tajamar es muy diverso, va de libros infantiles y educativos, pasando por ensayos, poes\u00eda y narrativa; con autores tan variados como Rimbaud, Droguett y Rubem Fonseca. \u00bfComo defines tu pol\u00edtica editorial?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Fundamentalmente nuestras l\u00edneas de publicaciones son dos: narrativa y ensayo (o no ficci\u00f3n), y en poes\u00eda publicamos con pinzas, libros o autores muy espec\u00edficos. Todas estas l\u00edneas incluyen reediciones de libros descatalogados, autores chilenos e hispanoamericanos contempor\u00e1neos y traducciones de libros actuales, como la obra de <a title=\"Rubem Fonseca gana Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=1951\">Rubem Fonseca<\/a> o los ensayos de James Miller, o bien cl\u00e1sicos como &#8220;El gran Gatsby&#8221;, &#8220;El diablo en el cuerpo&#8221; o &#8220;Thomas el impostor&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La colecci\u00f3n infantil naci\u00f3 por una necesidad de mercado ya que desde hace a\u00f1os representamos a diversas editoriales extranjeras en licitaciones de Bibliotecas CRA del Ministerio de Educaci\u00f3n, y varias de estas editoriales son venezolanas. Lleg\u00f3 un momento en que la situaci\u00f3n para exportar libros desde Venezuela se hizo imposible (permisos varios, meses de tr\u00e1mite, etc.) de modo que en vez de importar los libros compr\u00e1bamos los derechos e imprim\u00edamos ac\u00e1. E hicimos lo mismo con otras editoriales de otros pa\u00edses, pero este modelo de cierta manera hoy est\u00e1 en jaque por el encarecimiento excesivo de las imprentas consecuencia de la poca competencia en el sector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Muchos dicen que Manuel Rojas ha perdido el lugar que se merece en las letras chilenas. \u00bfQu\u00e9 mirada tienes sobre la obra de Rojas y su difusi\u00f3n en el pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Creo muy personalmente que la obra de Rojas es extraordinaria, y si hay algo que no entiendo mucho es por qu\u00e9 \u2013al igual que la de muchos otros autores cl\u00e1sicos chilenos, como Eduardo Anguita o D\u00edaz Casanueva, por nombrar dos poetas\u2013 no ha tenido la difusi\u00f3n internacional que le corresponder\u00eda. Respecto de su circulaci\u00f3n en Chile, creo que hay una \u201cmaldici\u00f3n\u201d particular que le ha ocurrido, y es la de la conversi\u00f3n y relegaci\u00f3n de su obra a lectura escolar. Lo que en s\u00ed no tiene nada de malo \u2013y desde cierta perspectiva podr\u00eda ser tambi\u00e9n una especie de bendici\u00f3n para muchos autores y editoriales\u2013, en el caso de Rojas ha restringido y confinado su obra y la ha dejado expuesta a lecturas como la que narro a continuaci\u00f3n: el escritor Marcelo Leonart me cont\u00f3 que cuando en el colegio le hicieron leer Hijo de ladr\u00f3n el profesor les dio \u201cel orden\u201d en que deb\u00edan leer la novela para poder leerla de una forma lineal y que as\u00ed no les resultara tan \u201cenredada\u201d. Y no es que el profesor fuera un devoto seguidor de Cort\u00e1zar que propon\u00eda lecturas dislocadas de sus novelas, sino que con la mejor buena intenci\u00f3n del mundo se hab\u00eda dado el trabajo de ordenarla cronol\u00f3gicamente y decirles que del cap\u00edtulo I se saltaran al V, y del V volvieran al III, por ejemplo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tratamiento como este de su literatura, agravado por la inexistencia de ediciones que la propongan como una lectura posible para un p\u00fablico general, y sin dejar de mencionar lo decisivo que resultan los 17 a\u00f1os de dictadura en la desaparici\u00f3n de muchos escritores por la destrucci\u00f3n casi total de la industria editorial, han generado un empobrecimiento de la lectura de Manuel Rojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Lanchas-en-la-bahia-Portada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6148 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Lanchas-en-la-bahia-Portada.jpg\" alt=\"15.06 Lanchas en la bahia Portada\" width=\"290\" height=\"465\" \/><\/a>Tajamar acaba de re-editar la primera novela de Rojas: Lanchas en la bah\u00eda, escrita hace m\u00e1s de 80 a\u00f1os, en 1932. \u00bfCrees realmente que a\u00fan es una obra vigente?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Si hay algo que les hemos pedido con insistencia a los libreros, es que ni se les ocurra poner nuestra edici\u00f3n de <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a> en las secciones de libros escolares, sino que deben ponerla en el mes\u00f3n de novedades al lado de la \u00faltima novela de Rafael Gumucio o de Paul Auster, porque esa es la nueva lectura que esta edici\u00f3n propone.