{"id":7804,"date":"2015-09-27T05:30:16","date_gmt":"2015-09-27T08:30:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=6282"},"modified":"2025-07-09T20:30:22","modified_gmt":"2025-07-09T20:30:22","slug":"de-la-poesia-a-la-revolucion_noticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/2015\/09\/27\/de-la-poesia-a-la-revolucion_noticia\/","title":{"rendered":"De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n[et_pb_section][et_pb_row][et_pb_column type=&#8221;4_4&#8243;][et_pb_text]<div class=\"content clearfix\"><address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, 27 de septiembre de 2015<\/address>\n\n<hr \/>\n\n<div class=\"content clearfix\"><address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Despu\u00e9s de 77 a\u00f1os, LOM reedita <em>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n<\/em>, el libro de ensayos de Manuel Rojas que sigue siendo, a\u00fan hoy en d\u00eda, un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria chilena. En esta recopilaci\u00f3n de doce textos fundamentales, Rojas expresa sus visiones sobre la poes\u00eda y la literatura, tanto chilena como universal, as\u00ed como sus relaciones con la pol\u00edtica. La <em>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/em> estuvo a cargo del trabajo de anotaci\u00f3n de la obra, para acercarla a las nuevas generaciones de lectores de un multifac\u00e9tico y siempre vigente Manuel Rojas. El pr\u00f3logo es de Gr\u00ednor Rojo.<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n<h3>Vigente desde los a\u00f1os 30<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A inicios del mes de septiembre fue publicada por LOM la re-edici\u00f3n del libro <a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5312&amp;lang=es\"><strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong><\/a>, aparecido por primera vez en 1938 y compuesto de doce ensayos publicados originalmente en la <em>Revista Atenea<\/em> de la Universidad de Concepci\u00f3n, entre 1929 y 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6285\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\" alt=\"15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01\" width=\"245\" height=\"334\" \/><\/a>Precedido de un pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo, el libro es un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria y expresa la preocupaci\u00f3n de Rojas por abrir la literatura chilena a nuevas problem\u00e1ticas e interrogantes que hasta entonces no se hab\u00edan abordado. Da cuenta, asimismo, del circuito cultural existente en el pa\u00eds en los a\u00f1os 30 y de las principales obras le\u00eddas y comentadas por las nuevas generaciones de escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que la poes\u00eda no fuese un g\u00e9nero en el que Rojas destacara, el ensayo m\u00e1s largo y que abre el libro est\u00e1 dedicado a reflexionar sobre la obra po\u00e9tica. <em>\u201cDivagaciones alrededor de la poes\u00eda\u201d<\/em> aborda temas referentes a los tiempos de inspiraci\u00f3n y gestaci\u00f3n en una obra, as\u00ed como establece y marca posiciones respecto a sus referentes culturales, fundamentalmente de inspiraci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De actualidad considerable contin\u00faan siendo los ensayos <em>\u201cAcerca de la literatura chilena\u201d<\/em>, y <em>\u201cReflexiones sobre la literatura chilena\u201d<\/em>. Expresi\u00f3n de ello, es que ambos se han incorporado en diversas antolog\u00edas sobre la producci\u00f3n ensay\u00edstica del autor (tales como <a title=\"Sobre su obra - La prosa nunca est\u00e1 terminanda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=79&amp;lang=es\">\u201cLa prosa nunca est\u00e1 terminada\u201d<\/a>), y con frecuencia siguen cit\u00e1ndose en estudios acad\u00e9micos referentes a las problem\u00e1ticas hist\u00f3ricas de nuestro campo literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre la literatura y la pol\u00edtica tambi\u00e9n es otro de los \u00e1mbitos de los que se ocupa Rojas. Claramente en este caso destaca el profusamente citado <em>\u201cLance sobre el escritor y la pol\u00edtica\u201d<\/em>, ensayo incluido por primera vez en este libro, pese a que, como sabemos, este nunca fue un tema ausente en sus escritos y experiencia de vida. De ello dan cuenta, por ejemplo, sus reflexiones respecto a personajes como Jos\u00e9 Mart\u00ed y Le\u00f3n Trotsky, cuyas semblanzas biogr\u00e1ficas destacan ante todo por la importancia que atribuye a ambos personajes como revolucionarios e intelectuales en sus respectivas sociedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo similar ocurre con los escritores a quienes destaca como inspiraci\u00f3n. En nada lejanos a la pol\u00edtica de su tiempo, releva a Horacio Quiroga y M\u00e1ximo Gorki como autores que incorporaron tem\u00e1ticas, personajes y espacios que no formaban parte de los ambientes literarios tradicionales. En este caso, y al igual que con Mart\u00ed y Trotsky, hay una referencia consciente, primero, de incorporar a los latinoamericanos al curso de una Historia Universal, y por otra, expresar la admiraci\u00f3n hacia el pueblo ruso que condujo su revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas semblanzas biogr\u00e1ficas y pol\u00edticas alimentan las p\u00e1ginas de los ensayos aqu\u00ed incluidos y titulados: <em>\u201cLa tragedia de Alberto Edwards\u201d<\/em>, <em>\u201cJos\u00e9 Mart\u00ed y el esp\u00edritu de los pueblos\u201d<\/em>, <em>\u201cLe\u00f3n Trotsky y la din\u00e1mica revolucionaria\u201d<\/em>, <em>\u201cHoracio Quiroga\u201d<\/em>, o <em>\u201cM\u00e1ximo Gorki ha muerto\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, una de las reflexiones m\u00e1s interesantes est\u00e1 contenida en <em>\u201cLa creaci\u00f3n en el trabajo\u201d<\/em>. Desde una postura claramente anarquista, compara al artesano con el escritor, discutiendo impl\u00edcitamente con los socialistas y las lecturas marxistas que circulaban en la \u00e9poca, y estableciendo una clara distancia personal y pol\u00edtica con el obrero industrial enarbolado como el sujeto intr\u00ednsecamente revolucionario. En este sentido, una postura similar y cr\u00edtica a los procesos de modernizaci\u00f3n, leemos en su discusi\u00f3n de uno de los pasajes de la novela de Samuel Butler <em>\u201cLas m\u00e1quinas de Erewhon\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, y en t\u00e9rminos de conjunto, se trata de una publicaci\u00f3n que conjuga lo estrictamente literario, con concepciones filos\u00f3ficas y personajes de la pol\u00edtica contingente y revolucionaria.<\/p>\n\n<h3>Una nueva vida<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta primera re-edici\u00f3n, 77 a\u00f1os despu\u00e9s de publicado el libro original en 1938, surgi\u00f3 cuando la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> constat\u00f3 lo poco difundidas que son esta obra as\u00ed como <a title=\"Ensayos - El \u00e1rbol siempre verde\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5362&amp;lang=es\">\u201cEl \u00e1rbol siempre verde\u201d<\/a>, libros fundamentales para la cr\u00edtica e historia literaria. De hecho, se puede decir que los ensayos contenidos en estos libros han circulado casi exclusivamente en \u00e1mbitos acad\u00e9micos, lo cual sin duda se debe a los escasos ejemplares disponibles, pero tambi\u00e9n a que todos estamos muchos m\u00e1s familiarizados con el Rojas novelista y cuentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> en conjunto con LOM decidieron re-publicar <strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong> con el fin de darle circulaci\u00f3n, de acercar al Rojas ensayista a las nuevas generaciones, y de relevar la actualidad que siguen teniendo sus reflexiones pol\u00edtico-filos\u00f3fico-literarias, m\u00e1s all\u00e1 de que ciertos formalismos se encuentren obsoletos o en retirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta edici\u00f3n, se mantuvieron todos los ensayos en su orden original. El trabajo de edici\u00f3n estuvo a cargo de Daniel Mu\u00f1oz y Lorena Ubilla y consisti\u00f3, por una parte, en presentar al lector una idea panor\u00e1mica e hist\u00f3rica del contexto de producci\u00f3n de cada texto, y por otra, en la incorporaci\u00f3n de notas al pie de p\u00e1gina con referencias biogr\u00e1ficas y bibliogr\u00e1ficas de los autores mencionados, en el entendido de que una parte de ellos pueden ser desconocidos o de escasa circulaci\u00f3n el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma esperamos que la obra se acerque a las nuevas generaciones de lectores de un multifac\u00e9tico Manuel Rojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se reproducen dos comentarios sobre la obra, el primero es un extracto del pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo a esta nueva edici\u00f3n y el segundo una comentario cr\u00edtico de Enrique Espinoza, escrito en la revista Babel en el a\u00f1o 1940.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Gr\u00ednor Rojo: \u00bfC\u00f3mo releer \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Extracto del pr\u00f3logo a \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d &#8211; LOM, Santiago de Chile, 2015.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un libro valioso, obra de un hombre que quiso ser un intelectual chileno libre y honesto, autor de algunos poemas buenos, de cuentos y novelas a\u00fan mejores y de una novela definitivamente excepcional, tal vez el punto m\u00e1s alto al que se ha llegado en Chile en el cultivo de este g\u00e9nero de literatura, pero tambi\u00e9n de estos ensayos en los cuales explic\u00f3, en los que trat\u00f3 de explicar, c\u00f3mo asum\u00eda \u00e9l su arte y c\u00f3mo ve\u00eda que lo estaban asumiendo sus pares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una educaci\u00f3n formal precaria, como muchas de las mejores cabezas que han visto la luz en nuestra esquina del mundo (Recabarren, Mari\u00e1tegui, Bola\u00f1o), Manuel Rojas se las arregl\u00f3 para educarse \u00e9l por su propia cuenta. Ley\u00f3 mucho, much\u00edsimo, para entenderse de ese modo a s\u00ed mismo, para entender los requerimientos de su oficio y para entender la realidad pol\u00edtica y social en que vivi\u00f3. Y es la huella de esas lecturas, de lo que ellas suscitaron en su inteligencia y en su sensibilidad, lo que est\u00e1 en este &#8220;De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n&#8221; y en su literatura toda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi opini\u00f3n es que a nadie que hoy se acerque a esa literatura con verdadera seriedad le est\u00e1 permitido ignorarla\u2026<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Enrique Espinoza: &#8220;De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Revista Babel, N\u00ba 13, Santiago de Chile, 1940, pp. 59-64.