{"id":7813,"date":"2020-03-02T12:41:22","date_gmt":"2020-03-02T12:41:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=7042"},"modified":"2023-06-02T01:01:22","modified_gmt":"2023-06-02T01:01:22","slug":"guion-bajo-publica-uno-de-los-cuentos-ineditos-de-rojas-noche-buena-en-santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/2020\/03\/02\/guion-bajo-publica-uno-de-los-cuentos-ineditos-de-rojas-noche-buena-en-santiago\/","title":{"rendered":"Nochebuena en Santiago"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=&#8221;1&#8243; _builder_version=&#8221;4.16&#8243; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_row _builder_version=&#8221;4.16&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_column type=&#8221;4_4&#8243; _builder_version=&#8221;4.16&#8243; custom_padding=&#8221;|||&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; custom_padding__hover=&#8221;|||&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_text _builder_version=&#8221;4.16&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;]<\/p>\n<div class=\"content clearfix\" style=\"text-align: left;\">\n<address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, Febrero 2020<\/address>\n<hr \/>\n<div class=\"content clearfix\">\n<address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Este cuento in\u00e9dito incluido por primera vez en la edici\u00f3n de Cuentos Completos de Alfaguara (2019) fue escrito hacia 1968. La historia proviene sin duda de una an\u00e9cdota que el escritor guatemalteco Augusto Monterroso contara a su amigo Manuel Rojas. Monterroso (1920-2003) se refugi\u00f3 en Chile en los a\u00f1os cincuenta luego del derrocamiento de la revoluci\u00f3n de Jacobo Arbenz. Entre sus obras destacan &#8220;La oveja negra y dem\u00e1s f\u00e1bulas&#8221; y &#8220;Lo dem\u00e1s es silencio&#8221;, su narrativa se caracteriza por una prosa concisa y un magistral manejo de la parodia, la caricatura y el humor negro.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<\/address>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cuento, in\u00e9dito durante d\u00e9cadas, fue rescatado recientemente en: <strong><a title=\"Cuentos - Cuentos completos\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/cuentos-completos\/\">Cuentos completos, Editorial Alfaguara, Chile, 492 p\u00e1ginas<\/a><\/strong>.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\">Nochebuena en Santiago<\/h6>\n<p class=\"dropcap\" style=\"text-align: justify;\">Mi nombre es Augusto, aunque mis parientes y amigos me llamen Tito, diminutivo que no s\u00e9 si se debe al cari\u00f1o que me tienen o a la apreciaci\u00f3n de mi corta estatura (digo corta y no baja porque lo considero m\u00e1s exacto; el segundo adjetivo se presta a malentendidos). No soy chileno sino guatemalteco. Vine a dar aqu\u00ed poco despu\u00e9s de abandonar Bolivia, pa\u00eds en el que serv\u00eda, casi a pesar m\u00edo, un cargo de secretario de la embajada de Guatemala. Digo \u00abcasi a pesar m\u00edo\u00bb porque no creo en las embajadas ni en los secretarios y si acept\u00e9 el puesto fue porque el presidente era mi amigo y promet\u00eda trabajar realmente por el bienestar del pueblo. Pero el hombre, imprudente, se puso a hablar de reforma agraria y de nacionalizaci\u00f3n y los accionistas de las compa\u00f1\u00edas fruteras y de otra \u00edndole, accionistas que no viven en Guatemala sino en otra parte, fruncieron el ce\u00f1o, aunque mejor ser\u00eda decir que rechinaron los dientes. Intervino un embajador, se puso de acuerdo con algunos militares \u2014digo algunos porque supongo que unos pocos bastan\u2014 y el resultado fue el que es de suponer: en Lima, Per\u00fa, mirando hacia el oeste, me dije: \u00abM\u00e9xico o Chile\u00bb; gan\u00f3 Chile y aqu\u00ed estoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed estoy, con el cuerpo un poco malo, como dicen los chilenos. Es un estado que se presenta al amanecer o al despertar. La expresi\u00f3n es precisa y casi me gusta m\u00e1s que \u00abcruda\u00bb, como dicen los mexicanos, o \u00abmarea\u00bb, como le llaman otros: dolor de cabeza, boca seca, columna vertebral encogida, disminuci\u00f3n del entusiasmo por vivir, tendencia a la inmovilidad y a la horizontalidad, disgusto por los ruidos y las voces, tales son sus s\u00edntomas m\u00e1s comunes. Se combate con las mismas armas