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a> como documento literario es important\u00edsimo ya que testimonia el advenimiento de la modernidad en la cultura chilena y la incorporaci\u00f3n de las nuevas t\u00e9cnicas narrativas. Es bueno comparar esta obra temprana con otras obras del per\u00edodo, como son las novelas de Orrego Luco. Mientras una cierra el siglo XIX la otra abre el siglo XX. Pero esta importancia dentro del sistema literario nacional no debe apartar la lectura, de la atracci\u00f3n y vigencia de su trama novelesca ni de la importancia de los temas abordados: el amor frustrado, las tribulaciones y la falta de destino de la juventud, lo que bien la puede convertir en una especie de bildungsroman proletario, la aparici\u00f3n de \u201cla cuesti\u00f3n social\u201d, el tratamiento de los personajes como seres discontinuos y fragmentarios y la imposibilidad de una identidad unitaria, etc. Hay un fragmento que a m\u00ed me parece particularmente fascinante y que reproduzco: <em>Pero una vidriera absorbi\u00f3 mi imagen, la mezcl\u00f3 con otras y me la devolvi\u00f3 con la ligereza de un prestidigitador; era la imagen de un joven alto, delgado, cargado de espaldas, con las piernas un poco torcidas, vestido de negro y con una manta oscura al brazo. Era yo. Me sorprend\u00ed, pues en ese momento me sent\u00eda recio, ancho, con el pecho erguido y la espalda recta y llegu\u00e9 a creer que la vidriera hab\u00eda escamoteado mi imagen, devolvi\u00e9ndome otra, ajena.<\/em> (p. 35)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otra novela del per\u00edodo que hace sistema con <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a> por el tratamiento literario y por la tem\u00e1tica que incorpora. Se trata de la extraordinaria &#8220;De repente&#8221;, de Diego Mu\u00f1oz (1933), que nosotros tambi\u00e9n publicamos. Es interesante hacer una lectura conjunta de ambas novelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El 2016 se celebran los 120 a\u00f1os del nacimiento de Manuel Rojas. \u00bfTajamar Editores tienen alg\u00fan otro proyecto que contribuya a celebrar este aniversario?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 S\u00ed, queremos seguir publicando a Manuel Rojas viendo c\u00f3mo de un libro a otro se hace un sistema de contrastes y afinidades que genere nuevas lecturas, y para fines de este a\u00f1o est\u00e1 considerada la publicaci\u00f3n de la versi\u00f3n integral de <a title=\"Autobiograf\u00edas - Im\u00e1genes de Infancia y Adolescencia\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5099\">Im\u00e1genes de infancia y adolescencia<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro se encuentra a la venta en las principales librer\u00edas del pa\u00eds. <a title=\"Lanchas en la Bah\u00eda - Tajamar Editores\" href=\"http:\/\/www.tajamar-editores.cl\/titulo\/325\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Lanchas en la bah\u00eda. Tajamar Editores, Santiago de Chile, 2015.<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4>Trascendencia de Lanchas en la bah\u00eda<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pr\u00f3logo de Alone (Hern\u00e1n D\u00edaz Arrieta) a la Primera edici\u00f3n de Lanchas en la bah\u00eda, Santiago de Chile: Empresa Letras, 1932.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alone.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6146\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alone.jpg\" alt=\"15.06 Alone\" width=\"183\" height=\"253\" \/><\/a>Cuando Maupassant fue presentado a Lemaitre, el cr\u00edtico de \u201cLos Contempor\u00e1neos\u201d lo mir\u00f3, lo vio ancho, macizo, colorado, hall\u00f3le facha de atleta, lleno de una robusta salud normanda, y se dijo: \u201c\u00a1Hum!, tendr\u00e1s que aguardar para que te lea\u201d. Efectivamente, pas\u00f3 mucho tiempo sin abrir sus libros; no se resolvi\u00f3 a leerlos sino cuando la fama lo oblig\u00f3 imperiosamente. Hubo entonces de confesar su error: \u201cYo era est\u00fapido \u2014escribe\u2014. Ten\u00eda mis ideas sobre el f\u00edsico de los autores&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que juzgara a Manuel Rojas por las apariencias se ver\u00eda expuesto, con mayor peligro, a una equivocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su figura sugiere menos la del artista t\u00edpico que la de Maupassant, mientras sus obras responden mejor a la imagen de la poes\u00eda fina, hecha de fantas\u00eda sensible, sobre una base de observaci\u00f3n. Es grande, casi gigantesco, y desde su cabeza morena baja la mirada de unos ojillos apacibles que se dir\u00edan lentos, como su palabra, como sus ademanes. Lentos y apacibles. Da la impresi\u00f3n de una s\u00f3lida masa, segura de s\u00ed misma y recogida. Oye con cierta especie de ben\u00e9vola distracci\u00f3n y no revela ninguna inquietud. Parece que, si uno lo dejara, podr\u00eda estar muchas horas en silencio, impregnado en esa indiferencia de los fuertes para cuanto sucede en torno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su preparaci\u00f3n, el tiempo que estuvo en el colegio, el medio ambiente por \u00e9l respirado durante su primera juventud, tampoco se dir\u00edan los m\u00e1s a prop\u00f3sito para formar no ya un artista, pero ni siquiera un escritor. No alcanz\u00f3 a estudiar humanidades. Lleg\u00f3 s\u00f3lo, en un establecimiento de instrucci\u00f3n de Buenos Aires (es hijo de chilenos, nacido en 1896 en la capital argentina), hasta la cuarta preparatoria. La pobreza lo hizo trabajar pronto en tareas rudas y a los diecis\u00e9is a\u00f1os ayudaba a un maestro de obras en plena cordillera, hac\u00eda hoyos con sus manos, sujetaba postes de madera que