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas, argentino de nacimiento; pero achilenado por una larga residencia de este lado de la cordillera, repite en las letras americanas el caso del uruguayo-argentino Horacio Quiroga, a quien por lo dem\u00e1s se parece por su esp\u00edritu libre de toda ret\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6286 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\" alt=\"15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza\" width=\"521\" height=\"800\" \/><\/a>Ahora bien, si en el caso del inolvidable autor de &#8220;Anaconda&#8221; pudo reducirse el dualismo de su nacionalidad a un com\u00fan denominador que fue el R\u00edo de la Plata, a fin de darle el t\u00edtulo de escritor &#8220;r\u00edoplatense&#8221;, al que ya se hab\u00eda hecho acreedor a principios del siglo, Florencio S\u00e1nchez, en el caso de Manuel Rojas cabe hacer lo mismo, aplic\u00e1ndole el calificativo troncal de escritor andino. Con lo que, es claro, su obra no dejar\u00e1 de ser menos chilena, como no es menos argentina la de Horacio Quiroga, a pesar de su fortuita condici\u00f3n de c\u00f3nsul uruguayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo que Quiroga, Rojas es sobre todo un cuentista de buena ley. Entre sus primeras historias recogidas en el volumen titulado <a title=\"Cuentos - Hombres del sur\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5018\/http:\/\/&amp;lang=es\">&#8220;Hombres del sur&#8221;<\/a>, figura una, en gran parte autobiogr\u00e1fica, donde bajo el nombre de su protagonista: Laguna, Rojas nos cuenta c\u00f3mo la necesidad lo llev\u00f3 a hacerse pasar por chileno, para ser admitido en los duros trabajos de la construcci\u00f3n del ferrocarril internacional a trav\u00e9s de los Andes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero chileno para los argentinos o argentino para los chilenos, Manuel Rojas es desde el principio uno de los escritores americanos m\u00e1s singulares de su \u00e9poca. Tanto en sus primeras colecciones de cuentos: <a title=\"Cuentos - El delincuente\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5025\/&amp;lang=es\">&#8220;El delincuente&#8221;<\/a> y <a title=\"Cuentos - Traves\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5107\/&amp;lang=es\">&#8220;Traves\u00eda&#8221;<\/a>, como en sus \u00faltimas novelas: <a title=\"Novelas - La Ciudad de los C\u00e9sares\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5219\/&amp;lang=es\">&#8220;La ciudad de los C\u00e9sares&#8221;<\/a> y <a title=\"Novelas - Lanchas en la bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117&amp;lang=es\">&#8220;Lanchas en la bah\u00eda&#8221;<\/a>, Manuel Rojas nos traza una imagen bien definida de su personalidad de hombre y de escritor. <strong>&#8220;De la Poes\u00eda a la revoluci\u00f3n&#8221;<\/strong>, su nuevo libro de ensayos period\u00edsticos en la m\u00e1s alta significaci\u00f3n de esta palabra, tantas veces rebajada sin causa, contribuir\u00e1 sin duda a completar aquella imagen, mostr\u00e1ndonos, por as\u00ed decirlo, la faz especulativa de su pensamiento. En ese sentido, <strong>&#8220;De la Poes\u00eda a la revoluci\u00f3n&#8221;<\/strong> constituye asimismo una obra representativa de nuestro tiempo. El libro empieza con siete &#8220;divagaciones alrededor de la poes\u00eda&#8221;, enfocada esta \u00faltima desde un punto de vista puramente t\u00e9cnico, como experiencia literaria, no m\u00e1s. Estos cap\u00edtulos escritos en 1930 y publicados en las p\u00e1ginas de una revista universitaria, se resienten de cierta preocupaci\u00f3n demasiado circunstancial, nacida de una resonante pol\u00e9mica que hubo por entonces en Par\u00eds sobre el mismo tema. Aunque Rojas se vale, al principio y al fin de sus &#8220;divagaciones&#8221;, de algunos ejemplos de la poes\u00eda chilena (y tambi\u00e9n de la espa\u00f1ola), no consigue, sin embargo, dirimir las particularidades idiom\u00e1ticas inherentes a la creaci\u00f3n del verso en nuestra lengua, limit\u00e1ndose a subrayar distintas consideraciones generales de Paul Val\u00e9ry, Jean Epstein y otros te\u00f3ricos franceses. En los tres cap\u00edtulos siguientes, el ensayista pisa terreno m\u00e1s firme. Como que aborda en ellos los problemas espec\u00edficos de la literatura chilena, la novela y la cr\u00edtica, en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz de una conferencia de Ra\u00fal Silva Castro en la que este cr\u00edtico sostuvo que todas las grandes inquietudes de la inteligencia estaban ausentes de la literatura chilena porque <em>&#8220;ella est\u00e1 entregada, con leves excepciones a hombres mes\u00f3cratas&#8221;<\/em>, Rojas escribe una larga r\u00e9plica en la que aceptando en gran parte la realidad se\u00f1alada, discute, no obstante, su causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a nuestro parecer, Silva Castro, no andaba descaminado cuando dec\u00eda: <em>&#8220;Una clase social deprimida y siempre temerosa de caer en lo arbitrario, no puede crear un arte grande&#8221;<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9? Pues por falta de personalidad, precisamente. El poeta Heine, que no fue amigo de Boerne, como puede deducirse del libro implacable que le dedic\u00f3 hace justamente cien a\u00f1os, no deja de reconocer la verdad de las siguientes palabras del famoso emigrado, en sus &#8220;Cartas de Par\u00eds&#8221;: <em>&#8220;Mi desgracia est\u00e1 en haber nacido en la clase media, para la cual no estoy del todo hecho. Si mi padre hubiera sido millonario o mendigo, y yo el hijo de un gran se\u00f1or o de un vagabundo, habr\u00eda llegado a ser ciertamente alguien. La mitad del camino que otros me llevaban de ventaja por su nacimiento, me ha descorazonado; si me hubiesen llevado de ventaja todo el camino no los habr\u00eda visto y de seguro los habr\u00eda alcanzado. Pero a causa de mi posici\u00f3n, me veo obligado a ser el p\u00e9ndulo de la balanza burguesa, oscilando ora a la derecha, ora a la izquierda, volviendo siempre al medio&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro que Silva Castro sostiene su tesis con un af\u00e1n olig\u00e1rquico; pero en esto apenas hace hincapi\u00e9 Rojas, deteni\u00e9ndose m\u00e1s bien a culpar al medio ambiente en general. Desde luego, el medio tiene su importancia; pero no hasta el punto que le atribuye Rojas, al suponer graciosamente, cu\u00e1l habr\u00eda sido la suerte de un Andr\u00e9 Gide nacido en Chile el a\u00f1o 1869. Esto es absurdo. El mismo Gide afirma en una de sus primeras obras: <em>&#8220;El artista no puede trabajar sin un p\u00fablico; cuando carece de \u00e9l, no hace m\u00e1s que inventarlo. Vuelve la espalda a la \u00e9poca en que vive y aguarda del porvenir lo que el presente le niega&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No otra cosa hicieron, verbi gratia, Stendhal y Nietzsche para ser fieles a ellos mismos. Su desaf\u00edo a los medios sociales en que les toc\u00f3 actuar constituye justamente su gloria. El escritor es siempre un producto de la sociedad en que se desarrolla, lo mismo que el propio idioma que maneja. \u00bfQu\u00e9 hay de m\u00e1s com\u00fan que las palabras del diccionario? Pero es preciso infundirles un car\u00e1cter particular, por el cual se distinga la personalidad del escritor como se distingue la voz del hombre en la conversaci\u00f3n. En esto y no otra cosa consiste el estilo y la personalidad, hablando literaria y vitalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas llega a una conclusi\u00f3n parecida en el tercero de los ensayos que comentamos al decir en forma campechana: <em>&#8220;Muchas veces he pensado que los escritores de por ac\u00e1 (me refiero a toda Hispanoam\u00e9rica) hemos pasado de la simple narraci\u00f3n oral a la narraci\u00f3n escrita sin sufrir el proceso de la individualizaci\u00f3n, es decir, sin dar a la obra literaria el sello de una intima personalidad, sin poner en ello lo que en nosotros puede haber de verdaderamente creador en el sentido literario&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los art\u00edculos que Rojas dedica a continuaci\u00f3n a las personalidades tan claras y distintas, cada una en su esfera, de M\u00e1ximo Gorki y Horacio Quiroga, con ser sumar\u00edsimos, aunque no meras necrolog\u00edas, desde luego, contienen, a nuestro juicio, algunas de las mejores p\u00e1ginas del libro. Y son respectivamente, en lo universal y lo nacional, ilustraciones vivas y convincentes de la tesis que compartimos. A Manuel Rojas le interesan los hombres \u2014algunos hombres\u2014 y quiere marchar con ellos al encuentro del hombre. Su introducci\u00f3n al hermoso trabajo sobre Horacio Quiroga, quien, por cierto, no fue m\u00e1s erudito en letras cl\u00e1sicas que el propio Rojas, es notable por la sinceridad de su expresi\u00f3n viril y humana. En las \u00faltimas l\u00edneas, recurriendo a una imagen que no puede ser m\u00e1s exacta, Rojas dice que el estilo de Quiroga le sugiere: &#8220;una de esas herramientas que los trabajadores solitarios de las monta\u00f1as o de la selva, mineros o carboneros, imposibilitados de adquirir nuevas, hacen por sus propias manos y que, careciendo del tipo standard, ostentan, en cambio, al mismo tiempo que la noble dureza del material con que fueron construidas, la gracia personal y espiritual del que las hizo&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcil, en verdad, superar este s\u00edmil tan poco literario, pero tan profundo y que tanto dice de la est\u00e9tica callada del uruguayo-argentino como de la consciente admiraci\u00f3n de su hermano argentino-chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del libro de Rojas consta igualmente de seis ensayos en los que el autor aborda otros dos temas fundamentales: el de la m\u00e1quina y la creaci\u00f3n en el trabajo, a prop\u00f3sito de &#8220;Erewhon&#8221;, de Samuel Butler; y el del escritor en la pol\u00edtica, analizando principalmente el caso de Jos\u00e9 Mart\u00ed en Am\u00e9rica y el de Le\u00f3n Trotsky en la U.R.S.S. Que Rojas no es un esp\u00edritu retr\u00f3grado de esos que sue\u00f1an una imposible vuelta a la Edad Media, sino un verdadero revolucionario, capaz de afrontar la realidad en su desnudez y hasta como la visten los demagogos, se hace evidente sobre todo en las cinco p\u00e1ginas escasas en que sintetiza la posici\u00f3n del escritor junto al pol\u00edtico. No decimos frente al pol\u00edtico, porque Rojas admite la necesidad de una colaboraci\u00f3n; pero muy distinta a la que se entregaron muchos escritores en la d\u00e9cada pasada. Lo que Rojas discute en primer t\u00e9rmino es la conveniencia de que el escritor se enrole en un partido cualquiera para escalar el poder. Al respecto escribe con su acostumbrada franqueza: <em>&#8220;Los partidos pol\u00edticos parece que s\u00f3lo necesitan del escritor hasta el d\u00eda antes de subir al poder. Una vez all\u00ed el escritor es relegado autom\u00e1ticamente al \u00faltimo t\u00e9rmino. Se acabaron las ideas, ahora vienen los hechos, necesitamos hechos, no psicolog\u00edas&#8221;<\/em>. Y Rojas concluye pregunt\u00e1ndose: <em>&#8220;Si los pol\u00edticos terminan por defenderse con hechos, no con ideas, \u00bfqu\u00e9 puede hacer entonces el escritor?&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, que no admite ninguna dualidad entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, el escritor s\u00f3lo debe tomar partido en el sentido hist\u00f3rico y no en el inmediato, electoral, que a tantas feas transacciones lleva al pol\u00edtico, hu\u00e9rfano de ideas y afanoso de hechos. El escritor no debe mantenerse aparte o por encima y menos en el medio, sino en su verdadero y justo lugar de siempre. Con el fil\u00f3sofo debe entender por realidad y perfecci\u00f3n la misma cosa. Sobre todo, si su pensamiento es la expresi\u00f3n exacta de la realidad. Cuando la realidad no se aviene con la teor\u00eda, ha dicho Lenin, que al mismo tiempo que un realizador era un hombre de pensamiento, tanto peor para la realidad. Esto significa que hay que perfeccionarla. No otra cosa hace el artista, una y muchas veces, cuando su obra no est\u00e1 de acuerdo con su concepci\u00f3n. El escritor aspira o debe aspirar al cielo de la permanencia, dejando lo pasajero e inmediato a los oradores que cambian sus palabras por aplausos, cuando no por monedas, como dice Ernesto Montenegro, cuya f\u00f3rmula de emplearse a muerte para sobrevivir, recordamos siempre. La misi\u00f3n del escritor es desinteresada y en ning\u00fan caso debe presentar la cuenta de sus servicios, pues \u00e9stos no tienen paga; son un valor en s\u00ed. Para Rojas un proceder semejante supone una invitaci\u00f3n al hero\u00edsmo; pero es tambi\u00e9n, a su juicio, la \u00fanica actitud digna de un escritor. <strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong> lo confirma de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Acceda al libro y al ensayo &#8220;Las M\u00e1quinas de Erewhon&#8221;<\/h3>\n\n<hr \/>\n\n<ul>\n \t<li><a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.07.Las-Maquinas-de-Erewhon.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Acceda al ensayo &#8220;Las m\u00e1quinas de Erewhon&#8221;<\/strong><\/a><\/li>\n \t<li><a title=\"LOM - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/4713a0b8-a199-46ab-a451-f44d138b2555\/De-la-poes%C3%ADa-a-la-revoluci%C3%B3n.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n. LOM Ediciones, Santiago de Chile, 2015.<\/strong><\/a><\/li>\n \t<li><a title=\"Manuel Rojas en LOM Ediciones\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/a\/931ba41c-0311-4bdc-be82-11cc94ade119\/Manuel-Rojas.