{"id":7814,"date":"2019-11-13T10:44:59","date_gmt":"2019-11-13T13:44:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/?p=7139"},"modified":"2023-06-02T19:02:06","modified_gmt":"2023-06-02T19:02:06","slug":"variedades-de-lumpen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/2019\/11\/13\/variedades-de-lumpen\/","title":{"rendered":"Variedades de lumpen"},"content":{"rendered":"\n[et_pb_section fb_built=&#8221;1&#8243; _builder_version=&#8221;4.16&#8243; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_row _builder_version=&#8221;4.16&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_column type=&#8221;4_4&#8243; _builder_version=&#8221;4.16&#8243; custom_padding=&#8221;|||&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; custom_padding__hover=&#8221;|||&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_text _builder_version=&#8221;4.16&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;]<div class=\"content clearfix\">\n<address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, Octubre 2019<\/address>\n\n<hr>\n\n<div class=\"content clearfix\">\n<address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abVariedades de lumpen\u00bb (Diario Clar\u00edn, 1972). Con ocasi\u00f3n del estallidos social por la Dignidad, iniciado en Octubre del 2019, compartimos aqu\u00ed una serie de art\u00edculos de Manuel Rojas publicados en peri\u00f3dicos diversos. La vigencia de sus reflexiones y compromisos sociales son elocuentes&#8230;.<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Variedades de lumpen<\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">El lumpen no es un producto de s\u00ed mismo, no ha elegido ser lumpen: el lumpen es un producto de la sociedad, de la organizaci\u00f3n de la sociedad. Su condici\u00f3n le forma o le da una conducta y una moral espec\u00edficas, as\u00ed como el burgu\u00e9s, el militar, el obispo, el due\u00f1o de industrias, el terrateniente y el rico heredero, tiene la conducta y la moral espec\u00edficas propias de su condici\u00f3n, lo que no quita que todos, el lumpen y el burgu\u00e9s y los otros sean todos seres humanos, \u00abhijos del azar y de la necesidad\u00bb, como dicen ahora los genetistas; seres humanos todos, pero nacidos en distintos medios.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el medio lumpen se lleva a cabo la m\u00e1s primitiva y brutal lucha por la existencia. Deben vivir y para vivir hacen lo que sea necesario. Muchos se hacen delincuentes, de la clase m\u00e1s baja de la delincuencia, los llamados \u00abcogoteros\u00bb; su inteligencia y su imaginaci\u00f3n no les da para m\u00e1s. Presos, adquieren malas costumbres o vicios, los m\u00e1s fuertes corrompen a los m\u00e1s d\u00e9biles, en las c\u00e1rceles hay una verdadera prostituci\u00f3n masculina y las rivalidades entre ellos provocan numerosos asesinatos. Son hijos del hambre, nacieron en el hambre, su infancia fue de hambre y el hambre no permiti\u00f3 que sus cerebros se desarrollaran a cabalidad: quedaron m\u00e1s para el lado de los animales que para el lado del \u00abhomo sapiens\u00bb. \u00bfEligieron esa hambre? Es necio preguntarlo o afirmarlo. Les fue impuesta. Y si adem\u00e1s en sus cubiles tuvieron el mal ejemplo del padre o de los hermanos mayores, el cuadro es m\u00e1s sombr\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cuando era joven, no recuerdo bien en qu\u00e9 a\u00f1o, a ra\u00edz de un mot\u00edn que estall\u00f3 en Valpara\u00edso y del que, casi sin darme cuenta, particip\u00e9, fui detenido y metido en una comisar\u00eda, desde donde me llevaron, en la noche, a Investigaciones, que nos fich\u00f3 y nos envi\u00f3 al amanecer a un juzgado. La mayor\u00eda de los detenidos recobr\u00f3 su libertad