era preciso clavar. Esto ocurr\u00eda en la estaci\u00f3n Las Cuevas, por donde va el ferrocarril transandino. Durante sus bajadas a Mendoza empez\u00f3 a aficionarse a leer: un amigo tip\u00f3grafo le prest\u00f3 libros revolucionarios y se hizo anarquista. Durante alg\u00fan tiempo mand\u00f3 correspondencia a un diario anarquista de Buenos Aires y ensay\u00f3 escribir novelas. La falta de escr\u00fapulos literarios le permit\u00eda una gran facilidad, que con el tiempo, felizmente, ha perdido. Todo aquello produc\u00eda poco y la vida andariega y la necesidad de gan\u00e1rsela lo trajeron a la tierra de sus padres; en la bah\u00eda de Valpara\u00edso fue cargador de lanchas y guardi\u00e1n nocturno, conoci\u00f3 a fondo el esfuerzo para librarse de la miseria, tuvo trato con toda clase de gente proletaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, de toda esta combinaci\u00f3n no ha resultado, como parec\u00eda l\u00f3gico, ni un obrero m\u00e1s, huelguista y rebelde, luchador por \u201clas reivindicaciones del pueblo\u201d, ni un panfletista admirador de Gorki o un narrador turbio de historias truculentas, a base melodram\u00e1tica, con pretensiones ideol\u00f3gico-sociales. Nada de eso. Como para burlarse de los teorizantes literarios y dar un ment\u00eds a los psic\u00f3logos, la naturaleza ha hecho de Manuel Rojas, en primer lugar, un poeta de la m\u00e1s delicada, de la m\u00e1s exquisita sensibilidad, y luego un autor de cuentos y novelas, donde la ternura se apaga en iron\u00eda y la observaci\u00f3n aguda, tranquila, se prolonga en imaginaciones llenas de gracia. Todav\u00eda m\u00e1s, por obra del invisible principio interior del alma misteriosa y omnipotente, no sujeta a leyes conocidas, este hombre, aparentemente condenado a la tosquedad de las formas, ha seguido una l\u00ednea progresiva de sutil refinamiento y se ha hecho estilista, o ha logrado ese supremo milagro de la prosa: el equilibrio, la ausencia de extremos, la disimulaci\u00f3n del arte por la perfecta y sencilla naturalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Record\u00e1bamos a Maupassant.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como \u00e9l, parte Manuel Rojas de la observaci\u00f3n directa y es profundamente real, sincero y simple \u00a1en su visi\u00f3n; no la deforma demasiado ni exagera nunca. Pero \u2014por algo hay entre ellos cuarenta a\u00f1os de distancia\u2014 aguza m\u00e1s la nota y elabora la imagen del mundo, se desprende con mayor livianura del suelo en que el otro plantaba sus pies algo pesadamente. Claro que no pretendemos comparar la val\u00eda de ambas obras y guardamos siempre las proporciones entre Chile y Francia: queremos \u00fanicamente indicar el ligero matiz que los aparta y hace de ellos dos escritores pertenecientes a la misma especie, aunque de familia distinta. Manuel Rojas, con menor peso espec\u00edfico, tiende mejor hacia la poes\u00eda y la alcanza. El otro lo vence, tanto por el volumen como por la inmensa diversidad de tipos y el relieve extraordinario con que los pint\u00f3. \u00bfAcaso podemos pretender otra cosa que ensayar aqu\u00ed en esbozo lo que all\u00e1 se realiza con toda plenitud? Ya es mucho poder presentar algunos puntos de contacto con nuestro semejante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consider\u00e1ndolo siempre dentro de lo que en estas tierras suele producirse, Manuel Rojas ofrece otra caracter\u00edstica notable: no se juzga a s\u00ed mismo definitivamente consagrado, no se admira incondicionalmente y trabaja, estudia, lee, ampl\u00eda sin cesar el c\u00edrculo de sus luces sobre el mundo, corrige y vuelve a corregir, siempre insatisfecho, y de este modo avanza un paso o muchos pasos a cada nueva obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/manuelrojaslanchasenlabahia55.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5208 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/manuelrojaslanchasenlabahia55.jpg\" alt=\"Lanchas en la Bah\u00eda\" width=\"292\" height=\"437\" \/><\/a>La \u00faltima, estas <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a>, nos produce el deleite de la producci\u00f3n madura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La invenci\u00f3n no desempe\u00f1a gran papel en su trama y no hace falta. El personaje nos interesa porque lo sentimos verdadero y nuestra vida se transfunde f\u00e1cilmente a la suya. Lo vemos, lo tocamos, sus estados de \u00e1nimo se nos comunican y salimos de nuestro peque\u00f1o yo casero. Vamos con \u00e9l por las calles de Valpara\u00edso y asistimos a todos los espect\u00e1culos que presencia. Un pobre hombre de buen coraz\u00f3n nos protege; otro, colosal, alegre, devorador, nos lleva por ciertas callejuelas, cierta noche. \u00a1Y qu\u00e9 fiesta aqu\u00e9lla, qu\u00e9 ensordecedores cantos entre esas mujeres! Hemos estado en sitios harto peligrosos, entre criminales y prostitutas. Nada nos ha sucedido. Hemos amado, hemos sufrido, hemos gozado con sensaciones finas y con groser\u00edas. Todo se transmut\u00f3 para nosotros, mediante el arte, sin perder su esencia. Descubrimos ruidos nuevos, sentimos sonar de otro modo las carretelas madrugadoras por el pavimento, y las casas colgantes de