Obra /Ensayos/ 1842 – José Joaquín Vallejo

Ediciones

  • Primera edición: Ediciones de la Universidad de Chile – Santiago de Chile, 1942
  • Última edición: Ediciones de la Universidad de Chile – Santiago de Chile, 1942

1842 – José Joaquín Vallejo

Reseña

Al cumplirse en Chile el centenario del llamado Movimiento Literario de 1842, se publica esta obra, titulada simplemente 1842, que reúne los ensayos de Norberto Pinilla, Tomás Lago y Manuel Rojas. La aparición de este movimiento, también conocido como Generación de 1842, fue favorecida por la relativa estabilidad política y social del país y por las condiciones materiales que permitieron la llegada de importantes intelectuales hispanoamericanos, entre ellos Domingo Faustino Sarmiento, José Joaquín de Mora y Andrés Bello, cuyas ideas contribuyeron decisivamente a la renovación de la vida intelectual chilena.

Más que una figura que lo encabezara de manera indiscutida, el movimiento reunió a un conjunto de escritores unidos por un espíritu renovador y por una marcada inclinación a la polémica. Entre ellos sobresale José Joaquín Vallejo, conocido como «Jotabeche», a quien Manuel Rojas dedica su ensayo biográfico. Para Rojas, «Jotabeche es el más gracioso y el más original» de los escritores de su tiempo, y su figura le permite acercarse tanto al ambiente intelectual de la época como a una de sus voces más singulares.

El ensayo se divide en dos partes. En la primera, Rojas reconstruye los orígenes y la trayectoria vital de Vallejo, al tiempo que va delineando el carácter polémico de quien convertiría la escritura en un instrumento para satirizar a las figuras que ocupaban las posiciones más altas del poder político. En la segunda, se detiene en su obra y amplía el recorrido biográfico con nuevos antecedentes, referencias a otros autores y citas del propio Vallejo. El retrato que emerge es el de un escritor estrechamente ligado a su tiempo, cuya breve incursión en la política nacional no alcanzó la relevancia que tendría su obra literaria. Vallejo murió a los 47 años en Copiapó, su ciudad natal, dejando una obra en la que el humor, la sátira y la observación de la vida cotidiana se conjugan con una temprana expresión del costumbrismo en Chile, corriente que tendría una importante proyección en el desarrollo posterior de la literatura nacional.