pagando una peque\u00f1a multa, pero a m\u00ed, no s\u00e9 por qu\u00e9, me mandaron a la Secci\u00f3n de Detenidos, procesado por un supuesto asalto a una joyer\u00eda. Estuve all\u00ed doce d\u00edas, al final de los cuales, ya que el se\u00f1or juez no sab\u00eda qu\u00e9 hacer conmigo, no hab\u00edan pruebas ni reclamante, fui echado a la calle. En el primer d\u00eda de mi detenci\u00f3n en la Secci\u00f3n de Detenidos, un hombre que conoc\u00ed en la noche y que sali\u00f3 en libertad, previa la multa por embriaguez \u2013no hab\u00eda estado borracho\u2013, me envi\u00f3, generosamente, una vianda de comida. En el momento en que, sentado en la tarima del calabozo y cuchara en mano, destapaba el plato primero para averiguar de qu\u00e9 se trataba, una mano me arrebat\u00f3 bruscamente la cuchara. Levant\u00e9 la cabeza y mir\u00e9: el que hab\u00eda hecho eso era un ladr\u00f3n, un monrero, preso all\u00ed, un ladr\u00f3n incre\u00edble, pues ten\u00eda una pata de palo. Ten\u00eda la cara roja del bebedor y se ve\u00eda despeinado y revuelto. Ten\u00eda en la mano una taza y con ella en alto me amenazaba. Yo era un ser humilde, salido de las clases m\u00e1s bajas de la sociedad, pero no era un lumpen: hab\u00eda estudiado, le\u00eda libros de literatura, y aunque durante mi infancia y la adolescencia pas\u00e9 hambre, en general hab\u00eda sido bien alimentado. Pude haber peleado con \u00e9l, pero yo no era un lumpen y all\u00ed llevaba todas las de perder, sobre todo si peleaba con un hombre que carec\u00eda de una de sus extremidades inferiores. Lo dej\u00e9 que comiera, que no fue mucho, una papa, un trozo de carne y unas cucharadas del caldo. Me devolvi\u00f3 la cuchara y se retir\u00f3. Ese era un lumpen, un lumpen que con el tiempo intent\u00e9 pintar o interpretar, mejor dicho, en el personaje Cristi\u00e1n de \u00abHijo de ladr\u00f3n\u00bb. No le puse una pata de palo, pero lo hice hiperm\u00e9trope, defecto visual tambi\u00e9n incre\u00edble en un monrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El lumpen carece de conciencia social. El es \u00e9l y nadie m\u00e1s. El mundo empieza en \u00e9l y termina en \u00e9l. Pero no se crea que estos caracteres se dan \u00fanicamente en esa clase social, la de los lumpen. Se dan igualmente, y en ocasiones con mayor ferocidad, en seres que, a diferencia de los lumpen, han recibido de todo, han pasado su infancia y su adolescencia en casas bien provistas, se visten bien, usan de la mejor agua colonia y son altamente considerados dentro de su clase. No se parecen en esto al lumpen de que hablamos primero, se parecen en lo otro, en que no tienen conciencia social y en que entienden que el mundo empieza y termina en ellos. Por ejemplo: \u00bfqu\u00e9 conciencia social, qu\u00e9 moral, ten\u00edan los hombres que en el siglo pasado y en este siglo quitaron sus tierras a nuestros indios, los persiguieron y a veces los mataron? \u00bfY los hacendados que en el siglo pasado compraban a los araucanos de la pampa argentina, a precio \u00ednfimo, millares de cabezas de ganado robadas en las estancias argentinas, revendi\u00e9ndolas despu\u00e9s en Chile a un precio que sobrepasaba en cientos o en miles de veces el precio inicial? Los actuales especuladores de Arica y de Santiago, los acaparadores de todos los tiempos, los que no hace mucho organizaron verdaderas \u00abmafias\u00bb con el objeto de sacar d\u00f3lares de Chile por medio de cortos viajes al extranjero \u2013pagaban los pasajes y se quedaban con los d\u00f3lares viajeros\u2013, toda esa gente, muchos de ellos cat\u00f3licos observantes, socios de los mejores clubes sociales, \u00bfqu\u00e9 moral, qu\u00e9 conducta, qu\u00e9 conciencia social tienen? La de un lumpen.