los cerros se nos aparecieron distintas, aunque reconocibles. Pasamos noches de sue\u00f1o en medio del mar, temblamos ante una aparici\u00f3n nocturna que tambi\u00e9n temblaba; y sonre\u00edmos de nosotros, porque \u00e9ramos a un tiempo escenario, personajes y contempladores, m\u00e1s que desdoblados, triplicados, multiplicados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 vendr\u00eda a hacer aqu\u00ed la intriga aventurera, la complicaci\u00f3n emocionante, la situaci\u00f3n tremebunda? Todos son recursos para el que no puede conmovernos con la sencillez, gritos del que ignora la m\u00fasica justa y el acento penetrante. Manuel Rojas no necesita nada de eso, porque es poeta y tiene buen gusto. Las cosas que dice le pueden haber sucedido a cualquiera y casi con seguridad son las mismas que a \u00e9l le acontecieron. Si nos las contaran con otras palabras, probablemente nos aburrir\u00edamos. La poes\u00eda no admite resumen ni traducci\u00f3n. Consiste en una f\u00f3rmula m\u00e1gica, en un ritmo. No es an\u00e9cdota. Es como un encantamiento lleno de misterio, una obra de seducci\u00f3n \u00edntima donde no puede se\u00f1alarse la l\u00ednea en que la verdad empieza a agitar las alas y en que la fantas\u00eda, recogido el plumaje, posa de nuevo,, delicadamente, los pies sobre la tierra. Vacilaci\u00f3n imperceptible que presta al mundo el aspecto de un sue\u00f1o verdadero. Nada de eso se explica ni se sabe; \u00fanicamente reconocemos, despu\u00e9s de haber le\u00eddo, que el mundo encierra m\u00e1s secretos de los que dice la filosof\u00eda y que nunca debemos creer que se han agotado los manantiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desesper\u00e1base Lemaitre con la perfecci\u00f3n algo cuadrada de Maupassant, ese \u201cnarrador vigoroso y sin defectos que produce obras maestras como los manzanos de Normand\u00eda dan manzanas\u201d. Para un cr\u00edtico es un escollo una obra sin defectos. El cr\u00edtico necesita caracterizar y \u00bfc\u00f3mo hacerlo sin el relieve de altos y bajos, luces y sombras? Los caricaturistas abominan de las cabezas cl\u00e1sicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le hemos buscado insistentemente, mal\u00e9volamente, la \u201cjuntura de la coraza\u201d a esta peque\u00f1a novela de Manuel Rojas, tan abierta al parecer y tan sin armadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se la descubrimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro, un lector, aunque entusiasmado nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Muy interesante, muy bien escrita\u2026 Le falta trascendencia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00e9sa constituye para nosotros una de sus m\u00e1s amables cualidades.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Documentos relacionados<\/h3>\n<hr \/>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&gt; Art\u00edculos de prensa<\/h4>\n<ul>\n<li><strong>Leonardo Sanhueza<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Leonardo-Sanhueza-LUN.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cInolvidable cuidador de faluchos vuelve a enamorarse en un burdel\u201d, Diario Las \u00daltimas Noticias, Santiago de Chile, 1 de junio de 2015.<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"content clearfix\">\n<address style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas Foundation. Santiago &#8211; Chile, 8th of June, 2015<\/address>\n<hr \/>\n<div class=\"content clearfix\">\n<address><strong>The chilean publisher &#8220;Tajamar Editores&#8221;, born 13 years ago, has just issued <em>&#8220;Lanchas en la bah\u00eda&#8221;<\/em>, the first novel by Manuel Rojas. Its creator, the journalist and editor Alejandro Kandora, answers here some questions about Tajamar, its varied catalogue and its particular interest about Manuel Rojas. At the end of the interview, we reproduce the prologue of the famous Chilean critic &#8216;Alone&#8217;, where he introduced to the literary world the author of <em>&#8220;Lanchas en la bah\u00eda&#8221;<\/em>: a young Manuel Rojas, 36 years old. This piece of work retains its full relevance.<\/strong><!--more--><\/address>\n<h4>Entrevista a Alejandro Kandora<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, a Alejandro Kandora \u2013gerente general de Tajamar Editores y de la distribuidora Caj\u00f3n de Sastre\u2013 no le gusta dar entrevistas, pues dice que &#8220;los protagonistas son los autores y sus libros&#8221;, lo que queda demostrado por la gran diversidad del cat\u00e1logo de Tajamar y la publicaci\u00f3n de m\u00e1s de 150 t\u00edtulos. &#8220;Tajamar&#8221;, el nombre de la editorial, hace referencia a los tajamares del rio Mapocho: &#8220;reflejo del esp\u00edritu del \u2018hombre moderno\u2019, pues la famosa construcci\u00f3n se hizo en una \u00e9poca de grandes obras p\u00fablicas y modernizaciones&#8230;&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alejandro-Kandora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-6145\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alejandro-Kandora.jpg\" alt=\"15.06 Alejandro Kandora\" width=\"268\" height=\"162\" \/><\/a>\u00bfPodr\u00edas contarnos como naci\u00f3 y qu\u00e9 lugar quiere ocupar Tajamar Editores en el mundo de la edici\u00f3n chilena?