que lo producen, acto que se llama \u00abcomponer el cuerpo\u00bb, similia similibus curantur, o con la m\u00e1s absoluta quietud, agua, tiempo y aspirinas. Deber\u00eda decir que se produce en gran cantidad en los d\u00edas 2 de enero, 19 y 20 de septiembre, 25 de diciembre, adem\u00e1s de los d\u00edas que siguen a algunas fiestas, movibles o no: San Luis, San Manuel, San Francisco, fuera de una docena o m\u00e1s de otros santos menos famosos, y no ser\u00eda exagerado decir que todos los d\u00edas, a lo largo de este pa\u00eds, amanecen con el cuerpo malo centenares de individuos que el d\u00eda anterior se festejaron a s\u00ed mismos, festejaron a otros o sencillamente se emborracharon porque no pudieron o no supieron hacer otra cosa. Cosa que, seg\u00fan creo, ocurre en todo el mundo por lo cual no hay que alarmarse porque ocurra en Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, precisamente, es 25 de diciembre, d\u00eda de calor y cuerpo malo. Tener el cuerpo malo en un d\u00eda de fr\u00edo, en julio o agosto, es desagradable, pero tenerlo en un d\u00eda de calor es mucho peor. Se habla mucho de la Nochebuena, pero no se dice que la tal noche no es eterna, que llega un momento en que se termina la noche y la fiesta y en que el nuevo d\u00eda surge con su horrible luz. Lo peor es que anoche estuve preso en una comisar\u00eda. Preso por curado y por ladr\u00f3n de zapatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis antecedentes son honorables, por m\u00e1s que haya sido secretario de embajada. Ya he dicho cu\u00e1les fueron las razones que me indujeron a aceptar ese puesto. En este caso, sin embargo, en la acusaci\u00f3n de robo, hay algo que me mortific\u00f3 mucho, que me mortifica todav\u00eda: fui acusado de robar \u00abun\u00bb zapato, no un par sino uno, usado adem\u00e1s, y por m\u00e1s que haya secretarios de embajada que han sido acusados de contrabandear oro o divisas extranjeras, de robarse el whisky o de espiar, ninguno, que yo sepa, ha sido acusado de robarse \u00abun\u00bb zapato usado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando emboqu\u00e9 la calle San Francisco vi al borracho y, no s\u00e9 por qu\u00e9, me enternec\u00ed, aunque parte de esa ternura se debiera al ponche en leche, al vino y a otras bebidas ingeridas durante la noche: estaba m\u00e1s borracho que yo y se encontraba entre dos polic\u00edas, resisti\u00e9ndose a que lo llevaran detenido, no resisti\u00e9ndose violentamente sino con cierta silenciosa y mesurada dureza. Me detuve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY por qu\u00e9\u2026 me van a llevar preso? \u2014dijo\u2014. \u00bfQue no estamos en d\u00eda de Pascua?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tono de su voz resuelto era un poco infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ya, camina! \u2014dijo el carabinero, d\u00e1ndole un tir\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me acerqu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 lo llevan? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los carabineros me contest\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Est\u00e1 curado y meti\u00f3 un alboroto regrande\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pero \u2014le dije\u2014 hoy es d\u00eda de Pascua, d\u00eda de los villancicos, del amor entre los seres humanos, el d\u00eda en que se celebra el nacimiento del m\u00e1s grande s\u00edmbolo de fraternidad creado por los hombres de hace dos mil a\u00f1os. Hay que amar y perdonar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El carabinero me mir\u00f3 como si le hubiera dicho que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos, una mirada que me abarc\u00f3 por entero \u2014cosa que no le costar\u00eda mucho\u2014, examin\u00f3 mi cara y mis ojos y, sobre todo, la boca, y me dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es mejor que se vaya, caballero. Usted tambi\u00e9n est\u00e1 medio chamuscado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tir\u00f3n siguiente ech\u00f3 al borracho contra el muro, el subsiguiente lo llev\u00f3 hasta la orilla de la calzada, en donde estuvo a punto de irse de bruces; otro tir\u00f3n lo equilibr\u00f3. Tir\u00f3n va y empuj\u00f3n viene, los dos polic\u00edas y el ebrio iniciaron su marcha hacia la comisar\u00eda m\u00e1s cercana, y