Reseña
María Luisa Baeza Serrano (1900 – 1936), poeta y profesora, fue la primera esposa de Manuel Rojas y madre de sus tres hijos. Originaria de Los Andes, fue alumna de Gabriela Mistral en la escuela secundaria entre 1912 y 1918, período en que la futura Premio Nobel residió en el barrio de Coquimbito de esa ciudad. Animada por su maestra, comenzó tempranamente a escribir versos y más tarde se trasladó a Santiago para formarse como profesora normalista.
El año 1921 conoció a Manuel Rojas en la capital, cuando él daba sus primeros pasos como prosista y trabajaba esporádicamente en compañías de teatro. Su relación sentimental comienza de manera epistolar en 1926, y se mantiene cuando Rojas realiza una larga gira teatral por el norte de Chile. Ambos se casan en 1928. Así la evoca Rojas en su Deshecha rosa: Apretada e intacta, construida / con elementos de lentitud y de ternura, / tú venías / empujada por los vientos de Valparaíso / y a través de los cardúmenes de su bahía. / Por entre los álamos del Aconcagua / y tinajas hirviendo de dulce chicha, / acompañada de campesinos con las barbas mojadas de garúa / y huasos de ojos verdes que cultivaban la poesía… / entre normalistas azules que reían / y novios enfermos del pulmón, que morían, / a través de niños que aprendieron / a leer mirándose en tus ojos, / tu rosa cerrada para mis tres abejorros hambrientos, / traías.
Entrelazando su labor docente con la crianza de sus tres hijos, María Baeza continuó escribiendo poesía. En 1935 apareció su única obra conocida: Canciones para ellos, libro en el que aflora una profunda ternura. Los «ellos» del título son su esposo y sus tres hijos. En un gesto de especial dedicación, el propio Rojas compuso manualmente la edición en las Prensas de la Universidad de Chile. El volumen está integrado por quince poemas y tuvo una única tirada numerada de cien ejemplares. Los cincuenta primeros llevan impreso el nombre de la persona a la que estaban destinados, junto con la firma de la autora. Aquí se reproduce el Ejemplar Número 1, dedicado a Manuel Rojas.
María Baeza falleció de una pulmonía en la casa del escritor, con solo treinta y seis años.
Canciones para ellos reúne los siguientes poemas: Viento en la sierra, Tarde de invierno, Poema del día, La niña, Amanecer, En mi cuarto, Luna, Juegos en la playa, Cantos, Ropitas, Corazón de narciso, Palabritas, Tiempo de otoño, Rosas, y Recuerdos de Celmira.