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 La verdad es que naci\u00f3 de un cierto aburrimiento laboral m\u00edo como periodista y de la pretensi\u00f3n de trabajar como editor, una \u201ctincada\u201d que tuve ya en un fallido y atribulado tiempo como estudiante de derecho, una madrugada en que \u201ccalentaba\u201d alg\u00fan c\u00f3digo de procedimiento y me dec\u00eda que en esto yo no iba a trabajar ni loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pretensi\u00f3n cultural fue desde un inicio bastante similar a la que se tiene hoy, aunque esta se ha ido ampliando con las traducciones y los libros infantiles. B\u00e1sicamente esta es la de publicar buenos libros en ediciones cuidadas y construir un cat\u00e1logo en que los libros dialoguen entre s\u00ed y con nuestra realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El cat\u00e1logo de Tajamar es muy diverso, va de libros infantiles y educativos, pasando por ensayos, poes\u00eda y narrativa; con autores tan variados como Rimbaud, Droguett y Rubem Fonseca. \u00bfComo defines tu pol\u00edtica editorial?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Fundamentalmente nuestras l\u00edneas de publicaciones son dos: narrativa y ensayo (o no ficci\u00f3n), y en poes\u00eda publicamos con pinzas, libros o autores muy espec\u00edficos. Todas estas l\u00edneas incluyen reediciones de libros descatalogados, autores chilenos e hispanoamericanos contempor\u00e1neos y traducciones de libros actuales, como la obra de <a title=\"Rubem Fonseca gana Premio Manuel Rojas\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=1951\">Rubem Fonseca<\/a> o los ensayos de James Miller, o bien cl\u00e1sicos como &#8220;El gran Gatsby&#8221;, &#8220;El diablo en el cuerpo&#8221; o &#8220;Thomas el impostor&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La colecci\u00f3n infantil naci\u00f3 por una necesidad de mercado ya que desde hace a\u00f1os representamos a diversas editoriales extranjeras en licitaciones de Bibliotecas CRA del Ministerio de Educaci\u00f3n, y varias de estas editoriales son venezolanas. Lleg\u00f3 un momento en que la situaci\u00f3n para exportar libros desde Venezuela se hizo imposible (permisos varios, meses de tr\u00e1mite, etc.) de modo que en vez de importar los libros compr\u00e1bamos los derechos e imprim\u00edamos ac\u00e1. E hicimos lo mismo con otras editoriales de otros pa\u00edses, pero este modelo de cierta manera hoy est\u00e1 en jaque por el encarecimiento excesivo de las imprentas consecuencia de la poca competencia en el sector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Muchos dicen que Manuel Rojas ha perdido el lugar que se merece en las letras chilenas. \u00bfQu\u00e9 mirada tienes sobre la obra de Rojas y su difusi\u00f3n en el pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Creo muy personalmente que la obra de Rojas es extraordinaria, y si hay algo que no entiendo mucho es por qu\u00e9 \u2013al igual que la de muchos otros autores cl\u00e1sicos chilenos, como Eduardo Anguita o D\u00edaz Casanueva, por nombrar dos poetas\u2013 no ha tenido la difusi\u00f3n internacional que le corresponder\u00eda. Respecto de su circulaci\u00f3n en Chile, creo que hay una \u201cmaldici\u00f3n\u201d particular que le ha ocurrido, y es la de la conversi\u00f3n y relegaci\u00f3n de su obra a lectura escolar. Lo que en s\u00ed no tiene nada de malo \u2013y desde cierta perspectiva podr\u00eda ser tambi\u00e9n una especie de bendici\u00f3n para muchos autores y editoriales\u2013, en el caso de Rojas ha restringido y confinado su obra y la ha dejado expuesta a lecturas como la que narro a continuaci\u00f3n: el escritor Marcelo Leonart me cont\u00f3 que cuando en el colegio le hicieron leer Hijo de ladr\u00f3n el profesor les dio \u201cel orden\u201d en que deb\u00edan leer la novela para poder leerla de una forma lineal y que as\u00ed no les resultara tan \u201cenredada\u201d. Y no es que el profesor fuera un devoto seguidor de Cort\u00e1zar que propon\u00eda lecturas dislocadas de sus novelas, sino que con la mejor buena intenci\u00f3n del mundo se hab\u00eda dado el trabajo de ordenarla cronol\u00f3gicamente y decirles que del cap\u00edtulo I se saltaran al V, y del V volvieran al III, por ejemplo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tratamiento como este de su literatura, agravado por la inexistencia de ediciones que la propongan como una lectura posible para un p\u00fablico general, y sin dejar de mencionar lo decisivo que resultan los 17 a\u00f1os de dictadura en la desaparici\u00f3n de muchos escritores por la destrucci\u00f3n casi total de la industria editorial, han generado un empobrecimiento de la lectura de Manuel Rojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Lanchas-en-la-bahia-Portada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-6148 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Lanchas-en-la-bahia-Portada.jpg\" alt=\"15.06 Lanchas en la bahia Portada\" width=\"290\" height=\"465\" \/><\/a>Tajamar acaba de re-editar la primera novela de Rojas: Lanchas en la bah\u00eda, escrita hace m\u00e1s de 80 a\u00f1os, en 1932. \u00bfCrees realmente que a\u00fan es una obra vigente?