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Libros de Manuel Rojas en LOM Ediciones<\/strong><\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n<\/div>\n<\/div><div class=\"content clearfix\"><address style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas Foundation. Santiago &#8211; Chile, 27th of september 2015<\/address>\n\n<hr \/>\n\n<div class=\"content clearfix\"><address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>After 77 years, LOM reissued <em>&#8220;De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/em>, this essay book of Manuel Rojas remains a central contribution to the Chilean theory and literary history, even today. In this collection of twelve key texts, Rojas expressed his views on poetry and literature, both Chilean and universal, and their relations with politics. The <em>Manuel Rojas Foundation<\/em> was in charge of the annotation of the work, which brings it to new generations of readers of a multifaceted and ever-present Manuel Rojas. The author of the prologue is Gr\u00ednor Rojo.<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n<h3>Vigente desde los a\u00f1os 30<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A inicios del mes de septiembre fue publicada por LOM la re-edici\u00f3n del libro <a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5312&amp;lang=es\"><strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong><\/a>, aparecido por primera vez en 1938 y compuesto de doce ensayos publicados originalmente en la <em>Revista Atenea<\/em> de la Universidad de Concepci\u00f3n, entre 1929 y 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-6285\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\" alt=\"15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01\" width=\"245\" height=\"334\" \/><\/a>Precedido de un pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo, el libro es un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria y expresa la preocupaci\u00f3n de Rojas por abrir la literatura chilena a nuevas problem\u00e1ticas e interrogantes que hasta entonces no se hab\u00edan abordado. Da cuenta, asimismo, del circuito cultural existente en el pa\u00eds en los a\u00f1os 30 y de las principales obras le\u00eddas y comentadas por las nuevas generaciones de escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que la poes\u00eda no fuese un g\u00e9nero en el que Rojas destacara, el ensayo m\u00e1s largo y que abre el libro est\u00e1 dedicado a reflexionar sobre la obra po\u00e9tica. <em>\u201cDivagaciones alrededor de la poes\u00eda\u201d<\/em> aborda temas referentes a los tiempos de inspiraci\u00f3n y gestaci\u00f3n en una obra, as\u00ed como establece y marca posiciones respecto a sus referentes culturales, fundamentalmente de inspiraci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De actualidad considerable contin\u00faan siendo los ensayos <em>\u201cAcerca de la literatura chilena\u201d<\/em>, y <em>\u201cReflexiones sobre la literatura chilena\u201d<\/em>. Expresi\u00f3n de ello, es que ambos se han incorporado en diversas antolog\u00edas sobre la producci\u00f3n ensay\u00edstica del autor (tales como \u201cLa prosa nunca est\u00e1 terminada\u201d), y con frecuencia siguen cit\u00e1ndose en estudios acad\u00e9micos referentes a las problem\u00e1ticas hist\u00f3ricas de nuestro campo literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre la literatura y la pol\u00edtica tambi\u00e9n es otro de los \u00e1mbitos de los que se ocupa Rojas. Claramente en este caso destaca el profusamente citado <em>\u201cLance sobre el escritor y la pol\u00edtica\u201d<\/em>, ensayo incluido por primera vez en este libro, pese a que, como sabemos, este nunca fue un tema ausente en sus escritos y experiencia de vida. De ello dan cuenta, por ejemplo, sus reflexiones respecto a personajes como Jos\u00e9 Mart\u00ed y Le\u00f3n Trotsky, cuyas semblanzas biogr\u00e1ficas destacan ante todo por la importancia que atribuye a ambos personajes como revolucionarios e intelectuales en sus respectivas sociedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo similar ocurre con los escritores a quienes destaca como inspiraci\u00f3n. En nada lejanos a la pol\u00edtica de su tiempo, releva a Horacio Quiroga y M\u00e1ximo Gorki como autores que incorporaron tem\u00e1ticas, personajes y espacios que no formaban parte de los ambientes literarios tradicionales. En este caso, y al igual que con Mart\u00ed y Trotsky, hay una referencia consciente, primero, de incorporar a los latinoamericanos al curso de una Historia Universal, y por otra, expresar la admiraci\u00f3n hacia el pueblo ruso que condujo su revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas semblanzas biogr\u00e1ficas y pol\u00edticas alimentan las p\u00e1ginas de los ensayos aqu\u00ed incluidos y titulados: <em>\u201cLa tragedia de Alberto Edwards\u201d<\/em>, <em>\u201cJos\u00e9 Mart\u00ed y el esp\u00edritu de los pueblos\u201d<\/em>, <em>\u201cLe\u00f3n Trotsky y la din\u00e1mica revolucionaria\u201d<\/em>, <em>\u201cHoracio Quiroga\u201d<\/em>, o <em>\u201cM\u00e1ximo Gorki ha muerto\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, una de las reflexiones m\u00e1s interesantes est\u00e1 contenida en <em>\u201cLa creaci\u00f3n en el trabajo\u201d<\/em>. Desde una postura claramente anarquista, compara al artesano con el escritor, discutiendo impl\u00edcitamente con los socialistas y las lecturas marxistas que circulaban en la \u00e9poca, y estableciendo una clara distancia personal y pol\u00edtica con el obrero industrial enarbolado como el sujeto intr\u00ednsecamente revolucionario. En este sentido, una postura similar y cr\u00edtica a los procesos de modernizaci\u00f3n, leemos en su discusi\u00f3n de uno de los pasajes de la novela de Samuel Butler <em>\u201cLas m\u00e1quinas de Erewhon\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, y en t\u00e9rminos de conjunto, se trata de una publicaci\u00f3n que conjuga lo estrictamente literario, con concepciones filos\u00f3ficas y personajes de la pol\u00edtica contingente y revolucionaria.<\/p>\n\n<h3>Una nueva vida<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta primera re-edici\u00f3n 77 a\u00f1os despu\u00e9s de publicado el libro original en 1938, surgi\u00f3 cuando la Fundaci\u00f3n Manuel Rojas constat\u00f3 lo poco difundidas que son esta obra as\u00ed como <a title=\"Ensayos - El \u00e1rbol siempre verde\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5362&amp;lang=es\">\u201cEl \u00e1rbol siempre verde\u201d<\/a>, libros fundamentales para la cr\u00edtica e historia literaria. De hecho, se puede decir que los ensayos contenidos en estos libros han circulado casi exclusivamente en \u00e1mbitos acad\u00e9micos, lo cual sin duda se debe a los escasos ejemplares disponibles, pero tambi\u00e9n a que todos estamos muchos m\u00e1s familiarizados con el Rojas novelista y cuentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> en conjunto con LOM decidieron re-publicar <strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong> con el fin de darle circulaci\u00f3n, de acercar al Rojas ensayista a las nuevas generaciones, y de relevar la actualidad que siguen teniendo sus reflexiones pol\u00edtico-filos\u00f3fico-literarias, m\u00e1s all\u00e1 de que ciertos formalismos se encuentren obsoletos o en retirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta edici\u00f3n, se mantuvieron todos los ensayos en su orden original. El trabajo de edici\u00f3n estuvo a cargo de Daniel Mu\u00f1oz y Lorena Ubilla y consisti\u00f3, por una parte, en presentar al lector una idea panor\u00e1mica e hist\u00f3rica del contexto de producci\u00f3n de cada texto, y por otra, en la incorporaci\u00f3n de notas al pie de p\u00e1gina con referencias biogr\u00e1ficas y bibliogr\u00e1ficas de los autores mencionados, en el entendido de que una parte de ellos pueden ser desconocidos o de escasa circulaci\u00f3n el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma esperamos que la obra se acerque a las nuevas generaciones de lectores de un multifac\u00e9tico Manuel Rojas.<\/p>\n[shareaholic app=&#8221;share_buttons&#8221; id=&#8221;5732944&#8243;]\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se reproducen dos comentarios sobre la obra, el primero es un extracto del pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo a esta nueva edici\u00f3n y el segundo una comentario cr\u00edtico de Enrique Espinoza, escrito en la revista Babel en el a\u00f1o 1940.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Gr\u00ednor Rojo: \u00bfC\u00f3mo releer \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Extracto del pr\u00f3logo a \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d &#8211; LOM, Santiago de Chile, 2015.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un libro valioso, obra de un hombre que quiso ser un intelectual chileno libre y honesto, autor de algunos poemas buenos, de cuentos y novelas a\u00fan mejores y de una novela definitivamente excepcional, tal vez el punto m\u00e1s alto al que se ha llegado en Chile en el cultivo de este g\u00e9nero de literatura, pero tambi\u00e9n de estos ensayos en los cuales explic\u00f3, en los que trat\u00f3 de explicar, c\u00f3mo asum\u00eda \u00e9l su arte y c\u00f3mo ve\u00eda que lo estaban asumiendo sus pares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una educaci\u00f3n formal precaria, como muchas de las mejores cabezas que han visto la luz en nuestra esquina del mundo (Recabarren, Mari\u00e1tegui, Bola\u00f1o), Manuel Rojas se las arregl\u00f3 para educarse \u00e9l por su propia cuenta. Ley\u00f3 mucho, much\u00edsimo, para entenderse de ese modo a s\u00ed mismo, para entender los requerimientos de su oficio y para entender la realidad pol\u00edtica y social en que vivi\u00f3. Y es la huella de esas lecturas, de lo que ellas suscitaron en su inteligencia y en su sensibilidad, lo que est\u00e1 en este &#8220;De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n&#8221; y en su literatura toda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi opini\u00f3n es que a nadie que hoy se acerque a esa literatura con verdadera seriedad le est\u00e1 permitido ignorarla\u2026<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Enrique Espinoza: &#8220;De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Revista Babel, N\u00ba 13, Santiago de Chile, 1940, pp. 59-64.