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y en un nivel inferior: \u00bfqu\u00e9 es el hombre, el joven o el adulto, que hace sacar el silenciador a su autom\u00f3vil y corre por las ciudades de Chile reventando los t\u00edmpanos de los dem\u00e1s? Un lumpen. La lista de estos seres es muy larga, largu\u00edsima. Porque el lumpen de los conventillos no tiene nada que envidiar a \u00e9stos, as\u00ed como \u00e9stos no tienen nada que envidiar a los otros. Son iguales, la misma conducta, el mismo esp\u00edritu, yo soy yo y nadie m\u00e1s que yo y el que venga atr\u00e1s que arree, definici\u00f3n exacta del lumpen.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">MANUEL ROJAS\nDiario Clar\u00edn, agosto de 1972<\/p>\n\n\n<hr>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"Quienes son los equivocados\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/quienes-son-los-equivocados\/\">Quienes son los equivocados &#8211; Las \u00daltimas Noticias, 1940<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"Nuestra esperanza solo puede venir de los sin esperanza\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/nuestra-esperanza-solo-puede-venir-de-los-sin-esperanza\/\">Nuestra esperanza solo puede venir de los sin esperanza &#8211; Diario Clar\u00edn, 1970<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"Chile no sue\u00f1a in\u00fatilmente\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/chile-no-suena-inutilmente\/\">Chile no sue\u00f1a in\u00fatilmente &#8211; Las \u00daltimas Noticias, 1941<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"De qu\u00e9 se nutre la esperanza\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/de-que-se-nutre-la-esperanza\/\">De qu\u00e9 se nutre la esperanza &#8211; Revista Babel, 1948<\/a><\/strong><\/p>\n\n<\/div>\n<\/div>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abVariedades de lumpen\u00bb (Diario Clar\u00edn, 1972). Con ocasi\u00f3n del estallidos social por la Dignidad, iniciado en Octubre del 2019, compartimos aqu\u00ed una serie de art\u00edculos de Manuel Rojas publicados en peri\u00f3dicos diversos. La vigencia de sus reflexiones y compromisos sociales son elocuentes&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8700,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"<div class=\"content clearfix\">\n<address style=\"text-align: justify;\">Fundaci\u00f3n Manuel Rojas. Santiago de Chile, Octubre 2019<\/address>\n\n<hr>\n\n<div class=\"content clearfix\">\n<address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abVariedades de lumpen\u00bb (Diario Clar\u00edn, 1972). Con ocasi\u00f3n del estallidos social por la Dignidad, iniciado en Octubre del 2019, compartimos aqu\u00ed una serie de art\u00edculos de Manuel Rojas publicados en peri\u00f3dicos diversos. La vigencia de sus reflexiones y compromisos sociales son elocuentes....<\/strong><\/p>\n<!--more-->\n\n<\/address>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Variedades de lumpen<\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">El lumpen no es un producto de s\u00ed mismo, no ha elegido ser lumpen: el lumpen es un producto de la sociedad, de la organizaci\u00f3n de la sociedad. Su condici\u00f3n le forma o le da una conducta y una moral espec\u00edficas, as\u00ed como el burgu\u00e9s, el militar, el obispo, el due\u00f1o de industrias, el terrateniente y el rico heredero, tiene la conducta y la moral espec\u00edficas propias de su condici\u00f3n, lo que no quita que todos, el lumpen y el burgu\u00e9s y los otros sean todos seres humanos, \u00abhijos del azar y de la necesidad\u00bb, como dicen ahora los genetistas; seres humanos todos, pero nacidos en distintos medios.