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Si hay algo que les hemos pedido con insistencia a los libreros, es que ni se les ocurra poner nuestra edici\u00f3n de <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a> en las secciones de libros escolares, sino que deben ponerla en el mes\u00f3n de novedades al lado de la \u00faltima novela de Rafael Gumucio o de Paul Auster, porque esa es la nueva lectura que esta edici\u00f3n propone.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a> como documento literario es important\u00edsimo ya que testimonia el advenimiento de la modernidad en la cultura chilena y la incorporaci\u00f3n de las nuevas t\u00e9cnicas narrativas. Es bueno comparar esta obra temprana con otras obras del per\u00edodo, como son las novelas de Orrego Luco. Mientras una cierra el siglo XIX la otra abre el siglo XX. Pero esta importancia dentro del sistema literario nacional no debe apartar la lectura, de la atracci\u00f3n y vigencia de su trama novelesca ni de la importancia de los temas abordados: el amor frustrado, las tribulaciones y la falta de destino de la juventud, lo que bien la puede convertir en una especie de bildungsroman proletario, la aparici\u00f3n de \u201cla cuesti\u00f3n social\u201d, el tratamiento de los personajes como seres discontinuos y fragmentarios y la imposibilidad de una identidad unitaria, etc. Hay un fragmento que a m\u00ed me parece particularmente fascinante y que reproduzco: <em>Pero una vidriera absorbi\u00f3 mi imagen, la mezcl\u00f3 con otras y me la devolvi\u00f3 con la ligereza de un prestidigitador; era la imagen de un joven alto, delgado, cargado de espaldas, con las piernas un poco torcidas, vestido de negro y con una manta oscura al brazo. Era yo. Me sorprend\u00ed, pues en ese momento me sent\u00eda recio, ancho, con el pecho erguido y la espalda recta y llegu\u00e9 a creer que la vidriera hab\u00eda escamoteado mi imagen, devolvi\u00e9ndome otra, ajena.<\/em> (p. 35)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otra novela del per\u00edodo que hace sistema con <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a> por el tratamiento literario y por la tem\u00e1tica que incorpora. Se trata de la extraordinaria &#8220;De repente&#8221;, de Diego Mu\u00f1oz (1933), que nosotros tambi\u00e9n publicamos. Es interesante hacer una lectura conjunta de ambas novelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El 2016 se celebran los 120 a\u00f1os del nacimiento de Manuel Rojas. \u00bfTajamar Editores tienen alg\u00fan otro proyecto que contribuya a celebrar este aniversario?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 S\u00ed, queremos seguir publicando a Manuel Rojas viendo c\u00f3mo de un libro a otro se hace un sistema de contrastes y afinidades que genere nuevas lecturas, y para fines de este a\u00f1o est\u00e1 considerada la publicaci\u00f3n de la versi\u00f3n integral de <a title=\"Autobiograf\u00edas - Im\u00e1genes de Infancia y Adolescencia\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5099\">Im\u00e1genes de infancia y adolescencia<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro se encuentra a la venta en las principales librer\u00edas del pa\u00eds. <a title=\"Lanchas en la Bah\u00eda - Tajamar Editores\" href=\"http:\/\/www.tajamar-editores.cl\/titulo\/325\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Lanchas en la bah\u00eda. Tajamar Editores, Santiago de Chile, 2015.<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4>Trascendencia de Lanchas en la Bah\u00eda<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pr\u00f3logo de Alone (Hern\u00e1n D\u00edaz Arrieta) a la Primera edici\u00f3n de Lanchas en la Bah\u00eda, Santiago de Chile: Empresa Letras, 1932.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alone.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-6146\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Alone.jpg\" alt=\"15.06 Alone\" width=\"183\" height=\"253\" \/><\/a>Cuando Maupassant fue presentado a Lemaitre, el cr\u00edtico de \u201cLos Contempor\u00e1neos\u201d lo mir\u00f3, lo vio ancho, macizo, colorado, hall\u00f3le facha de atleta, lleno de una robusta salud normanda, y se dijo: \u201c\u00a1Hum!, tendr\u00e1s que aguardar para que te lea\u201d. Efectivamente, pas\u00f3 mucho tiempo sin abrir sus libros; no se resolvi\u00f3 a leerlos sino cuando la fama lo oblig\u00f3 imperiosamente. Hubo entonces de confesar su error: \u201cYo era est\u00fapido \u2014escribe\u2014. Ten\u00eda mis ideas sobre el f\u00edsico de los autores&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que juzgara a Manuel Rojas por las apariencias se ver\u00eda expuesto, con mayor peligro, a una equivocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su figura sugiere menos la del artista t\u00edpico que la de Maupassant, mientras sus obras responden mejor a la imagen de la poes\u00eda fina, hecha de fantas\u00eda sensible, sobre una base de observaci\u00f3n. Es grande, casi gigantesco, y desde su cabeza morena baja la mirada de unos ojillos apacibles que se dir\u00edan lentos, como su palabra, como sus ademanes. Lentos y apacibles. Da la impresi\u00f3n de una s\u00f3lida masa, segura de s\u00ed misma