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas, argentino de nacimiento; pero achilenado por una larga residencia de este lado de la cordillera, repite en las letras americanas el caso del uruguayo-argentino Horacio Quiroga, a quien por lo dem\u00e1s se parece por su esp\u00edritu libre de toda ret\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-6286 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\" alt=\"15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza\" width=\"521\" height=\"800\" \/><\/a>Ahora bien, si en el caso del inolvidable autor de &#8220;Anaconda&#8221; pudo reducirse el dualismo de su nacionalidad a un com\u00fan denominador que fue el R\u00edo de la Plata, a fin de darle el t\u00edtulo de escritor &#8220;r\u00edoplatense&#8221;, al que ya se hab\u00eda hecho acreedor a principios del siglo, Florencio S\u00e1nchez, en el caso de Manuel Rojas cabe hacer lo mismo, aplic\u00e1ndole el calificativo troncal de escritor andino. Con lo que, es claro, su obra no dejar\u00e1 de ser menos chilena, como no es menos argentina la de Horacio Quiroga, a pesar de su fortuita condici\u00f3n de c\u00f3nsul uruguayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo que Quiroga, Rojas es sobre todo un cuentista de buena ley. Entre sus primeras historias recogidas en el volumen titulado <a title=\"Cuentos - Hombres del sur\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5018\/http:\/\/&amp;lang=es\">&#8220;Hombres del sur&#8221;<\/a>, figura una, en gran parte autobiogr\u00e1fica, donde bajo el nombre de su protagonista: Laguna, Rojas nos cuenta c\u00f3mo la necesidad lo llev\u00f3 a hacerse pasar por chileno, para ser admitido en los duros trabajos de la construcci\u00f3n del ferrocarril internacional a trav\u00e9s de los Andes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero chileno para los argentinos o argentino para los chilenos, Manuel Rojas es desde el principio uno de los escritores americanos m\u00e1s singulares de su \u00e9poca. Tanto en sus primeras colecciones de cuentos: <a title=\"Cuentos - El delincuente\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5025\/&amp;lang=es\">&#8220;El delincuente&#8221;<\/a> y <a title=\"Cuentos - Traves\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5107\/&amp;lang=es\">&#8220;Traves\u00eda&#8221;<\/a>, como en sus \u00faltimas novelas: <a title=\"Novelas - La Ciudad de los C\u00e9sares\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5219\/&amp;lang=es\">&#8220;La ciudad de los C\u00e9sares&#8221;<\/a> y <a title=\"Novelas - Lanchas en la bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117&amp;lang=es\">&#8220;Lanchas en la bah\u00eda&#8221;<\/a>, Manuel Rojas nos traza una imagen bien definida de su personalidad de hombre y de escritor. &#8220;De la Poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n&#8221;, su nuevo libro de ensayos period\u00edsticos en la m\u00e1s alta significaci\u00f3n de esta palabra, tantas veces rebajada sin causa, contribuir\u00e1 sin duda a completar aquella imagen, mostr\u00e1ndonos, por as\u00ed decirlo, la faz especulativa de su pensamiento. En ese sentido, <strong>&#8220;De la Poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n&#8221;<\/strong> constituye asimismo una obra representativa de nuestro tiempo. El libro empieza con siete &#8220;divagaciones alrededor de la poes\u00eda&#8221;, enfocada esta \u00faltima desde un punto de vista puramente t\u00e9cnico, como experiencia literaria, no m\u00e1s. Estos cap\u00edtulos escritos en 1930 y publicados en las p\u00e1ginas de una revista universitaria, se resienten de cierta preocupaci\u00f3n demasiado circunstancial, nacida de una resonante pol\u00e9mica que hubo por entonces en Par\u00eds sobre el mismo tema. Aunque Rojas se vale, al principio y al fin de sus &#8220;divagaciones&#8221;, de algunos ejemplos de la poes\u00eda chilena (y tambi\u00e9n de la espa\u00f1ola), no consigue, sin embargo, dirimir las particularidades idiom\u00e1ticas inherentes a la creaci\u00f3n del verso en nuestra lengua, limit\u00e1ndose a subrayar distintas consideraciones generales de Paul Val\u00e9ry, Jean Epstein y otros te\u00f3ricos franceses. En los tres cap\u00edtulos siguientes, el ensayista pisa terreno m\u00e1s firme. Como que aborda en ellos los problemas espec\u00edficos de la literatura chilena, la novela y la cr\u00edtica, en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz de una conferencia de Ra\u00fal Silva Castro en la que este cr\u00edtico sostuvo que todas las grandes inquietudes de la inteligencia estaban ausentes de la literatura chilena porque <em>&#8220;ella est\u00e1 entregada, con leves excepciones a hombres mes\u00f3cratas&#8221;<\/em>, Rojas escribe una larga r\u00e9plica en la que aceptando en gran parte la realidad se\u00f1alada, discute, no obstante, su causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a nuestro parecer, Silva Castro, no andaba descaminado cuando dec\u00eda: <em>&#8220;Una clase social deprimida y siempre temerosa de caer en lo arbitrario, no puede crear un arte grande&#8221;<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9? Pues por falta de personalidad, precisamente. El poeta Heine, que no fue amigo de Boerne, como puede deducirse del libro implacable que le dedic\u00f3 hace justamente cien a\u00f1os, no deja de reconocer la verdad de las siguientes palabras del famoso emigrado, en sus &#8220;Cartas de Par\u00eds&#8221;: <em>&#8220;Mi desgracia est\u00e1 en haber nacido en la clase media, para la cual no estoy del todo hecho. Si mi padre hubiera sido millonario o mendigo, y yo el hijo de un gran se\u00f1or o de un vagabundo, habr\u00eda llegado a ser ciertamente alguien. La mitad del camino que otros me llevaban de ventaja por su nacimiento, me ha descorazonado; si me hubiesen llevado de ventaja todo el camino no los habr\u00eda visto y de seguro los habr\u00eda alcanzado. Pero a causa de mi posici\u00f3n, me veo obligado a ser el p\u00e9ndulo de la balanza burguesa, oscilando ora a la derecha, ora a la izquierda, volviendo siempre al medio&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro que Silva Castro sostiene su tesis con un af\u00e1n olig\u00e1rquico; pero en esto apenas hace hincapi\u00e9 Rojas, deteni\u00e9ndose m\u00e1s bien a culpar al medio ambiente en general. Desde luego, el medio tiene su importancia; pero no hasta el punto que le atribuye Rojas, al suponer graciosamente, cu\u00e1l habr\u00eda sido la suerte de un Andr\u00e9 Gide nacido en Chile el a\u00f1o 1869. Esto es absurdo. El mismo Gide afirma en una de sus primeras obras: <em>&#8220;El artista no puede trabajar sin un p\u00fablico; cuando carece de \u00e9l, no hace m\u00e1s que inventarlo. Vuelve la espalda a la \u00e9poca en que vive y aguarda del porvenir lo que el presente le niega&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No otra cosa hicieron, verbi gratia, Stendhal y Nietzsche para ser fieles a ellos mismos. Su desaf\u00edo a los medios sociales en que les toc\u00f3 actuar constituye justamente su gloria. El escritor es siempre un producto de la sociedad en que se desarrolla, lo mismo que el propio idioma que maneja. \u00bfQu\u00e9 hay de m\u00e1s com\u00fan que las palabras del diccionario? Pero es preciso infundirles un car\u00e1cter particular, por el cual se distinga la personalidad del escritor como se distingue la voz del hombre en la conversaci\u00f3n. En esto y no otra cosa consiste el estilo y la personalidad, hablando literaria y vitalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas llega a una conclusi\u00f3n parecida en el tercero de los ensayos que comentamos al decir en forma campechana: <em>&#8220;Muchas veces he pensado que los escritores de por ac\u00e1 (me refiero a toda Hispanoam\u00e9rica) hemos pasado de la simple narraci\u00f3n oral a la narraci\u00f3n escrita sin sufrir el proceso de la individualizaci\u00f3n, es decir, sin dar a la obra literaria el sello de una intima personalidad, sin poner en ello lo que en nosotros puede haber de verdaderamente creador en el sentido literario&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los art\u00edculos que Rojas dedica a continuaci\u00f3n a las personalidades tan claras y distintas, cada una en su esfera, de M\u00e1ximo Gorki y Horacio Quiroga, con ser sumar\u00edsimos, aunque no meras necrolog\u00edas, desde luego, contienen, a nuestro juicio, algunas de las mejores p\u00e1ginas del libro. Y son respectivamente, en lo universal y lo nacional, ilustraciones vivas y convincentes de la tesis que compartimos. A Manuel Rojas le interesan los hombres \u2014algunos hombres\u2014 y quiere marchar con ellos al encuentro del hombre. Su introducci\u00f3n al hermoso trabajo sobre Horacio Quiroga, quien, por cierto, no fue m\u00e1s erudito en letras cl\u00e1sicas que el propio Rojas, es notable por la sinceridad de su expresi\u00f3n viril y humana. En las \u00faltimas l\u00edneas, recurriendo a una imagen que no puede ser m\u00e1s exacta, Rojas dice que el estilo de Quiroga le sugiere: &#8220;una de esas herramientas que los trabajadores solitarios de las monta\u00f1as o de la selva, mineros o carboneros, imposibilitados de adquirir nuevas, hacen por sus propias manos y que, careciendo del tipo standard, ostentan, en cambio, al mismo tiempo que la noble dureza del material con que fueron construidas, la gracia personal y espiritual del que las hizo&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcil, en verdad, superar este s\u00edmil tan poco literario, pero tan profundo y que tanto dice de la est\u00e9tica callada del uruguayo-argentino como de la consciente admiraci\u00f3n de su hermano argentino-chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del libro de Rojas consta igualmente de seis ensayos en los que el autor aborda otros dos temas fundamentales: el de la m\u00e1quina y la creaci\u00f3n en el trabajo, a prop\u00f3sito de &#8220;Erewhon&#8221;, de Samuel Butler; y el del escritor en la pol\u00edtica, analizando principalmente el caso de Jos\u00e9 Mart\u00ed en Am\u00e9rica y el de Le\u00f3n Trotsky en la U.R.S.S. Que Rojas no es un esp\u00edritu retr\u00f3grado de esos que sue\u00f1an una imposible vuelta a la Edad Media, sino un verdadero revolucionario, capaz de afrontar la realidad en su desnudez y hasta como la visten los demagogos, se hace evidente sobre todo en las cinco p\u00e1ginas escasas en que sintetiza la posici\u00f3n del escritor junto al pol\u00edtico. No decimos frente al pol\u00edtico, porque Rojas admite la necesidad de una colaboraci\u00f3n; pero muy distinta a la que se entregaron muchos escritores en la d\u00e9cada pasada. Lo que Rojas discute en primer t\u00e9rmino es la conveniencia de que el escritor se enrole en un partido cualquiera para escalar el poder. Al respecto escribe con su acostumbrada franqueza: <em>&#8220;Los partidos pol\u00edticos parece que s\u00f3lo necesitan del escritor hasta el d\u00eda antes de subir al poder. Una vez all\u00ed el escritor es relegado autom\u00e1ticamente al \u00faltimo t\u00e9rmino. Se acabaron las ideas, ahora vienen los hechos, necesitamos hechos, no psicolog\u00edas&#8221;<\/em>. Y Rojas concluye pregunt\u00e1ndose: <em>&#8220;Si los pol\u00edticos terminan por defenderse con hechos, no con ideas, \u00bfqu\u00e9 puede hacer entonces el escritor?&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, que no admite ninguna dualidad entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, el escritor s\u00f3lo debe tomar partido en el sentido hist\u00f3rico y no en el inmediato, electoral, que a tantas feas transacciones lleva al pol\u00edtico, hu\u00e9rfano de ideas y afanoso de hechos. El escritor no debe mantenerse aparte o por encima y menos en el medio, sino en su verdadero y justo lugar de siempre. Con el fil\u00f3sofo debe entender por realidad y perfecci\u00f3n la misma cosa. Sobre todo, si su pensamiento es la expresi\u00f3n exacta de la realidad. Cuando la realidad no se aviene con la teor\u00eda, ha dicho Lenin, que al mismo tiempo que un realizador era un hombre de pensamiento, tanto peor para la realidad. Esto significa que hay que perfeccionarla. No otra cosa hace el artista, una y muchas veces, cuando su obra no est\u00e1 de acuerdo con su concepci\u00f3n. El escritor aspira o debe aspirar al cielo de la permanencia, dejando lo pasajero e inmediato a los oradores que cambian sus palabras por aplausos, cuando no por monedas, como dice Ernesto Montenegro, cuya f\u00f3rmula de emplearse a muerte para sobrevivir, recordamos siempre. La misi\u00f3n del escritor es desinteresada y en ning\u00fan caso debe presentar la cuenta de sus servicios, pues \u00e9stos no tienen paga; son un valor en s\u00ed. Para Rojas un proceder semejante supone una invitaci\u00f3n al hero\u00edsmo; pero es tambi\u00e9n, a su juicio, la \u00fanica actitud digna de un escritor. \u201cDe la Poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\u201d lo confirma de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Acceda al libro y al ensayo &#8220;Las M\u00e1quinas de Erewhon&#8221;<\/h3>\n\n<hr \/>\n\n<ul>\n\t<li><a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.07.Las-Maquinas-de-Erewhon.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Acceda al ensayo &#8220;Las M\u00e1quinas de Erewhon&#8221;<\/strong><\/a><\/li>\n\t<li><a title=\"LOM - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/4713a0b8-a199-46ab-a451-f44d138b2555\/De-la-poes%C3%ADa-a-la-revoluci%C3%B3n.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n. LOM Ediciones, Santiago de Chile, 2015.<\/strong><\/a><\/li>\n\t<li><a title=\"Manuel Rojas en LOM Ediciones\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/a\/931ba41c-0311-4bdc-be82-11cc94ade119\/Manuel-Rojas.