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el medio lumpen se lleva a cabo la m\u00e1s primitiva y brutal lucha por la existencia. Deben vivir y para vivir hacen lo que sea necesario. Muchos se hacen delincuentes, de la clase m\u00e1s baja de la delincuencia, los llamados \u00abcogoteros\u00bb; su inteligencia y su imaginaci\u00f3n no les da para m\u00e1s. Presos, adquieren malas costumbres o vicios, los m\u00e1s fuertes corrompen a los m\u00e1s d\u00e9biles, en las c\u00e1rceles hay una verdadera prostituci\u00f3n masculina y las rivalidades entre ellos provocan numerosos asesinatos. Son hijos del hambre, nacieron en el hambre, su infancia fue de hambre y el hambre no permiti\u00f3 que sus cerebros se desarrollaran a cabalidad: quedaron m\u00e1s para el lado de los animales que para el lado del \u00abhomo sapiens\u00bb. \u00bfEligieron esa hambre? Es necio preguntarlo o afirmarlo. Les fue impuesta. Y si adem\u00e1s en sus cubiles tuvieron el mal ejemplo del padre o de los hermanos mayores, el cuadro es m\u00e1s sombr\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cuando era joven, no recuerdo bien en qu\u00e9 a\u00f1o, a ra\u00edz de un mot\u00edn que estall\u00f3 en Valpara\u00edso y del que, casi sin darme cuenta, particip\u00e9, fui detenido y metido en una comisar\u00eda, desde donde me llevaron, en la noche, a Investigaciones, que nos fich\u00f3 y nos envi\u00f3 al amanecer a un juzgado. La mayor\u00eda de los detenidos recobr\u00f3 su libertad pagando una peque\u00f1a multa, pero a m\u00ed, no s\u00e9 por qu\u00e9, me mandaron a la Secci\u00f3n de Detenidos, procesado por un supuesto asalto a una joyer\u00eda. Estuve all\u00ed doce d\u00edas, al final de los cuales, ya que el se\u00f1or juez no sab\u00eda qu\u00e9 hacer conmigo, no hab\u00edan pruebas ni reclamante, fui echado a la calle. En el primer d\u00eda de mi detenci\u00f3n en la Secci\u00f3n de Detenidos, un hombre que conoc\u00ed en la noche y que sali\u00f3 en libertad, previa la multa por embriaguez \u2013no hab\u00eda estado borracho\u2013, me envi\u00f3, generosamente, una vianda de comida. En el momento en que, sentado en la tarima del calabozo y cuchara en mano, destapaba el plato primero para averiguar de qu\u00e9 se trataba, una mano me arrebat\u00f3 bruscamente la cuchara. Levant\u00e9 la cabeza y mir\u00e9: el que hab\u00eda hecho eso era un ladr\u00f3n, un monrero, preso all\u00ed, un ladr\u00f3n incre\u00edble, pues ten\u00eda una pata de palo. Ten\u00eda la cara roja del bebedor y se ve\u00eda despeinado y revuelto. Ten\u00eda en la mano una taza y con ella en alto me amenazaba. Yo era un ser humilde, salido de las clases m\u00e1s bajas de la sociedad, pero no era un lumpen: hab\u00eda estudiado, le\u00eda libros de literatura, y aunque durante mi infancia y la adolescencia pas\u00e9 hambre, en general hab\u00eda sido bien alimentado. Pude haber peleado con \u00e9l, pero yo no era un lumpen y all\u00ed llevaba todas las de perder, sobre todo si peleaba con un hombre que carec\u00eda de una de sus extremidades inferiores. Lo dej\u00e9 que comiera, que no fue mucho, una papa, un trozo de carne y unas cucharadas del caldo. Me devolvi\u00f3 la cuchara y se retir\u00f3. Ese era un lumpen, un lumpen que con el tiempo intent\u00e9 pintar o interpretar, mejor dicho, en el personaje Cristi\u00e1n de \u00abHijo de ladr\u00f3n\u00bb. No le puse una pata de palo, pero lo hice hiperm\u00e9trope, defecto visual tambi\u00e9n incre\u00edble en un monrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El lumpen carece de conciencia social. El es \u00e9l y nadie m\u00e1s. El mundo empieza en \u00e9l y termina en \u00e9l. Pero no se crea que estos caracteres se dan \u00fanicamente en esa clase social, la de los lumpen. Se dan igualmente, y en ocasiones con mayor ferocidad, en