y recogida. Oye con cierta especie de ben\u00e9vola distracci\u00f3n y no revela ninguna inquietud. Parece que, si uno lo dejara, podr\u00eda estar muchas horas en silencio, impregnado en esa indiferencia de los fuertes para cuanto sucede en torno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su preparaci\u00f3n, el tiempo que estuvo en el colegio, el medio ambiente por \u00e9l respirado durante su primera juventud, tampoco se dir\u00edan los m\u00e1s a prop\u00f3sito para formar no ya un artista, pero ni siquiera un escritor. No alcanz\u00f3 a estudiar humanidades. Lleg\u00f3 s\u00f3lo, en un establecimiento de instrucci\u00f3n de Buenos Aires (es hijo de chilenos, nacido en 1896 en la capital argentina), hasta la cuarta preparatoria. La pobreza lo hizo trabajar pronto en tareas rudas y a los diecis\u00e9is a\u00f1os ayudaba a un maestro de obras en plena cordillera, hac\u00eda hoyos con sus manos, sujetaba postes de madera que era preciso clavar. Esto ocurr\u00eda en la estaci\u00f3n Las Cuevas, por donde va el ferrocarril transandino. Durante sus bajadas a Mendoza empez\u00f3 a aficionarse a leer: un amigo tip\u00f3grafo le prest\u00f3 libros revolucionarios y se hizo anarquista. Durante alg\u00fan tiempo mand\u00f3 correspondencia a un diario anarquista de Buenos Aires y ensay\u00f3 escribir novelas. La falta de escr\u00fapulos literarios le permit\u00eda una gran facilidad, que con el tiempo, felizmente, ha perdido. Todo aquello produc\u00eda poco y la vida andariega y la necesidad de gan\u00e1rsela lo trajeron a la tierra de sus padres; en la bah\u00eda de Valpara\u00edso fue cargador de lanchas y guardi\u00e1n nocturno, conoci\u00f3 a fondo el esfuerzo para librarse de la miseria, tuvo trato con toda clase de gente proletaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, de toda esta combinaci\u00f3n no ha resultado, como parec\u00eda l\u00f3gico, ni un obrero m\u00e1s, huelguista y rebelde, luchador por \u201clas reivindicaciones del pueblo\u201d, ni un panfletista admirador de Gorki o un narrador turbio de historias truculentas, a base melodram\u00e1tica, con pretensiones ideol\u00f3gico-sociales. Nada de eso. Como para burlarse de los teorizantes literarios y dar un ment\u00eds a los psic\u00f3logos, la naturaleza ha hecho de Manuel Rojas, en primer lugar, un poeta de la m\u00e1s delicada, de la m\u00e1s exquisita sensibilidad, y luego un autor de cuentos y novelas, donde la ternura se apaga en iron\u00eda y la observaci\u00f3n aguda, tranquila, se prolonga en imaginaciones llenas de gracia. Todav\u00eda m\u00e1s, por obra del invisible principio interior del alma misteriosa y omnipotente, no sujeta a leyes conocidas, este hombre, aparentemente condenado a la tosquedad de las formas, ha seguido una l\u00ednea progresiva de sutil refinamiento y se ha hecho estilista, o ha logrado ese supremo milagro de la prosa: el equilibrio, la ausencia de extremos, la disimulaci\u00f3n del arte por la perfecta y sencilla naturalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Record\u00e1bamos a Maupassant.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como \u00e9l, parte Manuel Rojas de la observaci\u00f3n directa y es profundamente real, sincero y simple \u00a1en su visi\u00f3n; no la deforma demasiado ni exagera nunca. Pero \u2014por algo hay entre ellos cuarenta a\u00f1os de distancia\u2014 aguza m\u00e1s la nota y elabora la imagen del mundo, se desprende con mayor livianura del suelo en que el otro plantaba sus pies algo pesadamente. Claro que no pretendemos comparar la val\u00eda de ambas obras y guardamos siempre las proporciones entre Chile y Francia: queremos \u00fanicamente indicar el ligero matiz que los aparta y hace de ellos dos escritores pertenecientes a la misma especie, aunque de familia distinta. Manuel Rojas, con menor peso espec\u00edfico, tiende mejor hacia la poes\u00eda y la alcanza. El otro lo vence, tanto por el volumen como por la inmensa diversidad de tipos y el relieve extraordinario con que los pint\u00f3. \u00bfAcaso podemos pretender otra cosa que ensayar aqu\u00ed en esbozo lo que all\u00e1 se realiza con toda plenitud? Ya es mucho poder presentar algunos puntos de contacto con nuestro semejante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consider\u00e1ndolo siempre dentro de lo que en estas tierras suele producirse, Manuel Rojas ofrece otra caracter\u00edstica notable: no se juzga a s\u00ed mismo definitivamente consagrado, no se admira incondicionalmente y trabaja, estudia, lee, ampl\u00eda sin cesar el c\u00edrculo de sus luces sobre el mundo, corrige y vuelve a corregir, siempre insatisfecho, y de este modo avanza un paso o muchos pasos a cada nueva obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/manuelrojaslanchasenlabahia55.