all\u00e1 fui yo, perorando, transmitiendo, como se dice vulgarmente, acerca de la Navidad y de su significado. Hab\u00eda llegado el momento de la marea, el momento en que el alcohol ingerido sube con m\u00e1s fuerza hacia la cabeza, y en que el intoxicado, ya cansado, pierde un poco el control de s\u00ed mismo. Pas\u00e9 frente a la calle en que vivo sin darme cuenta de ello. Arrebatado por mi pr\u00e9dica, solloc\u00e9 un poco, y el borracho, a quien tambi\u00e9n sin duda le subi\u00f3 la marea, replic\u00f3 a mis sollozos dando unos gritos tremendos y tir\u00e1ndose al suelo; lo arrastraron y entonces perdi\u00f3 un zapato, un zapato de color, que recog\u00ed con riesgo de clavarme en el suelo al agacharme. Las cuadras que siguieron despu\u00e9s permanecen a\u00fan en la penumbra: zapato en mano, hablando y lanzando uno que otro peque\u00f1o grito, pues odio los gritos grandes, observando desde unos metros al zamarreado y a los zamarreadores, segu\u00ed por San Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, despu\u00e9s de un tiempo y un espacio que me parecieron muy largos, percib\u00ed que entraba a una zona de fuerte luz: era la puerta de la comisar\u00eda. All\u00ed, debajo de una brillant\u00edsima ampolleta el borracho me se\u00f1alaba con una mano y gritaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ese pije me rob\u00f3 el zapato!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda pasado la marea. Me acerqu\u00e9, entregu\u00e9 el zapato y pretend\u00ed decir a los carabineros que yo\u2026, pero los carabineros no eran los mismos que hab\u00eda visto al embocar San Francisco. Estos no me conoc\u00edan, \u00bfEn qu\u00e9 momento se hab\u00edan cambiado? Lo ignoro. Lo que s\u00e9 es que fui metido adentro de un tir\u00f3n y que pas\u00e9 la noche en un calabozo con el curado roncando a mi lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quedaba mucho de la Nochebuena, pero, por corto que fuese el trozo que restaba, tuve tiempo para olvidar los villancicos, el amor entre los seres humanos y los s\u00edmbolos de fraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a title=\"Cuentos - Nochebuena en Santiago\" href=\"https:\/\/www.guionb.com\/voces\/nochebuena-en-santiago\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Nochebuena en Santiago en guionb.com<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este cuento in\u00e9dito incluido por primera vez en la edici\u00f3n de Cuentos Completos de Alfaguara (2019) fue escrito hacia 1968. La historia proviene de una an\u00e9cdota que el escritor Augusto Monterroso contara a su amigo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8235,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"<div class=\"content clearfix\">\n<address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, Febrero 2020<\/address>\n\n<hr>\n\n<div class=\"content clearfix\">\n<address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Este cuento in\u00e9dito incluido por primera vez en la edici\u00f3n de Cuentos Completos de Alfaguara (2019) fue escrito hacia 1968. La historia proviene sin duda de una an\u00e9cdota que el escritor guatemalteco Augusto Monterroso contara a su amigo Manuel Rojas. Monterroso (1920-2003) se refugi\u00f3 en Chile en los a\u00f1os cincuenta luego del derrocamiento de la revoluci\u00f3n de Jacobo Arbenz. Entre sus obras destacan \"La oveja negra y dem\u00e1s f\u00e1bulas\" y \"Lo dem\u00e1s es silencio\", su narrativa se caracteriza por una prosa concisa y un magistral manejo de la parodia, la caricatura y el humor negro.<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n\n<hr>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cuento, in\u00e9dito durante d\u00e9cadas, fue rescatado recientemente en: <strong><a title=\"Cuentos - Cuentos completos\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/cuentos-completos\/\">Cuentos completos, Editorial Alfaguara, Chile, 492 p\u00e1ginas<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n<h6 style=\"text-align: justify;\">Nochebuena en Santiago<\/h6>\n<p class=\"dropcap\" style=\"text-align: justify;\">Mi nombre es Augusto, aunque mis parientes y amigos me llamen Tito, diminutivo que no s\u00e9 si se debe al cari\u00f1o que me tienen o a la apreciaci\u00f3n de mi corta estatura (digo corta y no baja porque lo considero m\u00e1s exacto; el segundo