seres que, a diferencia de los lumpen, han recibido de todo, han pasado su infancia y su adolescencia en casas bien provistas, se visten bien, usan de la mejor agua colonia y son altamente considerados dentro de su clase. No se parecen en esto al lumpen de que hablamos primero, se parecen en lo otro, en que no tienen conciencia social y en que entienden que el mundo empieza y termina en ellos. Por ejemplo: \u00bfqu\u00e9 conciencia social, qu\u00e9 moral, ten\u00edan los hombres que en el siglo pasado y en este siglo quitaron sus tierras a nuestros indios, los persiguieron y a veces los mataron? \u00bfY los hacendados que en el siglo pasado compraban a los araucanos de la pampa argentina, a precio \u00ednfimo, millares de cabezas de ganado robadas en las estancias argentinas, revendi\u00e9ndolas despu\u00e9s en Chile a un precio que sobrepasaba en cientos o en miles de veces el precio inicial? Los actuales especuladores de Arica y de Santiago, los acaparadores de todos los tiempos, los que no hace mucho organizaron verdaderas \u00abmafias\u00bb con el objeto de sacar d\u00f3lares de Chile por medio de cortos viajes al extranjero \u2013pagaban los pasajes y se quedaban con los d\u00f3lares viajeros\u2013, toda esa gente, muchos de ellos cat\u00f3licos observantes, socios de los mejores clubes sociales, \u00bfqu\u00e9 moral, qu\u00e9 conducta, qu\u00e9 conciencia social tienen? La de un lumpen.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y en un nivel inferior: \u00bfqu\u00e9 es el hombre, el joven o el adulto, que hace sacar el silenciador a su autom\u00f3vil y corre por las ciudades de Chile reventando los t\u00edmpanos de los dem\u00e1s? Un lumpen. La lista de estos seres es muy larga, largu\u00edsima. Porque el lumpen de los conventillos no tiene nada que envidiar a \u00e9stos, as\u00ed como \u00e9stos no tienen nada que envidiar a los otros. Son iguales, la misma conducta, el mismo esp\u00edritu, yo soy yo y nadie m\u00e1s que yo y el que venga atr\u00e1s que arree, definici\u00f3n exacta del lumpen.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">MANUEL ROJAS\nDiario Clar\u00edn, agosto de 1972<\/p>\n\n\n<hr>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"Quienes son los equivocados\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/quienes-son-los-equivocados\/\">Quienes son los equivocados - Las \u00daltimas Noticias, 1940<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"Nuestra esperanza solo puede venir de los sin esperanza\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/nuestra-esperanza-solo-puede-venir-de-los-sin-esperanza\/\">Nuestra esperanza solo puede venir de los sin esperanza - Diario Clar\u00edn, 1970<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"Chile no sue\u00f1a in\u00fatilmente\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/chile-no-suena-inutilmente\/\">Chile no sue\u00f1a in\u00fatilmente - Las \u00daltimas Noticias, 1941<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><a title=\"De qu\u00e9 se nutre la esperanza\" href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/de-que-se-nutre-la-esperanza\/\">De qu\u00e9 se nutre la esperanza - Revista Babel, 1948<\/a><\/strong><\/p>\n\n<\/div>\n<\/div>","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[45,35],"tags":[],"class_list":["post-7814","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-45","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7814"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7814\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8704,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7814\/revisions\/8704"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelrojas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}