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Libros de Manuel Rojas en LOM Ediciones<\/strong><\/a><\/li>\n<\/ul>\n[shareaholic app=&#8221;share_buttons&#8221; id=&#8221;5732944&#8243;]\n\n<\/div>\n<\/div>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de 77 a\u00f1os, LOM reedita &#8220;De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n&#8221;, el libro de ensayos de Manuel Rojas que sigue siendo, a\u00fan hoy en d\u00eda, un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria chilena&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6284,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"<div class=\"content clearfix\"><address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, 27 de septiembre de 2015<\/address>\n\n<hr \/>\n\n<div class=\"content clearfix\"><address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Despu\u00e9s de 77 a\u00f1os, LOM reedita <em>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n<\/em>, el libro de ensayos de Manuel Rojas que sigue siendo, a\u00fan hoy en d\u00eda, un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria chilena. En esta recopilaci\u00f3n de doce textos fundamentales, Rojas expresa sus visiones sobre la poes\u00eda y la literatura, tanto chilena como universal, as\u00ed como sus relaciones con la pol\u00edtica. La <em>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/em> estuvo a cargo del trabajo de anotaci\u00f3n de la obra, para acercarla a las nuevas generaciones de lectores de un multifac\u00e9tico y siempre vigente Manuel Rojas. El pr\u00f3logo es de Gr\u00ednor Rojo.<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n<h3>Vigente desde los a\u00f1os 30<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A inicios del mes de septiembre fue publicada por LOM la re-edici\u00f3n del libro <a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5312&amp;lang=es\"><strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong><\/a>, aparecido por primera vez en 1938 y compuesto de doce ensayos publicados originalmente en la <em>Revista Atenea<\/em> de la Universidad de Concepci\u00f3n, entre 1929 y 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\"><img class=\"alignleft wp-image-6285\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\" alt=\"15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01\" width=\"245\" height=\"334\" \/><\/a>Precedido de un pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo, el libro es un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria y expresa la preocupaci\u00f3n de Rojas por abrir la literatura chilena a nuevas problem\u00e1ticas e interrogantes que hasta entonces no se hab\u00edan abordado. Da cuenta, asimismo, del circuito cultural existente en el pa\u00eds en los a\u00f1os 30 y de las principales obras le\u00eddas y comentadas por las nuevas generaciones de escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que la poes\u00eda no fuese un g\u00e9nero en el que Rojas destacara, el ensayo m\u00e1s largo y que abre el libro est\u00e1 dedicado a reflexionar sobre la obra po\u00e9tica. <em>\u201cDivagaciones alrededor de la poes\u00eda\u201d<\/em> aborda temas referentes a los tiempos de inspiraci\u00f3n y gestaci\u00f3n en una obra, as\u00ed como establece y marca posiciones respecto a sus referentes culturales, fundamentalmente de inspiraci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De actualidad considerable contin\u00faan siendo los ensayos <em>\u201cAcerca de la literatura chilena\u201d<\/em>, y <em>\u201cReflexiones sobre la literatura chilena\u201d<\/em>. Expresi\u00f3n de ello, es que ambos se han incorporado en diversas antolog\u00edas sobre la producci\u00f3n ensay\u00edstica del autor (tales como <a title=\"Sobre su obra - La prosa nunca est\u00e1 terminanda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=79&amp;lang=es\">\u201cLa prosa nunca est\u00e1 terminada\u201d<\/a>), y con frecuencia siguen cit\u00e1ndose en estudios acad\u00e9micos referentes a las problem\u00e1ticas hist\u00f3ricas de nuestro campo literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre la literatura y la pol\u00edtica tambi\u00e9n es otro de los \u00e1mbitos de los que se ocupa Rojas. Claramente en este caso destaca el profusamente citado <em>\u201cLance sobre el escritor y la pol\u00edtica\u201d<\/em>, ensayo incluido por primera vez en este libro, pese a que, como sabemos, este nunca fue un tema ausente en sus escritos y experiencia de vida. De ello dan cuenta, por ejemplo, sus reflexiones respecto a personajes como Jos\u00e9 Mart\u00ed y Le\u00f3n Trotsky, cuyas semblanzas biogr\u00e1ficas destacan ante todo por la importancia que atribuye a ambos personajes como revolucionarios e intelectuales en sus respectivas sociedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo similar ocurre con los escritores a quienes destaca como inspiraci\u00f3n. En nada lejanos a la pol\u00edtica de su tiempo, releva a Horacio Quiroga y M\u00e1ximo Gorki como autores que incorporaron tem\u00e1ticas, personajes y espacios que no formaban parte de los ambientes literarios tradicionales. En este caso, y al igual que con Mart\u00ed y Trotsky, hay una referencia consciente, primero, de incorporar a los latinoamericanos al curso de una Historia Universal, y por otra, expresar la admiraci\u00f3n hacia el pueblo ruso que condujo su revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas semblanzas biogr\u00e1ficas y pol\u00edticas alimentan las p\u00e1ginas de los ensayos aqu\u00ed incluidos y titulados: <em>\u201cLa tragedia de Alberto Edwards\u201d<\/em>, <em>\u201cJos\u00e9 Mart\u00ed y el esp\u00edritu de los pueblos\u201d<\/em>, <em>\u201cLe\u00f3n Trotsky y la din\u00e1mica revolucionaria\u201d<\/em>, <em>\u201cHoracio Quiroga\u201d<\/em>, o <em>\u201cM\u00e1ximo Gorki ha muerto\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, una de las reflexiones m\u00e1s interesantes est\u00e1 contenida en <em>\u201cLa creaci\u00f3n en el trabajo\u201d<\/em>. Desde una postura claramente anarquista, compara al artesano con el escritor, discutiendo impl\u00edcitamente con los socialistas y las lecturas marxistas que circulaban en la \u00e9poca, y estableciendo una clara distancia personal y pol\u00edtica con el obrero industrial enarbolado como el sujeto intr\u00ednsecamente revolucionario. En este sentido, una postura similar y cr\u00edtica a los procesos de modernizaci\u00f3n, leemos en su discusi\u00f3n de uno de los pasajes de la novela de Samuel Butler <em>\u201cLas m\u00e1quinas de Erewhon\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, y en t\u00e9rminos de conjunto, se trata de una publicaci\u00f3n que conjuga lo estrictamente literario, con concepciones filos\u00f3ficas y personajes de la pol\u00edtica contingente y revolucionaria.<\/p>\n\n<h3>Una nueva vida<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta primera re-edici\u00f3n, 77 a\u00f1os despu\u00e9s de publicado el libro original en 1938, surgi\u00f3 cuando la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> constat\u00f3 lo poco difundidas que son esta obra as\u00ed como <a title=\"Ensayos - El \u00e1rbol siempre verde\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5362&amp;lang=es\">\u201cEl \u00e1rbol siempre verde\u201d<\/a>, libros fundamentales para la cr\u00edtica e historia literaria. De hecho, se puede decir que los ensayos contenidos en estos libros han circulado casi exclusivamente en \u00e1mbitos acad\u00e9micos, lo cual sin duda se debe a los escasos ejemplares disponibles, pero tambi\u00e9n a que todos estamos muchos m\u00e1s familiarizados con el Rojas novelista y cuentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> en conjunto con LOM decidieron re-publicar <strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong> con el fin de darle circulaci\u00f3n, de acercar al Rojas ensayista a las nuevas generaciones, y de relevar la actualidad que siguen teniendo sus reflexiones pol\u00edtico-filos\u00f3fico-literarias, m\u00e1s all\u00e1 de que ciertos formalismos se encuentren obsoletos o en retirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta edici\u00f3n, se mantuvieron todos los ensayos en su orden original. El trabajo de edici\u00f3n estuvo a cargo de Daniel Mu\u00f1oz y Lorena Ubilla y consisti\u00f3, por una parte, en presentar al lector una idea panor\u00e1mica e hist\u00f3rica del contexto de producci\u00f3n de cada texto, y por otra, en la incorporaci\u00f3n de notas al pie de p\u00e1gina con referencias biogr\u00e1ficas y bibliogr\u00e1ficas de los autores mencionados, en el entendido de que una parte de ellos pueden ser desconocidos o de escasa circulaci\u00f3n el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma esperamos que la obra se acerque a las nuevas generaciones de lectores de un multifac\u00e9tico Manuel Rojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se reproducen dos comentarios sobre la obra, el primero es un extracto del pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo a esta nueva edici\u00f3n y el segundo una comentario cr\u00edtico de Enrique Espinoza, escrito en la revista Babel en el a\u00f1o 1940.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Gr\u00ednor Rojo: \u00bfC\u00f3mo releer \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Extracto del pr\u00f3logo a \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d - LOM, Santiago de Chile, 2015.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un libro valioso, obra de un hombre que quiso ser un intelectual chileno libre y honesto, autor de algunos poemas buenos, de cuentos y novelas a\u00fan mejores y de una novela definitivamente excepcional, tal vez el punto m\u00e1s alto al que se ha llegado en Chile en el cultivo de este g\u00e9nero de literatura, pero tambi\u00e9n de estos ensayos en los cuales explic\u00f3, en los que trat\u00f3 de explicar, c\u00f3mo asum\u00eda \u00e9l su arte y c\u00f3mo ve\u00eda que lo estaban asumiendo sus pares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una educaci\u00f3n formal precaria, como muchas de las mejores cabezas que han visto la luz en nuestra esquina del mundo (Recabarren, Mari\u00e1tegui, Bola\u00f1o), Manuel Rojas se las arregl\u00f3 para educarse \u00e9l por su propia cuenta. Ley\u00f3 mucho, much\u00edsimo, para entenderse de ese modo a s\u00ed mismo, para entender los requerimientos de su oficio y para entender la realidad pol\u00edtica y social en que vivi\u00f3. Y es la huella de esas lecturas, de lo que ellas suscitaron en su inteligencia y en su sensibilidad, lo que est\u00e1 en este \"De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" y en su literatura toda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi opini\u00f3n es que a nadie que hoy se acerque a esa literatura con verdadera seriedad le est\u00e1 permitido ignorarla\u2026<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Enrique Espinoza: \"De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Revista Babel, N\u00ba 13, Santiago de Chile, 1940, pp. 59-64.