adjetivo se presta a malentendidos). No soy chileno sino guatemalteco. Vine a dar aqu\u00ed poco despu\u00e9s de abandonar Bolivia, pa\u00eds en el que serv\u00eda, casi a pesar m\u00edo, un cargo de secretario de la embajada de Guatemala. Digo \u00abcasi a pesar m\u00edo\u00bb porque no creo en las embajadas ni en los secretarios y si acept\u00e9 el puesto fue porque el presidente era mi amigo y promet\u00eda trabajar realmente por el bienestar del pueblo. Pero el hombre, imprudente, se puso a hablar de reforma agraria y de nacionalizaci\u00f3n y los accionistas de las compa\u00f1\u00edas fruteras y de otra \u00edndole, accionistas que no viven en Guatemala sino en otra parte, fruncieron el ce\u00f1o, aunque mejor ser\u00eda decir que rechinaron los dientes. Intervino un embajador, se puso de acuerdo con algunos militares \u2014digo algunos porque supongo que unos pocos bastan\u2014 y el resultado fue el que es de suponer: en Lima, Per\u00fa, mirando hacia el oeste, me dije: \u00abM\u00e9xico o Chile\u00bb; gan\u00f3 Chile y aqu\u00ed estoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed estoy, con el cuerpo un poco malo, como dicen los chilenos. Es un estado que se presenta al amanecer o al despertar. La expresi\u00f3n es precisa y casi me gusta m\u00e1s que \u00abcruda\u00bb, como dicen los mexicanos, o \u00abmarea\u00bb, como le llaman otros: dolor de cabeza, boca seca, columna vertebral encogida, disminuci\u00f3n del entusiasmo por vivir, tendencia a la inmovilidad y a la horizontalidad, disgusto por los ruidos y las voces, tales son sus s\u00edntomas m\u00e1s comunes. Se combate con las mismas armas que lo producen, acto que se llama \u00abcomponer el cuerpo\u00bb, similia similibus curantur, o con la m\u00e1s absoluta quietud, agua, tiempo y aspirinas. Deber\u00eda decir que se produce en gran cantidad en los d\u00edas 2 de enero, 19 y 20 de septiembre, 25 de diciembre, adem\u00e1s de los d\u00edas que siguen a algunas fiestas, movibles o no: San Luis, San Manuel, San Francisco, fuera de una docena o m\u00e1s de otros santos menos famosos, y no ser\u00eda exagerado decir que todos los d\u00edas, a lo largo de este pa\u00eds, amanecen con el cuerpo malo centenares de individuos que el d\u00eda anterior se festejaron a s\u00ed mismos, festejaron a otros o sencillamente se emborracharon porque no pudieron o no supieron hacer otra cosa. Cosa que, seg\u00fan creo, ocurre en todo el mundo por lo cual no hay que alarmarse porque ocurra en Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, precisamente, es 25 de diciembre, d\u00eda de calor y cuerpo malo. Tener el cuerpo malo en un d\u00eda de fr\u00edo, en julio o agosto, es desagradable, pero tenerlo en un d\u00eda de calor es mucho peor. Se habla mucho de la Nochebuena, pero no se dice que la tal noche no es eterna, que llega un momento en que se termina la noche y la fiesta y en que el nuevo d\u00eda surge con su horrible luz. Lo peor es que anoche estuve preso en una comisar\u00eda. Preso por curado y por ladr\u00f3n de zapatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis antecedentes son honorables, por m\u00e1s que haya sido secretario de embajada. Ya he dicho cu\u00e1les fueron las razones que me indujeron a aceptar ese puesto. En este caso, sin embargo, en la acusaci\u00f3n de robo, hay algo que me mortific\u00f3 mucho, que me mortifica todav\u00eda: fui acusado de robar \u00abun\u00bb zapato, no un par sino uno, usado adem\u00e1s, y por m\u00e1s que haya secretarios de embajada que han sido acusados de contrabandear oro o divisas extranjeras, de robarse el whisky o de espiar, ninguno, que yo sepa, ha sido acusado de robarse \u00abun\u00bb zapato usado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando emboqu\u00e9 la calle San Francisco vi al borracho y, no s\u00e9 por qu\u00e9, me enternec\u00ed, aunque parte de esa ternura se debiera al ponche en leche, al vino y a otras bebidas ingeridas durante la noche: estaba m\u00e1s borracho que yo y se encontraba entre dos polic\u00edas, resisti\u00e9ndose a que lo llevaran detenido, no resisti\u00e9ndose violentamente sino con cierta silenciosa y mesurada dureza. Me detuve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY por qu\u00e9\u2026 me van a llevar preso? \u2014dijo\u2014. \u00bfQue no estamos en d\u00eda de Pascua?