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-5208 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/manuelrojaslanchasenlabahia55.jpg\" alt=\"Lanchas en la Bah\u00eda\" width=\"292\" height=\"437\" \/><\/a>La \u00faltima, estas <a title=\"Novelas - Lanchas en la Bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117\">Lanchas en la bah\u00eda<\/a>, nos produce el deleite de la producci\u00f3n madura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La invenci\u00f3n no desempe\u00f1a gran papel en su trama y no hace falta. El personaje nos interesa porque lo sentimos verdadero y nuestra vida se transfunde f\u00e1cilmente a la suya. Lo vemos, lo tocamos, sus estados de \u00e1nimo se nos comunican y salimos de nuestro peque\u00f1o yo casero. Vamos con \u00e9l por las calles de Valpara\u00edso y asistimos a todos los espect\u00e1culos que presencia. Un pobre hombre de buen coraz\u00f3n nos protege; otro, colosal, alegre, devorador, nos lleva por ciertas callejuelas, cierta noche. \u00a1Y qu\u00e9 fiesta aqu\u00e9lla, qu\u00e9 ensordecedores cantos entre esas mujeres! Hemos estado en sitios harto peligrosos, entre criminales y prostitutas. Nada nos ha sucedido. Hemos amado, hemos sufrido, hemos gozado con sensaciones finas y con groser\u00edas. Todo se transmut\u00f3 para nosotros, mediante el arte, sin perder su esencia. Descubrimos ruidos nuevos, sentimos sonar de otro modo las carretelas madrugadoras por el pavimento, y las casas colgantes de los cerros se nos aparecieron distintas, aunque reconocibles. Pasamos noches de sue\u00f1o en medio del mar, temblamos ante una aparici\u00f3n nocturna que tambi\u00e9n temblaba; y sonre\u00edmos de nosotros, porque \u00e9ramos a un tiempo escenario, personajes y contempladores, m\u00e1s que desdoblados, triplicados, multiplicados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 vendr\u00eda a hacer aqu\u00ed la intriga aventurera, la complicaci\u00f3n emocionante, la situaci\u00f3n tremebunda? Todos son recursos para el que no puede conmovernos con la sencillez, gritos del que ignora la m\u00fasica justa y el acento penetrante. Manuel Rojas no necesita nada de eso, porque es poeta y tiene buen gusto. Las cosas que dice le pueden haber sucedido a cualquiera y casi con seguridad son las mismas que a \u00e9l le acontecieron. Si nos las contaran con otras palabras, probablemente nos aburrir\u00edamos. La poes\u00eda no admite resumen ni traducci\u00f3n. Consiste en una f\u00f3rmula m\u00e1gica, en un ritmo. No es an\u00e9cdota. Es como un encantamiento lleno de misterio, una obra de seducci\u00f3n \u00edntima donde no puede se\u00f1alarse la l\u00ednea en que la verdad empieza a agitar las alas y en que la fantas\u00eda, recogido el plumaje, posa de nuevo,, delicadamente, los pies sobre la tierra. Vacilaci\u00f3n imperceptible que presta al mundo el aspecto de un sue\u00f1o verdadero. Nada de eso se explica ni se sabe; \u00fanicamente reconocemos, despu\u00e9s de haber le\u00eddo, que el mundo encierra m\u00e1s secretos de los que dice la filosof\u00eda y que nunca debemos creer que se han agotado los manantiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desesper\u00e1base Lemaitre con la perfecci\u00f3n algo cuadrada de Maupassant, ese \u201cnarrador vigoroso y sin defectos que produce obras maestras como los manzanos de Normand\u00eda dan manzanas\u201d. Para un cr\u00edtico es un escollo una obra sin defectos. El cr\u00edtico necesita caracterizar y \u00bfc\u00f3mo hacerlo sin el relieve de altos y bajos, luces y sombras? Los caricaturistas abominan de las cabezas cl\u00e1sicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le hemos buscado insistentemente, mal\u00e9volamente, la \u201cjuntura de la coraza\u201d a esta peque\u00f1a novela de Manuel Rojas, tan abierta al parecer y tan sin armadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se la descubrimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro, un lector, aunque entusiasmado nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Muy interesante, muy bien escrita\u2026 Le falta trascendencia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00e9sa constituye para nosotros una de sus m\u00e1s amables cualidades.<\/p>\n<p>[shareaholic app=&#8221;share_buttons&#8221; id=&#8221;5732944&#8243;]<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Documentos relacionados<\/h3>\n<hr \/>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&gt; Art\u00edculos de prensa<\/h4>\n<ul>\n<li><strong>Leonardo Sanhueza<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.06-Leonardo-Sanhueza-LUN.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cInolvidable cuidador de faluchos vuelve a enamorarse en un burdel\u201d, Diario Las \u00daltimas Noticias, Santiago de Chile, 1 de junio de 2015.<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La editorial chilena Tajamar, nacida hace 13 a\u00f1os, acaba de publicar &#8220;Lanchas en la Bah\u00eda &#8220;, la primera novela de  Manuel Rojas. Su creador, el periodista y editor Alejandro Kandora, responde aqu\u00ed a algunas preguntas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6154,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[43,35],"tags":[],"class_list":["post-7802","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-43","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7802","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7802"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7802\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7802"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7802"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7802"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}