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas, argentino de nacimiento; pero achilenado por una larga residencia de este lado de la cordillera, repite en las letras americanas el caso del uruguayo-argentino Horacio Quiroga, a quien por lo dem\u00e1s se parece por su esp\u00edritu libre de toda ret\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\"><img class=\" wp-image-6286 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\" alt=\"15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza\" width=\"521\" height=\"800\" \/><\/a>Ahora bien, si en el caso del inolvidable autor de \"Anaconda\" pudo reducirse el dualismo de su nacionalidad a un com\u00fan denominador que fue el R\u00edo de la Plata, a fin de darle el t\u00edtulo de escritor \"r\u00edoplatense\", al que ya se hab\u00eda hecho acreedor a principios del siglo, Florencio S\u00e1nchez, en el caso de Manuel Rojas cabe hacer lo mismo, aplic\u00e1ndole el calificativo troncal de escritor andino. Con lo que, es claro, su obra no dejar\u00e1 de ser menos chilena, como no es menos argentina la de Horacio Quiroga, a pesar de su fortuita condici\u00f3n de c\u00f3nsul uruguayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo que Quiroga, Rojas es sobre todo un cuentista de buena ley. Entre sus primeras historias recogidas en el volumen titulado <a title=\"Cuentos - Hombres del sur\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5018\/http:\/\/&amp;lang=es\">\"Hombres del sur\"<\/a>, figura una, en gran parte autobiogr\u00e1fica, donde bajo el nombre de su protagonista: Laguna, Rojas nos cuenta c\u00f3mo la necesidad lo llev\u00f3 a hacerse pasar por chileno, para ser admitido en los duros trabajos de la construcci\u00f3n del ferrocarril internacional a trav\u00e9s de los Andes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero chileno para los argentinos o argentino para los chilenos, Manuel Rojas es desde el principio uno de los escritores americanos m\u00e1s singulares de su \u00e9poca. Tanto en sus primeras colecciones de cuentos: <a title=\"Cuentos - El delincuente\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5025\/&amp;lang=es\">\"El delincuente\"<\/a> y <a title=\"Cuentos - Traves\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5107\/&amp;lang=es\">\"Traves\u00eda\"<\/a>, como en sus \u00faltimas novelas: <a title=\"Novelas - La Ciudad de los C\u00e9sares\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5219\/&amp;lang=es\">\"La ciudad de los C\u00e9sares\"<\/a> y <a title=\"Novelas - Lanchas en la bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117&amp;lang=es\">\"Lanchas en la bah\u00eda\"<\/a>, Manuel Rojas nos traza una imagen bien definida de su personalidad de hombre y de escritor. <strong>\"De la Poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\"<\/strong>, su nuevo libro de ensayos period\u00edsticos en la m\u00e1s alta significaci\u00f3n de esta palabra, tantas veces rebajada sin causa, contribuir\u00e1 sin duda a completar aquella imagen, mostr\u00e1ndonos, por as\u00ed decirlo, la faz especulativa de su pensamiento. En ese sentido, <strong>\"De la Poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\"<\/strong> constituye asimismo una obra representativa de nuestro tiempo. El libro empieza con siete \"divagaciones alrededor de la poes\u00eda\", enfocada esta \u00faltima desde un punto de vista puramente t\u00e9cnico, como experiencia literaria, no m\u00e1s. Estos cap\u00edtulos escritos en 1930 y publicados en las p\u00e1ginas de una revista universitaria, se resienten de cierta preocupaci\u00f3n demasiado circunstancial, nacida de una resonante pol\u00e9mica que hubo por entonces en Par\u00eds sobre el mismo tema. Aunque Rojas se vale, al principio y al fin de sus \"divagaciones\", de algunos ejemplos de la poes\u00eda chilena (y tambi\u00e9n de la espa\u00f1ola), no consigue, sin embargo, dirimir las particularidades idiom\u00e1ticas inherentes a la creaci\u00f3n del verso en nuestra lengua, limit\u00e1ndose a subrayar distintas consideraciones generales de Paul Val\u00e9ry, Jean Epstein y otros te\u00f3ricos franceses. En los tres cap\u00edtulos siguientes, el ensayista pisa terreno m\u00e1s firme. Como que aborda en ellos los problemas espec\u00edficos de la literatura chilena, la novela y la cr\u00edtica, en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz de una conferencia de Ra\u00fal Silva Castro en la que este cr\u00edtico sostuvo que todas las grandes inquietudes de la inteligencia estaban ausentes de la literatura chilena porque <em>\"ella est\u00e1 entregada, con leves excepciones a hombres mes\u00f3cratas\"<\/em>, Rojas escribe una larga r\u00e9plica en la que aceptando en gran parte la realidad se\u00f1alada, discute, no obstante, su causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a nuestro parecer, Silva Castro, no andaba descaminado cuando dec\u00eda: <em>\"Una clase social deprimida y siempre temerosa de caer en lo arbitrario, no puede crear un arte grande\"<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9? Pues por falta de personalidad, precisamente. El poeta Heine, que no fue amigo de Boerne, como puede deducirse del libro implacable que le dedic\u00f3 hace justamente cien a\u00f1os, no deja de reconocer la verdad de las siguientes palabras del famoso emigrado, en sus \"Cartas de Par\u00eds\": <em>\"Mi desgracia est\u00e1 en haber nacido en la clase media, para la cual no estoy del todo hecho. Si mi padre hubiera sido millonario o mendigo, y yo el hijo de un gran se\u00f1or o de un vagabundo, habr\u00eda llegado a ser ciertamente alguien. La mitad del camino que otros me llevaban de ventaja por su nacimiento, me ha descorazonado; si me hubiesen llevado de ventaja todo el camino no los habr\u00eda visto y de seguro los habr\u00eda alcanzado. Pero a causa de mi posici\u00f3n, me veo obligado a ser el p\u00e9ndulo de la balanza burguesa, oscilando ora a la derecha, ora a la izquierda, volviendo siempre al medio\"<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro que Silva Castro sostiene su tesis con un af\u00e1n olig\u00e1rquico; pero en esto apenas hace hincapi\u00e9 Rojas, deteni\u00e9ndose m\u00e1s bien a culpar al medio ambiente en general. Desde luego, el medio tiene su importancia; pero no hasta el punto que le atribuye Rojas, al suponer graciosamente, cu\u00e1l habr\u00eda sido la suerte de un Andr\u00e9 Gide nacido en Chile el a\u00f1o 1869. Esto es absurdo. El mismo Gide afirma en una de sus primeras obras: <em>\"El artista no puede trabajar sin un p\u00fablico; cuando carece de \u00e9l, no hace m\u00e1s que inventarlo. Vuelve la espalda a la \u00e9poca en que vive y aguarda del porvenir lo que el presente le niega\"<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No otra cosa hicieron, verbi gratia, Stendhal y Nietzsche para ser fieles a ellos mismos. Su desaf\u00edo a los medios sociales en que les toc\u00f3 actuar constituye justamente su gloria. El escritor es siempre un producto de la sociedad en que se desarrolla, lo mismo que el propio idioma que maneja. \u00bfQu\u00e9 hay de m\u00e1s com\u00fan que las palabras del diccionario? Pero es preciso infundirles un car\u00e1cter particular, por el cual se distinga la personalidad del escritor como se distingue la voz del hombre en la conversaci\u00f3n. En esto y no otra cosa consiste el estilo y la personalidad, hablando literaria y vitalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas llega a una conclusi\u00f3n parecida en el tercero de los ensayos que comentamos al decir en forma campechana: <em>\"Muchas veces he pensado que los escritores de por ac\u00e1 (me refiero a toda Hispanoam\u00e9rica) hemos pasado de la simple narraci\u00f3n oral a la narraci\u00f3n escrita sin sufrir el proceso de la individualizaci\u00f3n, es decir, sin dar a la obra literaria el sello de una intima personalidad, sin poner en ello lo que en nosotros puede haber de verdaderamente creador en el sentido literario\"<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los art\u00edculos que Rojas dedica a continuaci\u00f3n a las personalidades tan claras y distintas, cada una en su esfera, de M\u00e1ximo Gorki y Horacio Quiroga, con ser sumar\u00edsimos, aunque no meras necrolog\u00edas, desde luego, contienen, a nuestro juicio, algunas de las mejores p\u00e1ginas del libro. Y son respectivamente, en lo universal y lo nacional, ilustraciones vivas y convincentes de la tesis que compartimos. A Manuel Rojas le interesan los hombres \u2014algunos hombres\u2014 y quiere marchar con ellos al encuentro del hombre. Su introducci\u00f3n al hermoso trabajo sobre Horacio Quiroga, quien, por cierto, no fue m\u00e1s erudito en letras cl\u00e1sicas que el propio Rojas, es notable por la sinceridad de su expresi\u00f3n viril y humana. En las \u00faltimas l\u00edneas, recurriendo a una imagen que no puede ser m\u00e1s exacta, Rojas dice que el estilo de Quiroga le sugiere: \"una de esas herramientas que los trabajadores solitarios de las monta\u00f1as o de la selva, mineros o carboneros, imposibilitados de adquirir nuevas, hacen por sus propias manos y que, careciendo del tipo standard, ostentan, en cambio, al mismo tiempo que la noble dureza del material con que fueron construidas, la gracia personal y espiritual del que las hizo\".<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcil, en verdad, superar este s\u00edmil tan poco literario, pero tan profundo y que tanto dice de la est\u00e9tica callada del uruguayo-argentino como de la consciente admiraci\u00f3n de su hermano argentino-chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del libro de Rojas consta igualmente de seis ensayos en los que el autor aborda otros dos temas fundamentales: el de la m\u00e1quina y la creaci\u00f3n en el trabajo, a prop\u00f3sito de \"Erewhon\", de Samuel Butler; y el del escritor en la pol\u00edtica, analizando principalmente el caso de Jos\u00e9 Mart\u00ed en Am\u00e9rica y el de Le\u00f3n Trotsky en la U.R.S.S. Que Rojas no es un esp\u00edritu retr\u00f3grado de esos que sue\u00f1an una imposible vuelta a la Edad Media, sino un verdadero revolucionario, capaz de afrontar la realidad en su desnudez y hasta como la visten los demagogos, se hace evidente sobre todo en las cinco p\u00e1ginas escasas en que sintetiza la posici\u00f3n del escritor junto al pol\u00edtico. No decimos frente al pol\u00edtico, porque Rojas admite la necesidad de una colaboraci\u00f3n; pero muy distinta a la que se entregaron muchos escritores en la d\u00e9cada pasada. Lo que Rojas discute en primer t\u00e9rmino es la conveniencia de que el escritor se enrole en un partido cualquiera para escalar el poder. Al respecto escribe con su acostumbrada franqueza: <em>\"Los partidos pol\u00edticos parece que s\u00f3lo necesitan del escritor hasta el d\u00eda antes de subir al poder. Una vez all\u00ed el escritor es relegado autom\u00e1ticamente al \u00faltimo t\u00e9rmino. Se acabaron las ideas, ahora vienen los hechos, necesitamos hechos, no psicolog\u00edas\"<\/em>. Y Rojas concluye pregunt\u00e1ndose: <em>\"Si los pol\u00edticos terminan por defenderse con hechos, no con ideas, \u00bfqu\u00e9 puede hacer entonces el escritor?\"<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, que no admite ninguna dualidad entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, el escritor s\u00f3lo debe tomar partido en el sentido hist\u00f3rico y no en el inmediato, electoral, que a tantas feas transacciones lleva al pol\u00edtico, hu\u00e9rfano de ideas y afanoso de hechos. El escritor no debe mantenerse aparte o por encima y menos en el medio, sino en su verdadero y justo lugar de siempre. Con el fil\u00f3sofo debe entender por realidad y perfecci\u00f3n la misma cosa. Sobre todo, si su pensamiento es la expresi\u00f3n exacta de la realidad. Cuando la realidad no se aviene con la teor\u00eda, ha dicho Lenin, que al mismo tiempo que un realizador era un hombre de pensamiento, tanto peor para la realidad. Esto significa que hay que perfeccionarla. No otra cosa hace el artista, una y muchas veces, cuando su obra no est\u00e1 de acuerdo con su concepci\u00f3n. El escritor aspira o debe aspirar al cielo de la permanencia, dejando lo pasajero e inmediato a los oradores que cambian sus palabras por aplausos, cuando no por monedas, como dice Ernesto Montenegro, cuya f\u00f3rmula de emplearse a muerte para sobrevivir, recordamos siempre. La misi\u00f3n del escritor es desinteresada y en ning\u00fan caso debe presentar la cuenta de sus servicios, pues \u00e9stos no tienen paga; son un valor en s\u00ed. Para Rojas un proceder semejante supone una invitaci\u00f3n al hero\u00edsmo; pero es tambi\u00e9n, a su juicio, la \u00fanica actitud digna de un escritor. <strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong> lo confirma de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Acceda al libro y al ensayo \"Las M\u00e1quinas de Erewhon\"<\/h3>\n\n<hr \/>\n\n<ul>\n \t<li><a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.07.Las-Maquinas-de-Erewhon.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Acceda al ensayo \"Las m\u00e1quinas de Erewhon\"<\/strong><\/a><\/li>\n \t<li><a title=\"LOM - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/4713a0b8-a199-46ab-a451-f44d138b2555\/De-la-poes%C3%ADa-a-la-revoluci%C3%B3n.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n. LOM Ediciones, Santiago de Chile, 2015.<\/strong><\/a><\/li>\n \t<li><a title=\"Manuel Rojas en LOM Ediciones\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/a\/931ba41c-0311-4bdc-be82-11cc94ade119\/Manuel-Rojas.