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tono de su voz resuelto era un poco infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ya, camina! \u2014dijo el carabinero, d\u00e1ndole un tir\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me acerqu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 lo llevan? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los carabineros me contest\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Est\u00e1 curado y meti\u00f3 un alboroto regrande\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pero \u2014le dije\u2014 hoy es d\u00eda de Pascua, d\u00eda de los villancicos, del amor entre los seres humanos, el d\u00eda en que se celebra el nacimiento del m\u00e1s grande s\u00edmbolo de fraternidad creado por los hombres de hace dos mil a\u00f1os. Hay que amar y perdonar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El carabinero me mir\u00f3 como si le hubiera dicho que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos, una mirada que me abarc\u00f3 por entero \u2014cosa que no le costar\u00eda mucho\u2014, examin\u00f3 mi cara y mis ojos y, sobre todo, la boca, y me dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es mejor que se vaya, caballero. Usted tambi\u00e9n est\u00e1 medio chamuscado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tir\u00f3n siguiente ech\u00f3 al borracho contra el muro, el subsiguiente lo llev\u00f3 hasta la orilla de la calzada, en donde estuvo a punto de irse de bruces; otro tir\u00f3n lo equilibr\u00f3. Tir\u00f3n va y empuj\u00f3n viene, los dos polic\u00edas y el ebrio iniciaron su marcha hacia la comisar\u00eda m\u00e1s cercana, y all\u00e1 fui yo, perorando, transmitiendo, como se dice vulgarmente, acerca de la Navidad y de su significado. Hab\u00eda llegado el momento de la marea, el momento en que el alcohol ingerido sube con m\u00e1s fuerza hacia la cabeza, y en que el intoxicado, ya cansado, pierde un poco el control de s\u00ed mismo. Pas\u00e9 frente a la calle en que vivo sin darme cuenta de ello. Arrebatado por mi pr\u00e9dica, solloc\u00e9 un poco, y el borracho, a quien tambi\u00e9n sin duda le subi\u00f3 la marea, replic\u00f3 a mis sollozos dando unos gritos tremendos y tir\u00e1ndose al suelo; lo arrastraron y entonces perdi\u00f3 un zapato, un zapato de color, que recog\u00ed con riesgo de clavarme en el suelo al agacharme. Las cuadras que siguieron despu\u00e9s permanecen a\u00fan en la penumbra: zapato en mano, hablando y lanzando uno que otro peque\u00f1o grito, pues odio los gritos grandes, observando desde unos metros al zamarreado y a los zamarreadores, segu\u00ed por San Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, despu\u00e9s de un tiempo y un espacio que me parecieron muy largos, percib\u00ed que entraba a una zona de fuerte luz: era la puerta de la comisar\u00eda. All\u00ed, debajo de una brillant\u00edsima ampolleta el borracho me se\u00f1alaba con una mano y gritaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ese pije me rob\u00f3 el zapato!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda pasado la marea. Me acerqu\u00e9, entregu\u00e9 el zapato y pretend\u00ed decir a los carabineros que yo\u2026, pero los carabineros no eran los mismos que hab\u00eda visto al embocar San Francisco. Estos no me conoc\u00edan, \u00bfEn qu\u00e9 momento se hab\u00edan cambiado? Lo ignoro. Lo que s\u00e9 es que fui metido adentro de un tir\u00f3n y que pas\u00e9 la noche en un calabozo con el curado roncando a mi lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quedaba mucho de la Nochebuena, pero, por corto que fuese el trozo que restaba, tuve tiempo para olvidar los villancicos, el amor entre los seres humanos y los s\u00edmbolos de fraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a title=\"Cuentos - Nochebuena en Santiago\" href=\"https:\/\/www.guionb.com\/voces\/nochebuena-en-santiago\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Nochebuena en Santiago en guionb.com<\/a><\/strong><\/p>\n\n<\/div>\n<\/div>","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-7813","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacado3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7813"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8688,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7813\/revisions\/8688"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}