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Libros de Manuel Rojas en LOM Ediciones<\/strong><\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n<\/div>\n<\/div><div class=\"content clearfix\"><address style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas Foundation. Santiago - Chile, 27th of september 2015<\/address>\n\n<hr \/>\n\n<div class=\"content clearfix\"><address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>After 77 years, LOM reissued <em>\"De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/em>, this essay book of Manuel Rojas remains a central contribution to the Chilean theory and literary history, even today. In this collection of twelve key texts, Rojas expressed his views on poetry and literature, both Chilean and universal, and their relations with politics. The <em>Manuel Rojas Foundation<\/em> was in charge of the annotation of the work, which brings it to new generations of readers of a multifaceted and ever-present Manuel Rojas. The author of the prologue is Gr\u00ednor Rojo.<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n<h3>Vigente desde los a\u00f1os 30<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A inicios del mes de septiembre fue publicada por LOM la re-edici\u00f3n del libro <a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5312&amp;lang=es\"><strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong><\/a>, aparecido por primera vez en 1938 y compuesto de doce ensayos publicados originalmente en la <em>Revista Atenea<\/em> de la Universidad de Concepci\u00f3n, entre 1929 y 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\"><img class=\"alignleft  wp-image-6285\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01.jpg\" alt=\"15.09.Manuel-Rojas-De-la-poesia01\" width=\"245\" height=\"334\" \/><\/a>Precedido de un pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo, el libro es un aporte central a la teor\u00eda e historia literaria y expresa la preocupaci\u00f3n de Rojas por abrir la literatura chilena a nuevas problem\u00e1ticas e interrogantes que hasta entonces no se hab\u00edan abordado. Da cuenta, asimismo, del circuito cultural existente en el pa\u00eds en los a\u00f1os 30 y de las principales obras le\u00eddas y comentadas por las nuevas generaciones de escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que la poes\u00eda no fuese un g\u00e9nero en el que Rojas destacara, el ensayo m\u00e1s largo y que abre el libro est\u00e1 dedicado a reflexionar sobre la obra po\u00e9tica. <em>\u201cDivagaciones alrededor de la poes\u00eda\u201d<\/em> aborda temas referentes a los tiempos de inspiraci\u00f3n y gestaci\u00f3n en una obra, as\u00ed como establece y marca posiciones respecto a sus referentes culturales, fundamentalmente de inspiraci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De actualidad considerable contin\u00faan siendo los ensayos <em>\u201cAcerca de la literatura chilena\u201d<\/em>, y <em>\u201cReflexiones sobre la literatura chilena\u201d<\/em>. Expresi\u00f3n de ello, es que ambos se han incorporado en diversas antolog\u00edas sobre la producci\u00f3n ensay\u00edstica del autor (tales como \u201cLa prosa nunca est\u00e1 terminada\u201d), y con frecuencia siguen cit\u00e1ndose en estudios acad\u00e9micos referentes a las problem\u00e1ticas hist\u00f3ricas de nuestro campo literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre la literatura y la pol\u00edtica tambi\u00e9n es otro de los \u00e1mbitos de los que se ocupa Rojas. Claramente en este caso destaca el profusamente citado <em>\u201cLance sobre el escritor y la pol\u00edtica\u201d<\/em>, ensayo incluido por primera vez en este libro, pese a que, como sabemos, este nunca fue un tema ausente en sus escritos y experiencia de vida. De ello dan cuenta, por ejemplo, sus reflexiones respecto a personajes como Jos\u00e9 Mart\u00ed y Le\u00f3n Trotsky, cuyas semblanzas biogr\u00e1ficas destacan ante todo por la importancia que atribuye a ambos personajes como revolucionarios e intelectuales en sus respectivas sociedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo similar ocurre con los escritores a quienes destaca como inspiraci\u00f3n. En nada lejanos a la pol\u00edtica de su tiempo, releva a Horacio Quiroga y M\u00e1ximo Gorki como autores que incorporaron tem\u00e1ticas, personajes y espacios que no formaban parte de los ambientes literarios tradicionales. En este caso, y al igual que con Mart\u00ed y Trotsky, hay una referencia consciente, primero, de incorporar a los latinoamericanos al curso de una Historia Universal, y por otra, expresar la admiraci\u00f3n hacia el pueblo ruso que condujo su revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas semblanzas biogr\u00e1ficas y pol\u00edticas alimentan las p\u00e1ginas de los ensayos aqu\u00ed incluidos y titulados: <em>\u201cLa tragedia de Alberto Edwards\u201d<\/em>, <em>\u201cJos\u00e9 Mart\u00ed y el esp\u00edritu de los pueblos\u201d<\/em>, <em>\u201cLe\u00f3n Trotsky y la din\u00e1mica revolucionaria\u201d<\/em>, <em>\u201cHoracio Quiroga\u201d<\/em>, o <em>\u201cM\u00e1ximo Gorki ha muerto\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, una de las reflexiones m\u00e1s interesantes est\u00e1 contenida en <em>\u201cLa creaci\u00f3n en el trabajo\u201d<\/em>. Desde una postura claramente anarquista, compara al artesano con el escritor, discutiendo impl\u00edcitamente con los socialistas y las lecturas marxistas que circulaban en la \u00e9poca, y estableciendo una clara distancia personal y pol\u00edtica con el obrero industrial enarbolado como el sujeto intr\u00ednsecamente revolucionario. En este sentido, una postura similar y cr\u00edtica a los procesos de modernizaci\u00f3n, leemos en su discusi\u00f3n de uno de los pasajes de la novela de Samuel Butler <em>\u201cLas m\u00e1quinas de Erewhon\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, y en t\u00e9rminos de conjunto, se trata de una publicaci\u00f3n que conjuga lo estrictamente literario, con concepciones filos\u00f3ficas y personajes de la pol\u00edtica contingente y revolucionaria.<\/p>\n\n<h3>Una nueva vida<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta primera re-edici\u00f3n 77 a\u00f1os despu\u00e9s de publicado el libro original en 1938, surgi\u00f3 cuando la Fundaci\u00f3n Manuel Rojas constat\u00f3 lo poco difundidas que son esta obra as\u00ed como <a title=\"Ensayos - El \u00e1rbol siempre verde\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5362&amp;lang=es\">\u201cEl \u00e1rbol siempre verde\u201d<\/a>, libros fundamentales para la cr\u00edtica e historia literaria. De hecho, se puede decir que los ensayos contenidos en estos libros han circulado casi exclusivamente en \u00e1mbitos acad\u00e9micos, lo cual sin duda se debe a los escasos ejemplares disponibles, pero tambi\u00e9n a que todos estamos muchos m\u00e1s familiarizados con el Rojas novelista y cuentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, la <strong>Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/strong> en conjunto con LOM decidieron re-publicar <strong>\u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/strong> con el fin de darle circulaci\u00f3n, de acercar al Rojas ensayista a las nuevas generaciones, y de relevar la actualidad que siguen teniendo sus reflexiones pol\u00edtico-filos\u00f3fico-literarias, m\u00e1s all\u00e1 de que ciertos formalismos se encuentren obsoletos o en retirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta edici\u00f3n, se mantuvieron todos los ensayos en su orden original. El trabajo de edici\u00f3n estuvo a cargo de Daniel Mu\u00f1oz y Lorena Ubilla y consisti\u00f3, por una parte, en presentar al lector una idea panor\u00e1mica e hist\u00f3rica del contexto de producci\u00f3n de cada texto, y por otra, en la incorporaci\u00f3n de notas al pie de p\u00e1gina con referencias biogr\u00e1ficas y bibliogr\u00e1ficas de los autores mencionados, en el entendido de que una parte de ellos pueden ser desconocidos o de escasa circulaci\u00f3n el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma esperamos que la obra se acerque a las nuevas generaciones de lectores de un multifac\u00e9tico Manuel Rojas.<\/p>\n[shareaholic app=\"share_buttons\" id=\"5732944\"]\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se reproducen dos comentarios sobre la obra, el primero es un extracto del pr\u00f3logo de Gr\u00ednor Rojo a esta nueva edici\u00f3n y el segundo una comentario cr\u00edtico de Enrique Espinoza, escrito en la revista Babel en el a\u00f1o 1940.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Gr\u00ednor Rojo: \u00bfC\u00f3mo releer \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Extracto del pr\u00f3logo a \u201cDe la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d - LOM, Santiago de Chile, 2015.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un libro valioso, obra de un hombre que quiso ser un intelectual chileno libre y honesto, autor de algunos poemas buenos, de cuentos y novelas a\u00fan mejores y de una novela definitivamente excepcional, tal vez el punto m\u00e1s alto al que se ha llegado en Chile en el cultivo de este g\u00e9nero de literatura, pero tambi\u00e9n de estos ensayos en los cuales explic\u00f3, en los que trat\u00f3 de explicar, c\u00f3mo asum\u00eda \u00e9l su arte y c\u00f3mo ve\u00eda que lo estaban asumiendo sus pares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una educaci\u00f3n formal precaria, como muchas de las mejores cabezas que han visto la luz en nuestra esquina del mundo (Recabarren, Mari\u00e1tegui, Bola\u00f1o), Manuel Rojas se las arregl\u00f3 para educarse \u00e9l por su propia cuenta. Ley\u00f3 mucho, much\u00edsimo, para entenderse de ese modo a s\u00ed mismo, para entender los requerimientos de su oficio y para entender la realidad pol\u00edtica y social en que vivi\u00f3. Y es la huella de esas lecturas, de lo que ellas suscitaron en su inteligencia y en su sensibilidad, lo que est\u00e1 en este \"De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" y en su literatura toda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi opini\u00f3n es que a nadie que hoy se acerque a esa literatura con verdadera seriedad le est\u00e1 permitido ignorarla\u2026<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Enrique Espinoza: \"De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Revista Babel, N\u00ba 13, Santiago de Chile, 1940, pp. 59-64.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas, argentino de nacimiento; pero achilenado por una larga residencia de este lado de la cordillera, repite en las letras americanas el caso del uruguayo-argentino Horacio Quiroga, a quien por lo dem\u00e1s se parece por su esp\u00edritu libre de toda ret\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\"><img class=\"  wp-image-6286 alignright\" src=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza.jpg\" alt=\"15.09Manuel-Rojas-Enrique-Espinoza\" width=\"521\" height=\"800\" \/><\/a>Ahora bien, si en el caso del inolvidable autor de \"Anaconda\" pudo reducirse el dualismo de su nacionalidad a un com\u00fan denominador que fue el R\u00edo de la Plata, a fin de darle el t\u00edtulo de escritor \"r\u00edoplatense\", al que ya se hab\u00eda hecho acreedor a principios del siglo, Florencio S\u00e1nchez, en el caso de Manuel Rojas cabe hacer lo mismo, aplic\u00e1ndole el calificativo troncal de escritor andino. Con lo que, es claro, su obra no dejar\u00e1 de ser menos chilena, como no es menos argentina la de Horacio Quiroga, a pesar de su fortuita condici\u00f3n de c\u00f3nsul uruguayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo que Quiroga, Rojas es sobre todo un cuentista de buena ley. Entre sus primeras historias recogidas en el volumen titulado <a title=\"Cuentos - Hombres del sur\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5018\/http:\/\/&amp;lang=es\">\"Hombres del sur\"<\/a>, figura una, en gran parte autobiogr\u00e1fica, donde bajo el nombre de su protagonista: Laguna, Rojas nos cuenta c\u00f3mo la necesidad lo llev\u00f3 a hacerse pasar por chileno, para ser admitido en los duros trabajos de la construcci\u00f3n del ferrocarril internacional a trav\u00e9s de los Andes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero chileno para los argentinos o argentino para los chilenos, Manuel Rojas es desde el principio uno de los escritores americanos m\u00e1s singulares de su \u00e9poca. Tanto en sus primeras colecciones de cuentos: <a title=\"Cuentos - El delincuente\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5025\/&amp;lang=es\">\"El delincuente\"<\/a> y <a title=\"Cuentos - Traves\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5107\/&amp;lang=es\">\"Traves\u00eda\"<\/a>, como en sus \u00faltimas novelas: <a title=\"Novelas - La Ciudad de los C\u00e9sares\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5219\/&amp;lang=es\">\"La ciudad de los C\u00e9sares\"<\/a> y <a title=\"Novelas - Lanchas en la bah\u00eda\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?page_id=5117&amp;lang=es\">\"Lanchas en la bah\u00eda\"<\/a>, Manuel Rojas nos traza una imagen bien definida de su personalidad de hombre y de escritor. \"De la Poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\", su nuevo libro de ensayos period\u00edsticos en la m\u00e1s alta significaci\u00f3n de esta palabra, tantas veces rebajada sin causa, contribuir\u00e1 sin duda a completar aquella imagen, mostr\u00e1ndonos, por as\u00ed decirlo, la faz especulativa de su pensamiento. En ese sentido, <strong>\"De la Poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\"<\/strong> constituye asimismo una obra representativa de nuestro tiempo. El libro empieza con siete \"divagaciones alrededor de la poes\u00eda\", enfocada esta \u00faltima desde un punto de vista puramente t\u00e9cnico, como experiencia literaria, no m\u00e1s. Estos cap\u00edtulos escritos en 1930 y publicados en las p\u00e1ginas de una revista universitaria, se resienten de cierta preocupaci\u00f3n demasiado circunstancial, nacida de una resonante pol\u00e9mica que hubo por entonces en Par\u00eds sobre el mismo tema. Aunque Rojas se vale, al principio y al fin de sus \"divagaciones\", de algunos ejemplos de la poes\u00eda chilena (y tambi\u00e9n de la espa\u00f1ola), no consigue, sin embargo, dirimir las particularidades idiom\u00e1ticas inherentes a la creaci\u00f3n del verso en nuestra lengua, limit\u00e1ndose a subrayar distintas consideraciones generales de Paul Val\u00e9ry, Jean Epstein y otros te\u00f3ricos franceses. En los tres cap\u00edtulos siguientes, el ensayista pisa terreno m\u00e1s firme. Como que aborda en ellos los problemas espec\u00edficos de la literatura chilena, la novela y la cr\u00edtica, en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz de una conferencia de Ra\u00fal Silva Castro en la que este cr\u00edtico sostuvo que todas las grandes inquietudes de la inteligencia estaban ausentes de la literatura chilena porque <em>\"ella est\u00e1 entregada, con leves excepciones a hombres mes\u00f3cratas\"<\/em>, Rojas escribe una larga r\u00e9plica en la que aceptando en gran parte la realidad se\u00f1alada, discute, no obstante, su causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a nuestro parecer, Silva Castro, no andaba descaminado cuando dec\u00eda: <em>\"Una clase social deprimida y siempre temerosa de caer en lo arbitrario, no puede crear un arte grande\"<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9? Pues por falta de personalidad, precisamente. El poeta Heine, que no fue amigo de Boerne, como puede deducirse del libro implacable que le dedic\u00f3 hace justamente cien a\u00f1os, no deja de reconocer la verdad de las siguientes palabras del famoso emigrado, en sus \"Cartas de Par\u00eds\": <em>\"Mi desgracia est\u00e1 en haber nacido en la clase media, para la cual no estoy del todo hecho. Si mi padre hubiera sido millonario o mendigo, y yo el hijo de un gran se\u00f1or o de un vagabundo, habr\u00eda llegado a ser ciertamente alguien. La mitad del camino que otros me llevaban de ventaja por su nacimiento, me ha descorazonado; si me hubiesen llevado de ventaja todo el camino no los habr\u00eda visto y de seguro los habr\u00eda alcanzado. Pero a causa de mi posici\u00f3n, me veo obligado a ser el p\u00e9ndulo de la balanza burguesa, oscilando ora a la derecha, ora a la izquierda, volviendo siempre al medio\"<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro que Silva Castro sostiene su tesis con un af\u00e1n olig\u00e1rquico; pero en esto apenas hace hincapi\u00e9 Rojas, deteni\u00e9ndose m\u00e1s bien a culpar al medio ambiente en general. Desde luego, el medio tiene su importancia; pero no hasta el punto que le atribuye Rojas, al suponer graciosamente, cu\u00e1l habr\u00eda sido la suerte de un Andr\u00e9 Gide nacido en Chile el a\u00f1o 1869. Esto es absurdo. El mismo Gide afirma en una de sus primeras obras: <em>\"El artista no puede trabajar sin un p\u00fablico; cuando carece de \u00e9l, no hace m\u00e1s que inventarlo. Vuelve la espalda a la \u00e9poca en que vive y aguarda del porvenir lo que el presente le niega\"<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No otra cosa hicieron, verbi gratia, Stendhal y Nietzsche para ser fieles a ellos mismos. Su desaf\u00edo a los medios sociales en que les toc\u00f3 actuar constituye justamente su gloria. El escritor es siempre un producto de la sociedad en que se desarrolla, lo mismo que el propio idioma que maneja. \u00bfQu\u00e9 hay de m\u00e1s com\u00fan que las palabras del diccionario? Pero es preciso infundirles un car\u00e1cter particular, por el cual se distinga la personalidad del escritor como se distingue la voz del hombre en la conversaci\u00f3n. En esto y no otra cosa consiste el estilo y la personalidad, hablando literaria y vitalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Rojas llega a una conclusi\u00f3n parecida en el tercero de los ensayos que comentamos al decir en forma campechana: <em>\"Muchas veces he pensado que los escritores de por ac\u00e1 (me refiero a toda Hispanoam\u00e9rica) hemos pasado de la simple narraci\u00f3n oral a la narraci\u00f3n escrita sin sufrir el proceso de la individualizaci\u00f3n, es decir, sin dar a la obra literaria el sello de una intima personalidad, sin poner en ello lo que en nosotros puede haber de verdaderamente creador en el sentido literario\"<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los art\u00edculos que Rojas dedica a continuaci\u00f3n a las personalidades tan claras y distintas, cada una en su esfera, de M\u00e1ximo Gorki y Horacio Quiroga, con ser sumar\u00edsimos, aunque no meras necrolog\u00edas, desde luego, contienen, a nuestro juicio, algunas de las mejores p\u00e1ginas del libro. Y son respectivamente, en lo universal y lo nacional, ilustraciones vivas y convincentes de la tesis que compartimos. A Manuel Rojas le interesan los hombres \u2014algunos hombres\u2014 y quiere marchar con ellos al encuentro del hombre. Su introducci\u00f3n al hermoso trabajo sobre Horacio Quiroga, quien, por cierto, no fue m\u00e1s erudito en letras cl\u00e1sicas que el propio Rojas, es notable por la sinceridad de su expresi\u00f3n viril y humana. En las \u00faltimas l\u00edneas, recurriendo a una imagen que no puede ser m\u00e1s exacta, Rojas dice que el estilo de Quiroga le sugiere: \"una de esas herramientas que los trabajadores solitarios de las monta\u00f1as o de la selva, mineros o carboneros, imposibilitados de adquirir nuevas, hacen por sus propias manos y que, careciendo del tipo standard, ostentan, en cambio, al mismo tiempo que la noble dureza del material con que fueron construidas, la gracia personal y espiritual del que las hizo\".<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcil, en verdad, superar este s\u00edmil tan poco literario, pero tan profundo y que tanto dice de la est\u00e9tica callada del uruguayo-argentino como de la consciente admiraci\u00f3n de su hermano argentino-chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del libro de Rojas consta igualmente de seis ensayos en los que el autor aborda otros dos temas fundamentales: el de la m\u00e1quina y la creaci\u00f3n en el trabajo, a prop\u00f3sito de \"Erewhon\", de Samuel Butler; y el del escritor en la pol\u00edtica, analizando principalmente el caso de Jos\u00e9 Mart\u00ed en Am\u00e9rica y el de Le\u00f3n Trotsky en la U.R.S.S. Que Rojas no es un esp\u00edritu retr\u00f3grado de esos que sue\u00f1an una imposible vuelta a la Edad Media, sino un verdadero revolucionario, capaz de afrontar la realidad en su desnudez y hasta como la visten los demagogos, se hace evidente sobre todo en las cinco p\u00e1ginas escasas en que sintetiza la posici\u00f3n del escritor junto al pol\u00edtico. No decimos frente al pol\u00edtico, porque Rojas admite la necesidad de una colaboraci\u00f3n; pero muy distinta a la que se entregaron muchos escritores en la d\u00e9cada pasada. Lo que Rojas discute en primer t\u00e9rmino es la conveniencia de que el escritor se enrole en un partido cualquiera para escalar el poder. Al respecto escribe con su acostumbrada franqueza: <em>\"Los partidos pol\u00edticos parece que s\u00f3lo necesitan del escritor hasta el d\u00eda antes de subir al poder. Una vez all\u00ed el escritor es relegado autom\u00e1ticamente al \u00faltimo t\u00e9rmino. Se acabaron las ideas, ahora vienen los hechos, necesitamos hechos, no psicolog\u00edas\"<\/em>. Y Rojas concluye pregunt\u00e1ndose: <em>\"Si los pol\u00edticos terminan por defenderse con hechos, no con ideas, \u00bfqu\u00e9 puede hacer entonces el escritor?\"<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, que no admite ninguna dualidad entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, el escritor s\u00f3lo debe tomar partido en el sentido hist\u00f3rico y no en el inmediato, electoral, que a tantas feas transacciones lleva al pol\u00edtico, hu\u00e9rfano de ideas y afanoso de hechos. El escritor no debe mantenerse aparte o por encima y menos en el medio, sino en su verdadero y justo lugar de siempre. Con el fil\u00f3sofo debe entender por realidad y perfecci\u00f3n la misma cosa. Sobre todo, si su pensamiento es la expresi\u00f3n exacta de la realidad. Cuando la realidad no se aviene con la teor\u00eda, ha dicho Lenin, que al mismo tiempo que un realizador era un hombre de pensamiento, tanto peor para la realidad. Esto significa que hay que perfeccionarla. No otra cosa hace el artista, una y muchas veces, cuando su obra no est\u00e1 de acuerdo con su concepci\u00f3n. El escritor aspira o debe aspirar al cielo de la permanencia, dejando lo pasajero e inmediato a los oradores que cambian sus palabras por aplausos, cuando no por monedas, como dice Ernesto Montenegro, cuya f\u00f3rmula de emplearse a muerte para sobrevivir, recordamos siempre. La misi\u00f3n del escritor es desinteresada y en ning\u00fan caso debe presentar la cuenta de sus servicios, pues \u00e9stos no tienen paga; son un valor en s\u00ed. Para Rojas un proceder semejante supone una invitaci\u00f3n al hero\u00edsmo; pero es tambi\u00e9n, a su juicio, la \u00fanica actitud digna de un escritor. \u201cDe la Poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\u201d lo confirma de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina.<\/p>\n\n\n<hr \/>\n\n<h3>Acceda al libro y al ensayo \"Las M\u00e1quinas de Erewhon\"<\/h3>\n\n<hr \/>\n\n<ul>\n\t<li><a title=\"Ensayos - De la poes\u00eda a la Revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/15.07.Las-Maquinas-de-Erewhon.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Acceda al ensayo \"Las M\u00e1quinas de Erewhon\"<\/strong><\/a><\/li>\n\t<li><a title=\"LOM - De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/4713a0b8-a199-46ab-a451-f44d138b2555\/De-la-poes%C3%ADa-a-la-revoluci%C3%B3n.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n. LOM Ediciones, Santiago de Chile, 2015.<\/strong><\/a><\/li>\n\t<li><a title=\"Manuel Rojas en LOM Ediciones\" href=\"http:\/\/www.lom.cl\/a\/931ba41c-0311-4bdc-be82-11cc94ade119\/Manuel-Rojas.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Libros de Manuel Rojas en LOM Ediciones<\/strong><\/a><\/li>\n<\/ul>\n[shareaholic app=\"share_buttons\" id=\"5732944\"]\n\n<\/div>\n<\/div>","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[43,35],"tags":[9,17,28],"class_list":["post-7804","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-43","category-noticias","tag-ensayos-de-manuel-rojas","tag-manuel-rojas-y-la-argentina","tag-manuel-rojas-y-su-generacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7804"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7804\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11980,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7804\/revisions\/11980"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}